Si tienes un previo de phono con varios interruptores, pequeñas palancas o un menú lleno de cifras, seguramente te haya pasado lo mismo que a casi todos: lo conectas, seleccionas MM o MC y lo dejas tal y como viene de fábrica. Y es normal, porque de repente empiezas a ver valores como 40 dB, 100 ohmios, 47 kΩ o 200 pF y parece que hace falta un máster para saber qué tenemos que tocar.
Pero realmente no es tan complicado. Todos esos ajustes sirven para una cosa muy concreta: adaptar el previo de phono a la cápsula de nuestro tocadiscos. Y es que no todas las cápsulas entregan la misma señal ni necesitan la misma carga eléctrica, por lo que utilizar una configuración incorrecta puede hacer que el sonido sea demasiado bajo, que aparezca más ruido de fondo o que los agudos se vuelvan bastante más brillantes de la cuenta.
Lo primero que tenemos que hacer es buscar la ficha técnica de nuestra cápsula. Ahí deberíamos encontrar cuatro datos fundamentales: si es MM o MC, su voltaje de salida, la impedancia de carga recomendada y la capacitancia. Con esas cuatro cifras podremos dejar el previo bien configurado sin tener que probar valores al azar.
La ganancia depende de la señal que entrega nuestra cápsula

La ganancia es el primer ajuste que deberíamos revisar, ya que es la encargada de amplificar la diminuta señal que sale de la cápsula. Y cuando digo diminuta es diminuta de verdad: una cápsula MM habitual puede entregar entre 3 y 5 mV, mientras que una MC de baja salida puede quedarse en apenas 0,2 o 0,3 mV.
Por eso no podemos poner la misma ganancia a todas las cápsulas. Como punto de partida, una cápsula con una salida de 2 mV o superior suele funcionar bien alrededor de los 40 dB. Si entrega entre 0,6 y 2 mV, podemos comenzar cerca de los 50 dB, mientras que una MC de baja salida normalmente necesitará unos 60 dB. En cápsulas que entreguen menos de 0,25 mV puede ser necesario subir hasta 65 o incluso 70 dB.
Por ejemplo, la Audio-Technica AT-VM95ML entrega 3,5 mV, así que con unos 40 dB de ganancia debería tener más que suficiente. En cambio, una Denon DL-103R entrega solo 0,25 mV, por lo que necesitará bastante más amplificación y lo lógico sería comenzar alrededor de los 60 dB.
¿Y qué ocurre si nos quedamos cortos? Pues que tendremos que subir muchísimo el mando de volumen del amplificador y, con ello, el ruido de fondo puede hacerse mucho más evidente. Si nos pasamos de ganancia sucederá justo lo contrario: tendremos todo el volumen concentrado en el primer tramo del mando y podríamos saturar la entrada del amplificador o el propio previo en los pasajes más fuertes.
Y es que más ganancia no significa más calidad ni más detalle. Simplemente necesitamos la cantidad justa para conseguir un nivel de volumen normal, sin tener que llevar el amplificador al límite y sin escuchar distorsión cuando el disco se pone especialmente complicado.
La impedancia suele ser muy sencilla en MM, pero cambia bastante en MC

Con las cápsulas MM la configuración suele ser bastante fácil, ya que la gran mayoría están diseñadas para funcionar con una carga de 47 kiloohmios o 47 kΩ. Es el valor estándar que encontramos en casi todos los amplificadores con entrada de phono y también en la posición MM de los previos externos.
Por tanto, si tenemos una Ortofon 2M Blue, una Audio-Technica VM95 o cualquier otra cápsula MM habitual, lo normal será seleccionar el modo MM y dejar la impedancia en 47 kΩ. Salvo que la ficha técnica indique algo diferente, no tendremos que complicarnos mucho más.
Con las cápsulas MC la cosa cambia bastante, ya que aquí podemos encontrar valores recomendados de 50, 100, 200, 500 o incluso 1000 ohmios. Por eso muchos previos de phono de gama media y alta incluyen varios interruptores para cambiar la carga dependiendo de la cápsula que tengamos instalada.
La conocida Denon DL-103R, por ejemplo, recomienda utilizar una carga de 100 ohmios o superior cuando se conecta a un previo de phono activo. Así que lo lógico sería comenzar seleccionando 100 ohmios y, si nuestro previo permite valores superiores, probarlos después para comprobar cómo cambia el resultado.
Eso sí, no debemos seleccionar automáticamente 100 ohmios solo porque nuestra cápsula sea MC. Cada modelo tiene unas características eléctricas diferentes y siempre deberíamos comenzar por la cifra que indique el fabricante. Cambiar la carga puede modificar ligeramente el nivel de salida y el equilibrio tonal, especialmente en la zona media y alta.
Una carga más baja suele amortiguar algo más la respuesta de la cápsula, mientras que una carga más alta puede ofrecer un sonido algo más abierto. Pero antes de empezar a hacer pruebas, yo dejaría la impedancia recomendada, ajustaría bien la ganancia y comprobaría que todo funciona correctamente.
La capacitancia puede cambiar mucho más los agudos de lo que parece

