Por fin tenemos, tras mucho trabajo, el análisis completo escrito y en vídeo de la nueva Sony Bravia 9 II, uno de los mejores televisores de la historia con un rendimiento excepcional que, como reza el título, amenaza el dominio de los televisores OLED. Tal y como vimos en las primeras impresiones de este modelo, la calidad de imagen es totalmente TOP, gracias al buen hacer de Sony con su nuevo sistema de retroiluminación y al uso de una nueva tecnología: True RGB.
Como bien sabéis, para este modelo Sony ha optado por ofrecernos muchas más diagonales, ya que se encuentra disponible en 65 (tamaño analizado en AVPasión), 75, 85 y 115 pulgadas, a unos precios oficiales de 3049, 3499, 4499 y 34999 euros, unos precios altos pero que como veremos a lo largo de la review, son debido a que el televisor ofrece unos acabados y una calidad de imagen extremos. Ya depende de cada uno evaluar si merece la pena pagar el sobrecoste.
Sony Bravia 9 II: Especificaciones técnicas
| Sony Bravia 9 II | Características |
|---|---|
| Panel | Mini LED True RGB (2026) |
| Diagonal | 65 pulgadas |
| Resolución | 4K UHD (3.840 x 2.160 puntos) |
| Alto rango dinámico | HDR10, HLG y Dolby Vision |
| Montaje | Fijo o en pared (VESA 300 x 300) |
| Medidas | 144.5 x 82.6 x 4.3 cm (sin el pie) 166.7 x 90.6 x 34.1 cm (con el pie, estándar) |
| Peso | 26.6/30.6 Kg (sin/con pie) |
| Conectividad (Vídeo) | 2 x HDMI 2.0 y + 2 HDMI 2.1 (Completos, HDCP 2.3) 2 x USB 1 x Ethernet 1 x CI+ |
| Conectividad (Audio) | 1 x Salida Óptica + Coaxial 1 x HDMI eARC |
| Sonido | Medios x2, Tweeter x2, Atmos x2 + Subwoofer x2 (Acoustic Multi-Audio / 80W) |
| Compatibilidad/Estándares | ARC/eARC Sintonizador DVB-T2 + DVB-S2 WiFi 6/6E Bluetooth 5.3 Apple AirPlay 2 & HomeKit |
| Capacidad de reproducción | MPEG4 HEVC VP9 Perfil 2 |
| Sistema Operativo | Google TV (Android 14) |
| Control | Mando a distancia (con retroiluminación) + Mando normal App |
Diseño: calidad de construcción de lujo absoluto

La Bravia 9 II arranca su análisis de forma impresionante con un diseño absolutamente espectacular y totalmente nuevo. Y es que en lugar de recurrir al sistema de patas, el televisor opta por una peana central enteramente hecha de alumino de alta calidad y gran peso, a la que, por cierto se le pone una especie de tapa de cristal polarizado. Este cristal está diseñado para desviar los reflejos y difuminar cualquier transparencia que venga desde atrás, ocultando así los cables a la vista. Muy muy ingenioso.

La calidad constructiva está fuera de toda regla, con una terminación propia de una gama alta, destilando calidad en la construcción, notándose que es una gama alta con todos los detalles cuidados junto al logo de Sony. Este año nos encontramos un bisel muy delgado -salvo el marco inferior algo más grueso-. Detrás encontramos los 80 vatios de altavoces -de los que hablaremos luego- junto una especie de tapa trasera para que la parte de atrás del televisor también esté cuidado y mantenga ese look de gama alta.

Por otra parte y dado que este es un modelo Mini LED True RGB con muchísimas zonas de atenuación, la parte trasera es algo más gruesa de lo normal, dado que al ser un modelo Full Array debe albergar todos los LEDs que se encenderán y apagarán en función de las necesidades de la imagen. Aún así, el ensamblaje es perfecto, denotando de nuevo una alta calidad constructiva incluso en estos detalles.

