El Speckle o moteado láser es uno de los insufribles problemas que tienen los proyectores RGB triple láser y es que justamente la unión del láser rojo, verde y azul no es perfecta, lo que produce unos ligeros desalineamientos que, al incidir la luz sobre la pantalla, se convierten en este defecto también conocido como moteado láser, una suerte de grano digital pero mucho más exagerado y mucho más molesto.
Hasta ahora había pocas o ninguna solución, salvo una: cambiar tu pantalla de proyección por una que fuera tejida en lugar de una de PVC, que son las mejores ya que tienen ganancia positiva (es decir, ganamos entre un 20 y un 40% de luz dependiendo de la pantalla). Las de PVC, por desgracia, son las que tienen los problemas de moteado láser con este tipo de proyección…hasta ahora y es que por fin existe una solución baratísima para acabar con este problema.
El ‘speckle’ o moteado en los proyectores triple láser: un problema que hasta ahora no tenía solución

Este fenónomo se produce debido a que un diodo láser es demasiado coherente. Es decir, si pensamos por un momento en un emisor de luz LED o Mini LED por ejemplo, ésta es incoherente (emite ondas en distintas frecuencias y desfasadas). En cambio, la luz de un diodo láser es monocromática (una longitud de onda ultraprecisa) y altamente coherente (todas sus ondas viajan perfectamente alineadas y en fase). Y esto, aunque parezca lo contrario…es un desastre para las pantallas.
Si observamos una pantalla de proyección -da igual que sea de PVC o de tela-, veremos que no es completamente lisa, si no que tiene una rugosidad/tejido (y en el caso de las de PVC lo mismo). A escala nanométrica está llena de pequeñas crestas e imperfecciones mayores que la longitud de onda de la luz. Al chocar el haz láser coherente contra la superficie rugosa, la luz rebota y se dispersa en miles de direcciones. Al recorrer distancias microscópicamente distintas antes de llegar a nuestro ojo, las ondas se superponen e interfieren entre sí.
El resultado es esa especie de textura granulada o arena brillante de micro-puntos que parece flotar sobre la pantalla al mover ligeramente la cabeza. Algo así como un grano digital (si recordáis 300 de Zack Snyder, pues multipladlo por 10 y os haréis una idea aproximada del problema). Algo similar a esto:

40 euros, un pendrive y dos excitadores de Dayton Audio acaban con el problema de la década

Y es que la solución no podía ser más sencilla. La idea es la misma que usan los cines profesionales como IMAX o salas de gama alta. Se trata de un sistema de transductores instalables en la pantalla. Como su propio nombre indican, éstos vibran a una frecuencia inaudible con películas, series y videojuegos.Esta pequeña vibración que suele darse entorno a los 100-120 Hz a muy poco voltaje, es suficiente para desordenar la trayectoria de los láseres rojo, verde y azul, eliminando el problema de ráiz.
Empezamos por lo primero: los transudctores valen apenas 30 euros y se pueden comprar en soundsimport por ejemplo. Éstos no dejan de ser altavoces muy muy poco potentes. Como veis en la página, tienen sus propios bornes de conexión típico rojos y negros, por lo que ahora necesitaremos un amplificador poco potente para ellos.
El amplificador elegido es éste; se puede comprar en Amazon por 10 euros y es más que suficiente para nuestro pequeño propósito: alimentar los altavoces para que vibren a la frecuencia que nosotros queremos. Éstos irán colgados -por detrás- de la pantalla, tocando la superficie de la forma más mínima posible.


DollaTek ZK-502M
Lo bueno es que este amplificador tiene también toma USB, por lo que podemos ponerle directamente un pendrive con la onda que debe emitir (24 horas) guardada en un pendrive. El archivo lo podéis conseguir aquí. Es un MP3 que deberéis guardar en un pendrive y, como digo, ponerlo en el amplificador. Éste debe conectarse con cable rojo y negro a cada transductor y ya lo tenemos todo listo y montado.
Y en principio ya estaría. Si queréis ver como queda la instalación final, os recomiendo pasaros por este post de AVSForum, donde el usuario RealHcD ha subido 3 vídeos con el proceso de instalación y, como decía antes, por 40 euros y un par de horas de trabajo, el resultado no podía ser mejor: adiós al speckle y hola a poder instalar pantallas de PVC con ganancia positiva en proyectores triple láser, mejorando aún más el brillo -de por si alto- que tienen éstos.




