Steam Machine fue anunciada hace un tiempo, y desde entonces hemos hablado sobre su potencia, su objetivo e incluso sobre cuándo podremos conocer su precio oficial, pero creo que llega el momento de empezar a hablar sobre lo que más preocupa a muchos: ¿es más parecida a un ordenador o una consola de videojuegos?
Para hablar de esta tema, requerimos hacer dos análisis diferentes. El primero sería un análisis más técnico, sobre sus componentes y de la manera que han decidido diseñar este dispositivo de manera interna, mientras que por otro lado debemos hablar de sus posibles usos, y de la manera en la que Valve ha decidido ofrecer la consola al público.
Corazón de ordenador

En el sentido más técnico de la palabra, Steam Machine es indudablemente un ordenador, tal y como revela la web oficial de Valve. No puedo decir que sea un ordenador portátil, precisamente porque no tiene pantalla, teclado ni batería, pero la verdad es que su arquitectura es bastante similar a esta clase de dispositivos que muchos usamos a diario.
Las consolas por lo general usan el sistema SoC (System on a Chip), lo que esencialmente significa que todo el sistema está concentrado en un único chip, a diferencia de lo que ocurre en ordenadores e incluso portátiles. Esto es así también en cierta manera para la conocida Steam Deck, que es considerada como un ordenador en cierto sentido, pero no concuerda con lo que tenemos en Steam Machine, la cual presenta un diseño más similar a lo que sería un ordenador compacto o un Mini PC.
Entrando en detalle, esto se puede notar precisamente en su memoria. Mientras que las consolas como PS5 unifican la memoria entre la DRAM y la VRAM, esta Steam Machine utiliza memorias dedicadas para cada trabajo, similar a lo que ocurre en cualquier ordenador, tanto portátil como de sobremesa.
En todos los sentidos, podría decirse directamente que en su arquitectura y diseño técnico es realmente un ordenador, o más concretamente lo que normalmente solemos conocer como Mini PC, siendo este el tipo de dispositivo al que más se parece.

Alma de consola
En el resto de sentidos, la verdad es que puede sentirse más como una consola de videojuegos más tradicional. Cierto es que utiliza SteamOS, un sistema operativo basado en Linux, pero utiliza el llamado modo Big Picture en todo momento, al igual que lo hace la ya mencionada Steam Deck.
De esta manera, es esencialmente una consola, la cual puede ejecutar prácticamente cualquier juego de Steam mediante la implementación de Proton, una variante de Wine. Cierto es que en algunos casos puede tener problemas, y requerir de algunos ajustes técnicos, pero generalmente permite ejecutar títulos exactamente igual que lo harías en cualquier otra consola del mercado, como puede ser la ya mencionada PS5.
La realidad es que permite jugar a prácticamente cualquier usuario, y es que hace énfasis en la accesibilidad como lo hacen otros dispositivos del mercado, además de que se puede jugar directamente con mando y no requiere teclado y ratón para hacer uso de Steam Machine en la mayoría de casos, como si ocurre con cualquier ordenador del mercado.

¿Merece la pena Steam Machine?
La verdad es que creo que Steam Machine merece la pena para cualquier usuario. Es cierto que en su corazón es un ordenador, y eso es totalmente innegable, pero la verdad es que deja de lado las aristas más importantes de esta clase de dispositivo, apostando directamente por una filosofía de diseño y venta más similar a una consola, haciendo que sea perfecta para prácticamente cualquier tipo de usuario, incluso aunque no tengas conocimientos de informática.
Cierto es que Proton no es perfecto, y puede fallar por momentos, llevando a que tengas que trastear un poco, pero la verdad es que esto ocurre pocas veces, algo que yo mismo te puedo confirmar, dado que soy usuario de Steam Deck, consola que implementa el mismo sistema operativo y tecnologías.