Conectividad, sonido integrado y mando a distancia

No solemos darle al sonido integrado la importancia que se merece y en esta gama alta Sony nos obsequia con 80W de pura potencia, un sistema de sonido Acoustic Multi-Audio+ compuesto por 2 actuadores para graves, dos para medios, dos de haz y dos para agudos . La calidad de sonido es realmente buena, sin apenas distorsión audible en toda la banda, muy buenos graves y diálogos claros. La novedad de este año es que el televisor cuenta con 10W más, pasando de 70 a 80W.
En el campo del sonido, por cierto, Sony continúa ofreciendo soporte completo para eARC (con el que podremos enviar audios HD desde reproductores externos usando el televisor como «puente» haciendo passtrough a una barra o amplificador que soporte audios HD). De momento, el fabricante nipón es el único del mercado que sigue apostando por dar soporte al codec DTS, incluido en el catálogo de su plataforma Sony Pictures Core.
En cuanto a la conectividad, este año continuamos con dos puertos HDMI 2.0 y otros dos son HDMI 2.1 completos con soporte para HDCP 2.3 (soporte 4K@120 y VRR ya de serie). Por supuesto, los puertos HDMI son plenamente compatibles con estándares como ALLM (cambio a Modo Juego de forma automática, lo que Sony llama «Modo de Imagen Automático«).

Siguiendo con las conexiones, todos los conectores están orientados hacia abajo o hacia el lateral (menos el de alimentación, cuya cabeza es muy pequeña y tiene una hendidura en la carcasa del TV para que no sobresalga, además de no ser fijo), algo que es muy de agradecer por los usuarios que cuelguen el televisor en la pared.
Por otra parte, Sony continúa mejorando con su extraordinario mando a distancia. Si ya el año pasado hubo una renovación bastante grande (donde se eliminaron muchos botones innecesarios como el pad numérico, botón de grabación, etc., pasando de 49 a 25 botones con una reducción de un 36% de tamaño), este año se mantiene igual con los botones cruchyroll y Sony Pictures Core, como el año anterior y un curioso moteado azul para el mando, así como retroiluminación completa en todo el mando:

Por otra parte el micrófono sigue estando integrado en el propio mando. Además de hacer la función de asistente de voz para Google Assistant, también actuará como micrófono para ecualizar el sonido integrado y la verdad es que el resultado mejora bastante el sonido que viene por defecto configurado en la Bravia 9, adaptando las frecuencias de la acústica a las particularidades de nuestra sala.
Y para acabar con el mando a distancia, también incorpora una nueva funcionalidad la mar de curiosa: si somos de los que perdemos el mando a distancia en el sofá o lo dejamos en alguna habitación, podemos pedirle a Google Assistant (usando el micrófono incorporado en el propio televisor) que lo busque: el mando comenzará a emitir una sonido para localizarlo, ya que lleva un pequeño altavoz incorporado.
Google TV se actualiza para ofrecernos todas las ventajas de Android 14

Como hemos comentado en más de una ocasión, creemos que Google TV es el sistema operativo definitivo y este año mejora aún más las cosas, ya que Sony ha adoptado Android 14 como el encargado de hacerlo funcionar de la forma más óptima posible. Pese a que aún se nota algo verde en cuanto a fluidez, lo cierto es que funciona bastante rápido, estable y como siempre, totalmente enfocado al consumo de contenido bajo demanda, por lo que nos irá apareciendo automáticamente contenido que estemos siguiendo desde nuestras apps (Netflix, Amazon, etc.) directamente en el Home.
En cuanto a hardware interno, como podéis ver más abajo en la foto adjunta, el fabricante continúa apostando por un SOC (System On Chip, es decir, el procesador y gráfica del televisor) principal Mediatek MT5897 (el famoso Pentonic 1000) de cuatro núcleos ARM Cortex A73 a 2000 Mhz y 3GB de memoria RAM. Lo malo de este procesador es que solo permite dos puertos HDMI 2.1, aunque por otro lado es más potente que los demás y por tanto puede ofrecer mejor calidad de imagen.
También fue el año pasado cuando Sony decidió cambiar los menús de sus opciones de imagen, integrándolos mucho mejor con la propia interfaz de Android (Google TV) y ordenando las opciones en función de su categoría (Imagen, Movimiento, etc.), además de poder sacarlos con un solo botón del mando a distancia, sin tener que entrar en los ajustes generales de Google TV:

