Hace poquito más de un mes, Samsung presentó sus nuevos móviles plegables para 2026. Dos propuestas bien diferenciadas: el sorprendente Galaxy Z Fold8 en formato tipo pasaporte y el refinado Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra. Este último hereda el formato clásico tipo libro que la firma surcoreana ha ido puliendo a lo largo de varias generaciones, adoptando por primera vez el apellido «Ultra» para consolidarse como la cúspide técnica de la marca en productividad, fotografía y potencia sin compromisos de diseño.
Pues bien, he tenido la oportunidad de utilizar el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra como mi dispositivo personal diario durante varias semanas intensas de trabajo, viajes, juegos y consumo multimedia. Tras enfrentarlo a todo tipo de escenarios del día a día, quiero contaros en detalle cómo funciona, qué tal «se vive» con un móvil plegable y si realmente justifica su elevado precio de partida.
Debo decir que es la primera vez que prueba un móvil plegable, así que si os estáis pensando pasar a la «moda de los plegables» pero nunca habéis probado, seguid leyendo porque yo estaba como vosotros. Pero antes de empezar quiero dar las gracias a Samsung España por la cesión del producto para su análisis y por la confianza depositada en AVPasión. ¡Vamos a ello porque tenemos mucho de qué hablar!
Diseñado al límite: titanio, 4.1 milímetros de grosor y una bisagra refinada

A nivel de diseño y construcción, el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra es una auténtica obra de arte. Al cogerlo por primera vez se aprecia inmediatamente el nivel de refinamiento que ha alcanzado el fabricante. Plegado presenta unas dimensiones de 158,4 x 72,8 x 8,9 mm, lo que permite que en mano se sienta prácticamente como un smartphone tradicional.
Desplegado, el grosor del Galaxy Z Fold8 Ultra se reduce hasta unos insólitos 4,1 milímetros, lo que supone un recorte notable y lo convierte en el plegable más delgado fabricado por la firma hasta la fecha. Debo decir que me daba hasta un poco de miedo manipularlo cuando estaba desplegado de lo ultra fino que es el móvil. Es impresionante. Todo al que se lo enseñé tuvo la misma sensación.

A pesar de contar con una pantalla interior de 8 pulgadas y una batería sustancialmente mayor, Samsung ha conseguido mantener un peso contenido de tan solo 215 gramos en el Galaxy Z Fold8 Ultra. El chasis metálico se apoya en un marco de Armor Aluminum, protegido por cristal Gorilla Glass Ceramic 3 en el panel exterior y Gorilla Glass Victus 2 en la zona trasera. Además, conserva la certificación de resistencia IP48 frente a agua y polvo.
La bisagra Armor FlexHinge ha sido rediseñada para ser más fina y rígida. Incorpora un biselado suave en los bordes que facilita introducir los dedos para abrir el teléfono con mayor comodidad. La tensión magnética y de apertura es más firme, aunque esto implica que abrir el dispositivo con una sola mano sigue siendo prácticamente imposible. Un detalle que se debe tener en cuenta es que la bisagra pierde algo de firmeza si se abre por encima de los 100 grados en modo atril o Flex, tendiendo a vencerse si se ejerce presión.
Pantallas OLED a 3.000 nits: visualización imponente y un pliegue casi invisible

En el apartado de las pantallas, Samsung saca a relucir su gran experiencia en tecnología de paneles. En la parte exterior del Galaxy Z Fold8 Ultra nos encontramos con un panel Dynamic AMOLED 2X de 6,5 pulgadas con resolución Full HD+ (1080 x 2520 píxeles), frecuencia adaptativa de 1 a 120 Hz y una relación de aspecto alargada de 21:9. Esta pantalla frontal es totalmente funcional para responder mensajes, consultar mapas o usar redes sociales con una sola mano.
Al desplegar el Galaxy Z Fold8 Ultra descubrimos el plato fuerte: un panel flexible Dynamic AMOLED 2X de 8 pulgadas con resolución QXGA+ (2256 x 2504 píxeles), formato casi cuadrado (9,99:9) y refresco variable LTPO de 1 a 120 Hz. Ambas pantallas son capaces de alcanzar picos de brillo de hasta 3.000 nits, lo que garantiza una visibilidad impecable incluso bajo el sol directo. El panel interior añade además un nuevo tratamiento antirreflectante que reduce de manera drástica las molestias por brillos ambientales.