La capacitancia es probablemente el ajuste más desconocido de todos, ya que aparece expresada en picofaradios o pF y su efecto no es tan fácil de entender como el de la ganancia. Sin embargo, es un ajuste bastante importante cuando utilizamos una cápsula MM, ya que puede cambiar de forma notable su respuesta en agudos.
Y aquí hay un detalle importante: la capacitancia total no depende únicamente del previo de phono. También tenemos que sumar la capacitancia del cableado interno del brazo y la del cable que conecta el tocadiscos con el previo. Es decir, si seleccionamos 200 pF en el previo, la cápsula probablemente estará recibiendo una carga total bastante superior.
Una Audio-Technica AT-VM95ML recomienda una capacitancia total situada entre 100 y 200 pF, por lo que yo comenzaría seleccionando el valor más bajo disponible en el previo. La Ortofon 2M Blue admite un margen algo más amplio, normalmente entre 150 y 300 pF, así que tendremos algo más de libertad para ajustarla.
Si utilizamos demasiada capacitancia, podemos crear un realce en la zona alta que haga que el sonido sea más brillante, más agresivo o incluso algo metálico. En voces, platos de batería o instrumentos de cuerda puede aparecer ese punto excesivamente afilado que al principio parece aportar más detalle, pero que termina cansando después de escuchar varios discos.
Por eso no hay que seleccionar el valor más alto pensando que conseguiremos más definición. Con muchas cápsulas MM ocurre justo lo contrario: un exceso de capacitancia altera la respuesta y hace que los agudos pierdan naturalidad. Si nuestro previo ofrece 100, 200 y 300 pF, lo mejor será comenzar por el valor más bajo y comprobar después el resultado.
En las cápsulas MC este ajuste suele tener mucha menos importancia debido a su menor inductancia. Aquí deberíamos centrarnos principalmente en la ganancia y la impedancia, que serán los dos parámetros que realmente marcarán si la cápsula está correctamente adaptada al previo.
Así configuraría tres cápsulas muy conocidas

Con una Audio-Technica AT-VM95ML seleccionaría el modo MM, una impedancia de 47 kΩ, unos 40 dB de ganancia y la capacitancia más baja que permita el previo, intentando que la carga total se mantenga dentro del rango de 100 a 200 pF.
Con una Ortofon 2M Blue también elegiría el modo MM, mantendría los 47 kΩ y utilizaría una ganancia cercana a los 40 dB. En este caso tenemos algo más de margen con la capacitancia, ya que la cápsula está diseñada para funcionar entre 150 y 300 pF.
Para una Denon DL-103R tendríamos que seleccionar el modo MC, comenzar con una ganancia cercana a los 60 dB y utilizar una impedancia de 100 ohmios o superior. Si el volumen sigue siendo demasiado bajo, podríamos probar el siguiente nivel de ganancia, siempre comprobando que no aparece distorsión en las partes más fuertes del disco.
El orden correcto sería siempre el mismo: primero seleccionamos MM o MC, después ajustamos la ganancia según el voltaje de salida, elegimos la impedancia recomendada y terminamos con la capacitancia. Todos estos cambios deberían hacerse con el volumen bajado y, si el fabricante del previo lo indica, con el equipo completamente apagado.
Después solo tenemos que poner un disco que conozcamos bien y comprobar tres cosas: que el volumen sea normal, que no aparezca demasiado ruido de fondo y que las voces y los agudos suenen naturales. Si todo está limpio, equilibrado y sin distorsión, nuestro previo de phono estará correctamente adaptado a la cápsula y podremos sacarle todo el rendimiento al tocadiscos.