En cuanto a su capacidad de instalación de apps, la suerte de pertenecer al ecosistema de Google es precisamente sus posibilidades casi infinitas. Al ser un dispositivo Google TV no tendremos ningún problema con la instalación de ninguna app, es más las que lo soportan, activarán el soporte HDR/Dolby Vision (si el servicio lo soporta, caso de Disney+) y Dolby Atmos (vía ARC a un amplificador o barra, hablaremos de ello más adelante) y continúa ofreciendo soporte HDR a apps como Youtube.
Además, el acceso a reproducción de archivos por USB o por red (NAS/DAS) sigue mejorando y cada vez es más estable -aunque limitados a los 100 Mbits de la tarjeta de red integrada (aunque por suerte, solucionable con este adaptador de USB a red gigabit), algo que se repite en la mayoría de los fabricantes.
Panel semimate, buenos ángulos de visión y un filtro antirreflejos que «quita el hipo«

Pasamos a los ángulos de visión, que este año han dado un nuevo salto de calidad evidente al pasar a los nuevos paneles WHVA 2.0 Ultra Panel fabricados por TCL, consiguiendo una mejora evidente del tradicional cono de visión tan limitado que tenían los paneles VA tradicionales. Además, me da la sensación de que Sony lo ha mejorado aún más respecto a TCL, aunque siguen sin llegar a los ángulos de visión perfectos de los OLED ni a los tan buenos de los IPS.
Por otro lado tenemos la composición del panel, que no es ni totalmente glossy (brillante) ni mate, es una mezcla de ambas aunque si que es cierto que es más mate que brillante. Con ello se consigue uno de los mejores -si no directamente el mejor- filtro antirreflejos que he visto nunca, pero manteniendo la pureza del nivel de negro lo máximo posible (aunque es cierto que con mucha luz en la sala, el nivel de negro se puede levantar ligeramente). Este reflejo de mi ventanal que está en frente del televisor apenas se refleja:

La tecnología True RGB convence: el blooming es inexistente y el volumen de color, brutal

Antes de entrar en el terreno del blooming y ver cómo se comporta el televisor, empezaremos por la principal novedad: su sistema de retroiluminación True RGB. En lugar de usar los típicos Mini LED con retroiluminación azul, este modelo está compuesto por microscópicos diodos rojos, verde y azul que emiten la luz directamente en ese color, consiguiendo controlar mejor la luz -menos blooming– a la vez que aumenta el volumen de color del mismo.

Y como veis en la fotografía superior, se nota bastante más de lo que uno podría pensar al inicio, ya que Sony nos permite desactivar la retroiluminación RGB y ponerla blanca con filtro RGB como toda la vida para ver en tiempo real. ¿La diferencia? echadle un ojo al color del yunque en ambas fotografías que tenéis a modo de comparativa más arriba.
Sobre el número de zonas y el control del sistema de retroiluminación, no está de más recordar que estamos ante un sistema FALD (Full Array Local Dimming), un sistema encargado de encender o apagar grupos de cientos de miles de píxeles para que, cuando haya una escena oscura o con mucho negro, sea capaz de apagarse por completo, entregando un negro puro como hacen las OLED.
Claro está que esto tiene sus limitaciones, ya que depende del número de zonas implementadas. Este año Sony ha dotado a este modelo de unas 1530 zonas de atenuación reales (o lo que es lo mismo, 4590 zonas RGB). Mucho cuidado con mezclar ambas, ya que técnicamente tiene 1530 zonas, que son las físicas y las que pueden encender o apagarse por completo.

Con este número de zonas y el buen hacer del sistema propio de atenuación de Sony, unido a que el blooming RGB es menos visible que el blanco, podemos decir que el famoso efect blooming está totalmente ausente, por difícil que sea la escena, al menos viendo el televisor de frente. La calidad del contraste y niveles de negro rivaliza con las OLED. Si, puede haber alguna escena aislada donde el OLED siga mostrando mejor contraste, pero en el 99% de escenas es alucinante ver que se ve igual que un OLED.

