Nintendo Switch 2 es el hardware de videojuegos más nuevo que existe, al menos si nos centramos exclusivamente en las tres grandes, pero aun así con menos de dos años de existencia tendrá que lanzar su primera revisión, y no tanto por decisión económica o comercial, sino más bien porque las nuevas normas para Unión Europea han terminado obligándola.
De primeras esto parece muy positivo para los usuarios, y la verdad es que en general lo es bastante, pero también es cierto que no es oro todo lo que reluce, y es que a cambio de volver a la época en la que era sencillo cambiar la batería de los dispositivos portátiles, tendremos que soportar ciertos inconvenientes que quizá a no todos les guste.

La Nintendo Switch 2 lanza su primera reedición
Simplificándolo todo lo máximo posible, la Unión Europea obligará a partir del próximo 2027 a que las empresas permitan que las baterías sean extraíbles de forma sencilla por los usuarios. Esto es algo que hace años ya era así, con muchos de los primeros smartphones, algo que sabrá cualquiera que haya vivido aquella época o haya terminado usando un terminal de esos años.
Curiosamente, esto no solo afecta a teléfonos móviles, sino que dispositivos como consolas portátiles también deberán aplicar esta ley, lo que por supuesto afecta también a Nintendo Switch 2, quizá la consola más relevante de este tipo.
Por eso y porque hace unos pocos meses se filtró la llegada de una nueva versión de Switch 2, sabemos desde hace tiempo que tendremos una versión de esta consola con batería extraíble, algo que no es tan sencillo en el modelo que tenemos aquellos que ya la compramos.

Aun así, para poder hacer esto hay que pagar ciertos precios, no tanto en subida de precio en euros, algo que veremos también en los próximos meses, sino en bajada de la capacidad de la propia batería, y en problemas con las certificaciones.
Lo primero ya ha sido confirmado por la propia Nintendo, que ha confirmado una bajada de alrededor de un 1% de la capacidad de la batería, una cifra que parece escasa, pero que puede ser algo sangrante si tenemos en cuenta que su problema principal es de por sí la capacidad de la batería, que se siente bastante limitada, especialmente si se compara con la Switch original.
Ahora bien, un tema que por ahora Nintendo no ha abordado es la preocupación por las certificaciones. Esencialmente, una de las razones por las que se hace que las baterías sean de difícil acceso es para evitar la entrada de polvo y gotas, y así proteger el dispositivo. Depende de la manera que se diseñe esta nueva versión de Switch 2 podríamos encontrarnos ante una consola mucho más sensible en este sentido, tanto que podría terminar sufriendo en este sentido.

Esto ocurría precisamente con los antiguos móviles que tenían baterías extraíbles, y más allá de hacer más difícil las reparaciones para aumentar la obsolescencia programada, una de las razones detrás de este cambio fue precisamente lo frágiles que eran ante el polvo y las gotas esta clase de dispositivos.
Ahora volveremos a tener este problema, y es que a cambio de poder cambiar la batería de nuestra Nintendo Switch 2 o móvil de forma muy cómoda, probablemente vamos a tener dispositivos más endebles y peores, y la verdad es que no estoy seguro de si merece la pena.
Y recalco el «no estoy seguro», porque no sé en estos momentos si sería correcto decir que estos problemas superan a los beneficios, pero tampoco creo que pudiera decir lo contrario. Aun así, personalmente si compras esta nueva versión de la consola, que debería llegar a tiendas durante los meses de otoño, quizá te recomendaría que no la llevaras a lugares como la playa o similares.




