Montar una instalación con varios proyectores puede quedar espectacular, especialmente cuando la imagen ocupa paredes enteras, una fachada, una cúpula o incluso varios objetos al mismo tiempo. El problema es todo lo que viene antes: colocar cada proyector, cuadrar la imagen, corregir la geometría y conseguir que no se note dónde acaba uno y empieza el siguiente.
Hasta ahora, hacer algo así era bastante pesado. Hacían falta varios programas, un técnico que supiera bien lo que estaba tocando y muchas horas ajustando cada esquina casi píxel a píxel. Precisamente para acabar con todo esto llega AIMapper, una nueva plataforma creada por la compañía china Appotronics.
La idea es bastante bestia: la propia inteligencia artificial escanea la sala, crea una copia en 3D, localiza los proyectores, alinea todas las imágenes y genera contenido adaptado a cada pared. Todo desde una misma herramienta y sin tener que ir saltando entre diferentes programas.
AIMapper escanea toda la sala y entiende su forma

El proceso empieza proyectando una serie de patrones sobre las paredes y el resto de superficies. Después, esos patrones se capturan con una cámara profesional o incluso con la cámara de un teléfono móvil, por lo que tampoco hace falta llenar la sala de sensores raros.
Con esas imágenes, AIMapper crea un modelo tridimensional bastante preciso de todo el espacio. Detecta paredes, esquinas, curvas, objetos, relieves y las distintas distancias que hay dentro de la habitación. Además, también sabe desde dónde está lanzando la imagen cada proyector.
Esto hace que el sistema no vea una simple pared plana. Entiende la forma real del espacio y calcula cómo tiene que deformar la imagen para que después se vea correctamente, aunque se proyecte sobre una esquina, una columna o una superficie curva.
Varios proyectores funcionando como si fueran uno solo

Aquí está la parte más interesante. Cuando juntas varios proyectores para formar una sola imagen gigante, cualquier pequeño error puede provocar bordes dobles, zonas con diferente brillo o una línea bastante fea justo en el punto de unión.
AIMapper calcula automáticamente dónde se pisan las imágenes y realiza una alineación con precisión subpíxel. También se encarga del conocido como edge blending, que básicamente mezcla los bordes y ajusta el brillo para que las uniones desaparezcan lo máximo posible.
Según Appotronics, un trabajo que antes podía llevar varias horas puede quedar listo en cuestión de minutos. En la demostración de InfoComm utilizaron dos proyectores láser RGB de tiro ultracorto y 25.000 lúmenes para formar una única pantalla gigante, controlando todo desde una sola interfaz.
Le dices qué quieres ver y la IA lo crea
Una vez escaneada la sala, el usuario puede elegir desde qué punto quiere que se vea correctamente la instalación. Esto es importante porque la perspectiva cambia mucho cuando la imagen pasa de una pared a otra o cubre objetos tridimensionales.
A partir de ahí, solo hay que escribir qué queremos mostrar. La inteligencia artificial genera imágenes o pequeños vídeos teniendo en cuenta la forma de la sala, su profundidad y la posición de todos los proyectores.
No crea un vídeo rectangular normal como el que pondríamos en un televisor. El contenido se prepara específicamente para ese espacio, deformando cada parte para que después se vea bien una vez proyectada. Durante la demostración, la generación necesitaba aproximadamente entre 30 y 60 segundos.
De momento está pensada para instalaciones profesionales

AIMapper puede utilizarse sobre paredes, fachadas, cúpulas, estructuras curvas y objetos tridimensionales. Appotronics la está orientando principalmente hacia museos, exposiciones, parques temáticos, comercios, publicidad y espectáculos inmersivos.
También puede venir muy bien para cambiar el contenido de una instalación sin tener que recalibrarlo todo desde cero. La propia plataforma mantiene el modelo de la sala y adapta las nuevas imágenes o vídeos a las superficies ya detectadas.
De momento, AIMapper sigue en fase beta y está dirigida a profesionales del sector audiovisual. Tampoco hay un precio anunciado, así que no es algo que vayamos a instalar mañana en el proyector del salón. Aun así, la tecnología ya consigue hacer casi sola la parte más complicada del projection mapping: escanear el espacio, colocar las imágenes, eliminar las uniones y crear contenido pensado para cada pared.