Calidad de imagen SDR: simplemente, perfecta

Nos metemos en lo más importante de un televisor, su calidad de imagen. El control del blooming nos ha parecido tan soberbio que por ello os hemos hecho un apartado dedicado a éste en el apartado anterior, así que no vamos a volver a entrar en profundidad sobre el tema. En cambio, vamos a centrarnos en la calidad de imagen tan extraordinaria que ofrece esta Bravia 9 II.
Y es que en contenido SDR no hay mucho que decir: viene perfecta en casi todo, empezando porque aquí la norma establece unos 120 nits (algo que podemos conseguir poniendo el brillo a tan solo 4/100), por lo que el televisor va absolutamente sobrado. De hecho, podemos acercarnos a los 1000 nits en contenido SDR si queremos, una bestialidad. Ah y tampoco hay blooming debido a que en SDR no hay elementos tan brillantes que mostrar.
Si empezamos por lo más básico, el balance de blancos, veremos que Sony sigue usando el punto de blanco llamado Judd-Voss: más azul de lo que debería, por lo que en todo tipo de contenido lo vamos a llegar a notar. Es algo que se puede apreciar en la siguiente gráfica y, por suerte, podemos solucionar completamente si contratáis una calibración profesional con sonda:

Tras una calibración, el televisor cae a coordenadas con un punto de blanco de 6500K, por lo que se ve absolutamente perfecta desde el punto de vista creativo. Solo debemos poner el modo de imagen en Profesional y poco más: calibramos y el resultado en Alicia en el País de las maravillas no podía ser mejor, gracias en parte al excelentísimo procesamiento y escalado del XR de Sony:

Poco más que añadir, la verdad. Si usamos el televisor ajustándolo como es debido, lo cierto es que no tiene ningún punto negativo y en parte, como decía más arriba, el excelente detalle, nitidez y limpieza de la imagen tienen un culpable: el chip XR que veremos más adelante. Pero antes, metámosnos en contenido HDR, la joya de la corona.
Calidad de imagen HDR: por fin un televisor iguala a un monitor de masterizado profesional

¿Te imaginas un televisor OLED capaz de alcanzar los 4000 nits sostenidos en pequeños elementos brillantes y además 1000 nits a pantalla completa? bueno, pues la Bravia 9 II es lo más similar que hay. Y es que empezamos por su brutal pico de brillo: 4150 nits en ventanas al 10% y cerca de 1000 nits a pantalla completa, una cifra extraordinaria que iguala al monitor de masterización HX3110 o incluso lo mejora, ya que el brillo ahora está compuesto por rojo, verde y azul.

El efecto HDR es casi indescriptible: una mezcla de explosión de brillo y color que deja en shock hasta que te adaptas al espectáculo visual. Por primera vez en la historia, existe un televisor que no necesita de mapeo tonal para el 99,9% del contenido actual existente y encima con una cobertura cromática bestial, pues el uso de diodos Mini LED RGB consigue que el televisor se mantenga en un 91% del BT2020 y si miramos el volumen (cobertura a varios niveles de brillo) siempre está por encima del 85%. Una auténtica salvajada.

El seguimiento de la curva PQ EOTF (una curva absoluta que mide el seguimiento que hace el televisor del HDR) es de absoluta referencia, siguiéndola a la perfección. Y si, lo hace a todos los niveles de APL; es decir, da igual que sean elementos muy pequeños, pequeños, medianos o a pantalla completa que la cantidad de brillo que emite el panel es justo y clavada a la que pide la norma cinematográfica. Con ello, jamás veremos la imagen demasiado oscura o demasiado quemada, simplemente la veremos como deberíamos.
El hecho de que este modelo, además, casi no tenga ABL, hace que ver contenido HDR muy luminoso (con escenas con mucho blanco en pantalla) sea una delicia, llegando a los 1000 nits de brillo a pantalla completa, una auténtica pasada en algunos cortos, películas o deportes por ejemplo. Y además siempre veremos una total ausencia de blooming, por complicada que sea la escena y por mucho que brillen las luces de la misma:

