Seguro que alguna vez os ha pasado. Estás comparando dos televisores, empiezas a bajar por la ficha técnica y de repente ves que uno tiene puertos HDMI 2.1 de 48 Gbps y el otro “solo” de 40 Gbps. Blanco y en botella: el primero tiene que ser mejor para jugar, ¿no? Pues no necesariamente.
Y es que con HDMI llevamos años metidos en una auténtica guerra de numeritos donde más ancho de banda no significa automáticamente más calidad de imagen. Evidentemente, tener 48 Gbps es mejor sobre el papel porque tenemos más margen disponible, pero otra cosa muy diferente es que nuestra consola sea capaz de utilizarlo.
El tema está en que una conexión HDMI 2.1 de 40 Gbps ya puede mover las señales realmente importantes para jugar en consola, incluyendo 4K a 120 Hz, HDR, VRR y ALLM. Así que si estás descartando un televisor porque sus puertos son de 40 Gbps y no de 48, ojo, porque probablemente estás preocupándote por algo que tu PS5 o Xbox ni siquiera va a aprovechar.
40 Gbps ya dan para prácticamente todo lo que queremos jugando en consola

Aquí hay que explicar rápidamente qué demonios significan esos gigabits. Cuanta más resolución, frecuencia de refresco, profundidad de color y cantidad de información de color queramos transportar, más ancho de banda necesitamos a través del HDMI.
El antiguo HDMI 2.0 tenía un techo de 18 Gbps. HDMI 2.1 cambió bastante la película al introducir FRL y elevar el máximo teórico hasta 48 Gbps, permitiendo señales mucho más bestias como 4K a 120 Hz. Pero, y aquí viene lo importante, HDMI 2.1 puede trabajar con diferentes velocidades FRL: 24, 32, 40 o 48 Gbps, entre otras configuraciones.
Y 40 Gbps no es precisamente poco. Esa conexión permite transportar 4K a 120 Hz, 10 bits y RGB/4:4:4 sin compresión, es decir, una señal que ya está prácticamente en el techo de lo que buscamos actualmente conectando una consola a un televisor. Subir a 48 Gbps no convierte esa misma señal en algo mejor si el dispositivo fuente no manda más información.
Xbox Series X demuestra perfectamente por qué 48 Gbps no siempre sirven para nada

El mejor ejemplo lo tenemos delante de nuestras narices con Xbox Series X. La consola de Microsoft utiliza el modo HDMI 2.1 de 40 Gbps para su salida 4K a 120 Hz, y puede entregar esa señal con HDR y RGB completo. Microsoft confirma además el soporte de 4K hasta 120 FPS, VRR y ALLM.
Vamos, que puedes conectar una Series X a un televisor con HDMI de 48 Gbps esperando que esos ocho gigabits extra hagan magia, pero la Xbox va a seguir enviando como máximo la señal que permite su propia salida. El televisor no puede inventarse información que la consola no está mandando.
Con PS5 ocurre algo parecido en el uso normal. Sony certifica salida 4K a 120 Hz mediante HDMI 2.1, además de HDR y VRR en pantallas compatibles. De hecho, hay monitores HDMI 2.1 con bastante menos ancho de banda que pueden manejar señales 4K120 de consola recurriendo a submuestreo de croma o DSC cuando es necesario.
Y tampoco debemos mezclar churras con merinas. VRR, ALLM o eARC no funcionan mejor porque el puerto tenga 48 Gbps en lugar de 40. Son funciones independientes. Si ambas televisiones soportan correctamente 4K120, HDR y VRR, los ocho gigabits adicionales no van a darte menos input lag, más FPS ni un HDR más espectacular.
Donde los 48 Gbps empiezan a tener más sentido es conectando un PC

Otra historia completamente diferente es que conectemos un PC gaming de gama alta. Ahí sí podemos empezar a juntar resoluciones elevadas con 120, 144 o incluso más Hz, RGB completo y profundidades de color superiores, y cuanto más apretemos la señal más fácil será acabar chocando contra el límite del puerto.
También tenemos televisores capaces de funcionar ya a 4K y 144 o 165 Hz, frecuencias pensadas fundamentalmente para PC y que están por encima de los 120 Hz que utilizan PS5 y Xbox Series X. Aquí tener esos 48 Gbps puede darnos más margen dependiendo exactamente de la señal que queramos sacar.
Por eso, si buscas un televisor principalmente para PS5 o Xbox Series X, yo no elegiría un modelo simplemente porque ponga 48 Gbps en lugar de 40 Gbps en la ficha técnica. Miraría antes cuántos HDMI 2.1 tiene, si todos soportan 4K120, si funciona correctamente el VRR y si podemos mantener HDR al activar todas esas funciones. Porque como digo, 48 siempre es mejor que 40 sobre el papel, pero si tu consola solo necesita 40, esos otros 8 Gbps se van a quedar ahí, mirando el partido desde el banquillo.




