La industria del videojuego vive un momento muy oscuro, a pesar de que nos acercamos al que es posible que se convierta en el lanzamiento más lucrativo del sector (y con mucha diferencia), y es que estamos asistiendo a despidos masivos de empleados, cambios de políticas hacia el consumidor e incluso cierres completos de estudios que han marcado una época.
BioWare ha sido el caso más reciente, y probablemente de los más llamativos. De ser considerada una empresa insignia dentro de EA, con sus RPG brillantes y sus historias sorprendentemente detalladas, a ser cerrada tras la compra por parte de Arabia Saudí.
400 empleados despedidos, un estudio histórico enfrentando la desaparición y el olvido, y grandes sagas como Mass Effect o Dragon Age en un limbo. Simplemente es la peor situación posible para un estudio histórico.

¿Qué ocurre con sus sagas?
Como decía, ahora mismo estas sagas entran en una especie de limbo, no porque su destino sea incierto como ocurre en otros casos, sino porque con la desaparición de su estudio de desarrollo, e incluso la cancelación de un nuevo juego de la saga Mass Effect, es probable que terminen en el mismo cajón desastre que sagas no aprovechadas de EA como Dead Space.
En este caso no hay dudas sobre su destino. EA es la dueña de la totalidad de BioWare y de sus IPs, con lo que con la desaparición de este estudio de desarrollo todo se mantiene igual. La propia EA se queda con Mass Effect, Dragon Age y el resto de sagas de BioWare, siendo al menos el destino que tendrá en base a las informaciones ofrecidas.
Y en base a esto, el futuro más probable es que no se vuelvan a usar, y francamente más allá de un remake o algo similar es lo mejor. Probablemente ningún estudio podrá emular la magia de BioWare, dejando quizá de lado Larian Studios, responsables de Baldur’s Gate 3.

¿Puede ocurrir otra cosa? La verdad es que, aunque es muy poco probable, se han dado casos en los que, tras anunciar el cierre de un estudio, este ha terminado sobreviviendo gracias a una compra sorpresiva por parte de otra empresa. El caso más conocido es el de Tango Gameworks, cuyo cierre fue anunciado por Microsoft, para ser comprada al poco tiempo por Krafton, la empresa coreana que tanto está apostando por el sector en los últimos tiempos.
Ahora bien, en este caso es más difícil que ocurra. Se trata de un estudio grande, con alrededor de 400 trabajadores en plantilla, con lo que comprarlo no es ni sencillo ni barato. Por ello, no cualquier empresa del sector puede permitirse comprarla, y ninguna de las que puede se encuentra en un buen momento actualmente.
En otro momento quizá Microsoft Xbox podría haber terminado comprando BioWare, lo que la habría convertido en la reina de los RPG, pero lo cierto es que ahora se antoja imposible. Desde la compra de Activision Blizzard no se encuentran en un buen momento económico, habiendo tenido que recortar empleos en varias ocasiones solo durante este año.

¿Y la serie de Mass Effect?
Probablemente llegados a este punto te estés preguntando concretamente sobre la serie de Mass Effect que está desarrollando Amazon, y por suerte en este sentido hay buenas noticias. No solo no se ha paralizado la producción, sino que sigue adelante a pesar de los cambios profundos que ha sufrido BioWare y la propia saga recientemente.
Todavía no sabemos cuándo llegará ni hay información interesante revelada, pero es cierto que por ahora al menos el proyecto sigue adelante pese a todo lo que está ocurriendo con la IP actualmente.