Como bien sabéis, la Sony Bravia 9 II es compatible con otros dos formatos HDR: HLG (usado en retransmisiones de TV) y Dolby Vision, donde la este modelo cuenta (al igual que los modelos del año pasado) con la implementación completa basada en el chip -hardware- de la propia TV. Y nosotros no hemos detectado nada extraño: el contenido se ve muy similar en Dolby Vision -siempre y cuando lo pongamos en el modo correcto, que es Dolby Vision Oscuro-:

Por otro lado, el televisor sigue soportando señales Dolby Vision a 120 Hz y, como veremos luego, el nuevo modo Dolby Vision Juego, por lo que por fin podemos decir que una Sony de gama alta cubre el 100% de modos Dolby Vision. Sobre los fallos, Sony ha reconocido algunos de estos bugs, por lo que esperamos que se solucionen tarde o temprano mediante una actualización de firmware.
El XR sigue siendo el mejor procesador del planeta: y es el factor diferencial

Y por séptimo año consecutivo, encontramos que el procesador de imagen de Sony (escalado, colorimetría, movimiento) es el mejor del mercado, con especial énfasis en que cuanto peor es la calidad de imagen del material, más diferencia a favor del XR encontramos. Y es que este año la mejora es aún más brutal respecto al resto de competidores.
El escalado del televisor es excepcionalmente bueno, con una nitidez especialmente increíble y un marcado efecto de profundidad 3D. No solo es nítido, es que este año hemos encontrado una pequeña ventaja: no es tan ruidoso como el del año anterior, es decir, la imagen es aún más limpia. A veces sorprende ver una imagen tan limpia y nítida en fuentes de tan mala calidad. De hecho, incluso material de mala calidad como nuestra copia de Drácula: La leyenda jamás contada en 180p se deja ver:

Otra gran ventaja en los modelos de Sony es el Smooth Gradation (Gradación suave), una funcionalidad que aplica un filtro de De-contorno. Esta interesante tecnología analiza los píxeles adyacentes en colores uniformes, si detecta que no son exactamente iguales, aplica una máscara de gradiente progresivo, viendo así un color en un lado que va poco a poco y de forma suave y progresiva, convirtiéndose en la otra tonalidad.

Tampoco podemos olvidarnos del MotionFlow, el sistema de movimiento de Sony. Aquí de nuevo se nos acaban los calificativos: el mejor movimiento del mercado, la perfección en este campo hecha TV. Es realmente bueno. Es prácticamente imposible encontrarse con artefactos o problemas de objetos que se «parten» fruto de la invención de los frames; además podemos gestionar la suavidad a nuestro gusto sin aparecer efecto telenovela por ningún lado.
Como todo en Sony, es muy natural, muy orgánico; ayuda al movimiento sin destruir ese movimiento típico de cine. Además, este año se ha perfeccionado aún más el filtro de Homogeneidad, separándolo en dos filtros: uno para fuentes 24 frames (películas y series) y otro para 50 y 60 frames (TDT, satélite, vídeos, etc.), pudiendo así configurar de forma mucho más personalizada el movimiento del televisor. Además, este año el control es aún más preciso y configurable que el año anterior:

Para acabar con este apartado, nos queda uno de los puntos fuertes del XR: el escalado y procesado de imagen. Lejos de los términos de marketing de moda actuales (todo tiene que estar procesado por «Inteligencia Artificial«) Sony continúa apostando por su sistema de base de datos por objetos. El nuevo procesador crea una especie de campo 3D, aumentando ligerísimamente -pero suficiente- la nitidez de los objetos en primer plano, dando una percepción más real, más como lo percibe el ojo humano.
Pero la cosa no acaba ahí: la supresión de todo tipo de ruido, flasheos, gradaciones de bajísima calidad, manchas raras, etc. que otras marcas muestran en material de muy mala calidad (como este episidio 1 de la octava temporada de Juego de Tronos en 1080p emitido por HBO), ni están ni se les espera: evidentemente no es un Blu-ray pero se ve decenas de veces mejor que en algunos televisores OLED de la competencia:

