Google TV funciona muy bien, pero su pantalla de inicio puede acabar pareciendo un escaparate enorme de películas, series, anuncios y recomendaciones. Enciendes el televisor para abrir Netflix, YouTube, Kodi o Plex y tienes que pasar antes por un montón de contenido que, en muchos casos, ni siquiera te interesa.
Además, muchas de esas sugerencias pertenecen a plataformas que quizá no tienes contratadas. Google intenta ayudarte a encontrar algo que ver, pero si tú ya sabes qué aplicación quieres abrir, toda esa información acaba estorbando más que ayudando.
Por suerte, el propio sistema incluye una opción para dejarlo todo mucho más limpio. Se llama Modo Solo aplicaciones, se activa en unos segundos y no obliga a instalar launchers alternativos, desactivar aplicaciones ni utilizar comandos ADB. Eso sí, no elimina toda la publicidad y también desactiva algunas funciones.
El modo Solo aplicaciones limpia casi toda la pantalla de inicio

Cuando activamos esta función, Google TV deja de mostrar buena parte de las filas de películas y series personalizadas. La portada pasa a centrarse principalmente en las aplicaciones que tenemos instaladas, por lo que resulta mucho más sencillo entrar directamente en Netflix, Prime Video, Max, Disney+, YouTube o cualquier otro servicio.
En la práctica, el televisor deja de intentar recomendarnos contenido constantemente. Encendemos la tele, elegimos una aplicación y entramos en ella, sin tener que recorrer carruseles de estrenos o sugerencias procedentes de plataformas que no utilizamos.
Google utiliza nuestras búsquedas, reproducciones y servicios asociados para preparar esas recomendaciones. El Modo Solo aplicaciones las oculta de la pantalla principal, pero no borra nuestro historial ni modifica los ajustes de privacidad de la cuenta.
Activarlo solo lleva unos segundos
El recorrido puede cambiar ligeramente dependiendo de la marca del televisor, pero normalmente tendremos que entrar en Ajustes, abrir Cuentas e inicio de sesión, seleccionar nuestro perfil y activar la opción Modo Solo aplicaciones.
Tras confirmar el cambio, la pantalla principal se simplificará automáticamente. No se borra ninguna aplicación, cuenta o configuración, y tampoco tendremos que volver a iniciar sesión en nuestros servicios.
Además, es completamente reversible. Si no nos convence el resultado, basta con regresar al mismo apartado y desactivarlo para recuperar la interfaz habitual de Google TV.
La publicidad no desaparece por completo

Aquí está la letra pequeña. Aunque el nombre pueda llevarnos a pensar que únicamente veremos nuestras aplicaciones, Google todavía puede mantener el gran banner superior, además de algunos contenidos promocionados o avances populares.
Por tanto, la pantalla queda mucho más limpia, pero no se convierte en una interfaz totalmente libre de anuncios. Lo que desaparece principalmente son las recomendaciones personalizadas y buena parte de las filas de contenidos.
Las sugerencias de cada aplicación tampoco se verán afectadas. Netflix seguirá mostrando sus recomendaciones, YouTube mantendrá sus vídeos sugeridos y Prime Video continuará organizando su propia portada. Este ajuste solo cambia la pantalla principal de Google TV.
También perderemos algunas funciones del sistema
Al activar este modo deja de estar disponible el Asistente de Google, además de la búsqueda general de películas y series desde la portada. Tampoco podremos preguntarle al televisor en qué plataforma está disponible un contenido concreto.
También desaparecen opciones como marcar una película como vista, indicar si nos gusta o añadirla a la lista de seguimiento. La biblioteca de compras deja de mostrarse directamente en la portada, aunque podemos seguir accediendo a ella desde aplicaciones como YouTube.
Google Cast continúa funcionando con normalidad, al igual que todas las aplicaciones instaladas. Lo único que eliminamos es gran parte de la capa de recomendaciones que Google coloca alrededor de ellas.
El resultado es una experiencia mucho más sencilla: menos películas y series ocupando la pantalla, menos distracciones y acceso más rápido a las aplicaciones que utilizamos de verdad.




