Por fin os podemos traer las primeras impresiones reales de la nueva Samsung S99H QD-OLED, un televisor que está asombrando al mundo por una calidad de imagen sin igual. Y es que la nueva bestia de la marca coreana no ha ganado una comparativa de televisores…ha ganado 3: la anual de HDTVTest, la americana de Value Electronics y la más reciente celebrada en Alemania. En los 3 casos tanto el jurado experto como los usuarios más casuales votaron por la misma tele: la Samsung S99H. La pregunta es, ¿es para tanto?
Al margen de la calidad de imagen tenemos que hablaros también de la polémica que ha levantado su marco metálico enorme, que hace al televisor parecer un modelo de los años 90. Detrás de éste se esconde un secreto muy bien ocultado: el marco hace a la vez de disipador térmico. Aún así, ha sido tanto el tamaño de éste como el color elegido (alumino cepillado brillante) el que ha hecho levantar ampollas en la comunidad. En fin, vamos a ver qué nos ha parecido esta nueva bestia de televisor.
Samsung S99H QD-OLED: un marco horroroso y un filtro antirreflejos absolutamente espectacular

No me voy a andar con rodeos o endulzar la situación: el televisor es feo o al menos a mi me parece horrorso. Estéticamente, ver un marco metálico grueso, brillante y de 5-6 cm por cada lado no solo hace que éste sea más grande de lo que debería, si no que además a nivel de diseño parece que hemos vuelto a los años 90 con marcos gruesos, visibles y enormes. Y además, el color metalizado resalta demasiado, viéndose fácilmente en total oscuridad y quitando mucha inmersión al efecto ventana flotante tan importante para el cine.
Por otro lado, el hecho de que no use peana sino dos patas agrava aún más el problema, ya que agranda su fealdad (es cierto que el televisor gana bastante si se cuelga en la pared). En conjunto, es un modelo pensado y diseñado para ser colgado en la pared y que tengamos una estética del salón muy paricular: electrónica plateada, tonos de pared claros -o de palillería de madera, como en nuestro laboratorio- y un cierto estilo retro.

Por otro lado, el sistema antirreflejos parece de ciencia ficción y algo que jamás había visto antes. Podéis ver en la foto superior como, con dos focos en los lados, las luces encendidas y la ventana que está justo enfrente abierta, el televisor no refleja absolutamente nada. Es un agujero negro total: 0 reflejos de verdad. Eso si, la pega es que el panel es mate por lo que cuando hay mucha luz en la instancia, inevitablemente los negros se tornarán un poquito (si, «ito«) menos profundos.
Samsung S99H QD-OLED: la mejor calidad de imagen que he visto jamás

Explicar lo que uno ve en directo con este televisor es tremendamente complicado. Pero se puede resumir en esto: es la mejor calidad de imagen que jamás he visto en un televisor. La quinta generación de paneles QD-OLED de Samsung no podía hacerlo mejor: la profundidad de imagen es única en su especie, gracias a una combinación de diodos OLED junto a Quantum Dots para generar una cobertura cromática que se queda en el 90% del espacio BT2020, el 100% de DCI-P3 y el 100% del Rec709, una pasada:

A nivel de brillo, el televisor alcanza los 2818 nits al 10% de ventana en modo FILMMAKER tras la calibración profesional con sonda, quedándose como un absluto monitor de referencia de masterizado. Sin palabras:

La explosión de colores, el impacto de la imagen, el detalle en sombra, la gamma, las saturaciones…todo cae en su sitio de forma natural. Y es que esa es la palabra: natural. La imagen mantiene una sorprendente naturalidad orgánica en todas las tomas y con todo tipo de contenido, algo así como si alguien hubiera fusionado la naturalidad de un plasma con los beneficios de un OLED y el nivel de brillo de un Mini LED. Sencillamente asombroso.

En fin, no puedo más que quedarme sorprendido con lo que puede hacer Samsung cuando se lo propone: tanto de lo peor como en este caso, de lo mejor. Por cierto, la electrónica está a la altura del panel y de los mejores del año, con una imagen espectacularmente nítida y súper orgánica y libre de todo tipo de fallos que existen en otras tecnologías, como flashazos, overshoot o pérdida de saturación o naturalidad de los colores según la escena. Esperemos que la firma este año haya aprendido de años anteriores y no estropee esta preciosidad de imagen con futuras actualizaciones de firmware.