La nitidez que consigue el XR no lo había visto ni si quiera en los modelos de la propia Sony del año anterior y esto es gracias al nuevo XR Clear Image: una tecnología capaz de detectar la resolución original de la fuente y aplicar, así más mejoras en la imagen. Si lo unimos al excelente Smooth Gradation, podemos concluir que es una de las marcas donde mejor podremos ver el contenido de mala calidad (y el de buena, por supuesto).
Gaming: el único pequeño pero de un televisor perfecto

Como decíamos, es el único gran pero junto a su precio y a que solo cuents con 2 puertos HDMI 2.1. Si, es compatible con señales 4K pero solo a 120 Hz -otras marcas están apostando por 144, 165 o incluso 180 Hz); aunque es cierto que al menos también es compatible con Dolby Vision Juego…lamentablemente, le ocurre igual que a los modos cine: el color no funciona como debería, por lo que os recomendamos mejor optar por juegos en HDR10, dado el enorme brillo de este modelo, no echaréis en falta para nada la solución de Dolby.
Como podéis ver en la foto superior…Sony sigue manteniendo el panel gaming del año pasado. Además, la Bravia 9 es es plenamente compatible con 4K, VRR, HDR…y el local dimming activo a la vez, por lo que los niveles de negro serán los correctos. Y además, no hay ninguna degradación en la imagen para ganar input lag: se ve idéntico a los modos cine.

Si medimos el input lag, ronda los 17-18 ms tanto en 4K como en 1080p y 9 ms a 120 Hz lo cual está más que bien para jugar, aunque no llega a los niveles extremadamente bajos de sus competidores coreanos. Unos valores realmente impresionantes teniendo en cuenta que tiene que gestionar más de 1500 zonas más toda la luminancia de los Mini LED RGB a la vez.
Conclusiones: ¿el mejor televisor del 2026?

Debatir sobre qué televisor es mejor es muy complicado, ya que depende mucho de tus preferencias. Es cierto que en AVPasión hemos mantenido que conseguir un nivel de contraste lo mejor posible es la clave para que el televisor se vea lo mejor posible. Hasta ahora, nadie había puesto en aprietos serios a la tecnología OLED…hasta hoy.
Y es que esta Bravia 9 II es prácticamente un televisor OLED sin sus desventajas. El nivel de contraste, color -gracias al uso de los nuevos Mini LED RGB– y la calidad de imagen global de este modelo es absolutamente bestial. Sony anunció que llevaba varios años trabajando en este producto…y desde luego que se han notado.
Estamos ante un panel de altísima gama, con tecnología Full Array y diodos Mini LED RGB firmado por Sony que ha mejorado todos los puntos débiles de esta tecnología: más de 1500 zonas en 65″, más de 4000 nits de pico de brillo, ausencia total del blooming, volumen cromático demencial, calidad constructiva en lo más alto de la tabla y un gran sonido integrado.
En cuanto procesamiento de la imagen también podríamos concluir que el XR sigue reinando sobre el resto de chips de imagen, ofreciendo un escalado exquisito y un movimiento líder del mercado. Aunque en colorimetría viene bien, sigue abusando mucho del azul en el balance de blancos, algo que que es fácilmente solucionable si calibramos el televisor con Calman AutoCAL, ya que es plenamente compatible con éste.
Para acabar, el mando a distancia es perfecto, se agradece mucho la reducción de tamaño y los dos nuevos botones. Por otra parte Google TV sigue afianzándose como el mejor sistema operativo de TV, donde todo se mueve perfectamente fluido, sin lag ni problemas de rendimiento alguno. Cuenta, además, con soporte para Google Assistant, Chromecast, Airplay 2 y soporte eARC y un largo etcétera.
¿Puntos negativos? citaría 3: es un televisor caro (como todas las Sony), solo cuenta con 2 puertos HDMI 2.1 -y uno de ellos, además, es el que lleva la señal ARC/eARC- y solo es compatible con 120 Hz, nada de 144, 165 o 180 Hz, quedándose algo descolgada respecto a su competencia. ¿Puntos positivos? absolutamente todos los demás; de hecho la frase ideal para calificar a este súper televisor es que es un regalo para los amantes del cine. Enhorabuena, Sony.




