SVS llevaba bastante tiempo prometiéndolo y, por fin, ya está aquí. La firma americana ha activado SVS Auto EQ, su nuevo sistema de corrección automática para subwoofers, integrado directamente dentro de su conocida aplicación para móviles. Y lo curioso es que para utilizarlo ni siquiera necesitas comprar un micrófono de calibración: puedes hacerlo con el propio teléfono.
La idea es bastante sencilla. El grave es probablemente la parte de nuestro sistema que más cambia dependiendo de la habitación, de dónde coloquemos el subwoofer y hasta de dónde esté situado nuestro sofá. Podemos tener un subwoofer espectacular y encontrarnos con un pico enorme en 50 Hz o con una zona prácticamente desaparecida simplemente por culpa de los modos de la sala. SVS Auto EQ intenta precisamente corregir todo eso automáticamente.
Y lo mejor es que todo el proceso se hace desde la SVS Subwoofer Control App, disponible en iOS, Android y dispositivos Amazon Fire. Eso sí, hay una limitación importante: de momento Auto EQ solamente funciona con los nuevos SVS 3000 R|Evolution, 5000 R|Evolution y 17-Ultra R|Evolution. Los modelos anteriores que utilizan la aplicación no reciben esta función.
El truco para poder calibrar con el micrófono de cualquier móvil es bastante ingenioso

Aquí viene la parte interesante. Evidentemente, el micrófono de un iPhone, un Samsung o cualquier otro teléfono no tiene exactamente la misma respuesta, así que utilizarlo directamente como un micrófono de medición sería bastante complicado.
SVS lo ha solucionado haciendo primero una especie de calibración del propio móvil. El sistema nos pide colocar el teléfono aproximadamente a cuatro pulgadas —unos 10 centímetros— del frontal del subwoofer y reproduce un barrido de frecuencias. Como la aplicación conoce cuál debería ser la respuesta del subwoofer a esa distancia, puede comparar esa respuesta teórica con lo que está captando el teléfono y compensar las particularidades de su micrófono.
Después nos llevamos el móvil hasta la posición de escucha y repetimos la medición. Ahora sí, Auto EQ puede detectar qué está haciendo nuestra habitación con el grave y aplicar automáticamente la ecualización necesaria desde el DSP del propio subwoofer. Si utilizamos el micrófono específico de SVS, el primer paso no es necesario porque el sistema ya conoce previamente su respuesta.
Y lo importante: las primeras mediciones indican que funciona realmente bien

Audioholics ya ha probado el sistema con varios SVS 3000 R|Evolution, comparando tanto el micrófono integrado de un smartphone como el micrófono específico de SVS. Y los resultados son bastante interesantes: incluso utilizando únicamente el teléfono, Auto EQ consiguió reducir claramente varios picos provocados por la habitación y obtener una respuesta bastante más uniforme.
Con el micrófono dedicado de SVS la corrección fue todavía mejor, especialmente en algunas zonas problemáticas. Algo importante es que el sistema no intenta rellenar a lo bruto los nulls profundos de la habitación. Y hace bien, porque cuando tenemos una cancelación acústica seria, meter 10 o 15 dB más mediante ecualización normalmente solo consigue gastar potencia y llevar el subwoofer hacia sus límites sin solucionar el problema.
También podemos seguir utilizando después las herramientas manuales de la aplicación, incluyendo seis bandas de ecualización paramétrica, fase, polaridad, filtro paso bajo, Room Gain Compensation y diferentes presets. Además, SVS recomienda hacer primero su Auto EQ y después volver a ejecutar Audyssey, Dirac Live o el sistema de calibración de nuestro receptor AV. Y si tenemos dos subwoofers, hay que calibrar cada uno individualmente.
Así que esta vez la novedad no consiste simplemente en controlar el volumen desde el sofá. SVS ha convertido el móvil en una herramienta de medición capaz de corregir automáticamente uno de los mayores problemas de cualquier sistema de cine en casa: cómo interactúa el subwoofer con nuestra propia sala.




