Noticia bomba sobre los paneles y televisores OLED de los próximos años: ante el actual dominio coreano de esta tecnología, son varios países los que están buscando la forma de competir contra este monopolio: China, por ejemplo, apuesta por los OLED impresos por inyección de tinta, mientras que otros actores importantes otrora como Japón, se estaban descolgando de la carrera del OLED…hasta hoy, donde ha aparecido en varios medios internacionales un nuevo y sorprendente método de fabricación, que en si misma es una tecnología OLED nueva con mucho potencial.
Y es que ha sido una alianza entre Japón y Taiwán (con dos de sus más prestigiosas universidades de cada respectivo país9 quienes han dado con la tecla de una nueva tecnología llamada CP-OLED (OLED de luz circularmente polarizada). Esta arquitectura de emisión nativa promete marcar un antes y un después en la fabricación de pantallas autoemisivas, atacando de raíz una de las mayores limitaciones físicas que sufren las tecnologías OLED actuales.
El problema actual de los televisores OLED está en su pantalla: el polarizador pierde más del 50% de la luz

Como os decía más arriba, el trabajo conjunto entre la Universidad de Kindai (Japón) y la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung (NYCU, en Taiwán) y bajo el paraguas financiero del proyecto Japan-Taiwan Exchange Association ha conseguido deshacerse de una de las piezas que impedía el avance en términos de brillo y eficiencia de los paneles OLED: su filtro polarizador.
Para los más noveles, en la tecnologia OLED cada píxel es un emisor de luz, sin embargo esta luz no se emite recta si no en todas las direcciones. Para evitar que la luz ambiental que entra en el panel, se refleje en los electrodos metálicos internos y destruya el contraste en salas iluminadas —convirtiendo la pantalla en un espejo—, los fabricantes se ven obligados a colocar una lámina polarizadora sobre el frontal.
El problema del polarizador es que es muy poco eficiente y absorbe más del 50% del brillo que emiten los diodos OLED, desperdiciando así la mitad del brillo total; una burrada. Para compensarlo, los fabricantes inyectan más corriente a los diodos, aumentando el consumo energético, la temperatura de trabajo y el riesgo de marcado o de quemados en la pantalla.
CP-OLED: llega el futuro de los televisores con emisión circular nativa para duplicar el rendimiento

Tras este rimbombante nombre, la tecnología CP-OLED solventa este problema haciendo que el propio material orgánico emita luz circularmente polarizada (Circularly Polarized Luminescence o CPL) de forma directa. Al generar luz de forma recta directamente desde la propia fuente, se elimina la necesidad del polarizador circular tradicional y con ello conseguimos unas ventajas enormes en los televisores OLED -bueno y cualquier otro dispositivo que use este tipo de pantallas.
Al eliminar el filtro polarizador, tal y como explican en la página web OLED-Info, conseguimos prácticamente aprovechar el doble de los fotones generados por el panel, es decir, conseguriemos alcanzar picos de brillo imposibles para los modelos actuales -acercándonos ya a la barrera de los 10000 nits– y encima con menos consumo y temperatura al trabajar los emisores de luz a un menor voltaje. Eso implica también mayor longevidad del panel y simplificar la fabricación sin tener que recurrir a tandems OLED para aumentar el brillo a la fuerza.
La clave del éxito, recalcan sus creadores, reside en las buenas singergias entre universidades, además de un reparto eficiente de las tareas: el país nipón es experto en espectroscopía de luz circularmente polarizada, mientras que Taiwán lidera el desarrollo en materiales luminiscentes CPL, química de semiconductores y polímeros, autoensamblado molecular y análisis estructural de materiales avanzados. Una combinación perfecta d ela que puede salir el futuro de los televisores OLED.