Pero el gran avance técnico de esta generación reside en la tecnología Flex Titanium colocada bajo el panel flexible. Se compone de una película de aleación de titanio extremadamente fina (veinte veces más rígida que los polímeros tradicionales) sobre una placa de soporte. Esta estructura elimina huecos de aire y distribuye la tensión de flexión uniformemente. El resultado práctico es impactante: el pliegue central se ha reducido hasta hacerse casi imperceptible a la vista cuando la pantalla está encendida.
Y digo casi porque, si lo buscas, puedes encontrarlo. Al pasar el dedo por el centro o con la pantalla apagada reflejando luz directa se puede llegar a apreciar la arruga. Y con la pantalla encendida, si giras el móvil y miras la pantalla de lado se ve «el corte» en el centro. Pero como digo, tienes que buscarlo adrede, en un uso normal del móvil no te darás cuenta.


Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra (256 GB)
Rendimiento, disipación y software: la potencia del Snapdragon 8 Elite Gen 5 chocan con la física
Bajo el capó, el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra alberga el potente procesador Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy (fabricado en 3 nanómetros), acompañado de 12 GB o 16 GB de RAM LPDDR5X y almacenamiento UFS 4.x en versiones de 256 GB, 512 GB y 1 TB. Las mejoras respecto al chipset anterior son notables sobre el papel: un 21% de incremento en la NPU para inteligencia artificial, un 15% en la GPU y un 16% en rendimiento bruto de la CPU.

En el uso diario, el Galaxy Z Fold8 Ultra es un cañón. La fluidez es absoluta. Y por supuesto el terminal mueve cualquier juego exigente como Genshin Impact, Call of Duty: Mobile o Asphalt Legends a máxima tasa de fotogramas sin pestañear.
Sin embargo, el reducidísimo grosor de 4,1 mm impone limitaciones físicas evidentes en la disipación térmica. Tras sesiones prolongadas de juego o uso intensivo de la cámara capturando vídeo en alta resolución, la parte trasera acumula bastante temperatura y el sistema aplica un estrangulamiento térmico (throttling) severo para proteger los componentes, reduciendo progresivamente el rendimiento sostenido. Esto último solo lo veremos en los benchmarks, no en el uso real.
Productividad al máximo: la magia de One UI 9, el modo Flex, DeX y las funciones de Galaxy AI
El Galaxy Z Fold8 Ultra llega de fábrica con One UI 9 basado en Android 17. Una de las grandes bazas de Samsung es su firme compromiso con la longevidad del dispositivo: garantiza 7 años de actualizaciones del sistema operativo y parches de seguridad.
Pero sin duda una parte muy importante de tener un móvil plegable es poder aprovechar esa doble pantalla o ese mayor tamaño de pantalla cuando se usa desplegado. Para hacerlo, One UI 9 aporta algunas soluciones avanzadas de software:
- Multitarea avanzada: permite ejecutar hasta tres aplicaciones simultáneas en pantalla dividida más ventanas flotantes adicionales, pasando archivos o texto entre ellas con arrastrar y soltar.
- Barra de tareas inferior: una especie de dock que facilita alternar de forma inmediata entre apps recientes o fijas.
- Modo Flex: al plegar el móvil en ángulo de 90 grados, la pantalla se divide inteligentemente, dejando el contenido en la mitad superior y transformando la mitad inferior en un panel de control interactivo o touchpad tipo portátil.
- Samsung DeX: una útil función que permite conectar el terminal por cable USB-C o de forma inalámbrica a un monitor o televisor para convertirlo en un entorno de escritorio completo (esto no es exclusivo del plegable, pero sigue siendo una función muy interesante de Samsung).

Aprovechando también las capacidades de Inteligencia Artificial (conocidas como Samsung AI), el Galaxy Z Fold8 Ultra también ofrece funciones como Now Nudge, que sugiere accesos directos en pantalla dividida (como añadir fechas de chat al Calendario o guardar rutas en Google Maps). O Now Brief, que nos proporciona un resumen diario personalizado con información contextual, clima y recomendaciones.
Otras dos funciones bastante chulas son Photo Assist, una edición generativa con IA mediante lenguaje natural para mover, borrar objetos o ampliar fondos. O My FanCam, que realiza un seguimiento automático de sujetos en vídeo y encuadre inteligente para redes sociales.
Autonomía y carga: el salto de los 5.000 mAh de silicio-carbono y los 45 W
Por fin Samsung ha escuchado las plegarias de los usuarios en la gestión de batería. Dejando atrás los tradicionales 4.400 mAh, el Galaxy Z Fold8 Ultra integra una batería de 5.000 mAh basada en tecnología de ánodo de silicio-carbono. Gracias a la densidad del silicio-carbono, se ha aumentado la capacidad un 13,6% en un cuerpo más delgado.
La autonomía ha mejorado sustancialmente. Durante mis semanas de prueba, combinando pantalla exterior e interior con redes 5G y Wi-Fi 6, he alcanzado jornadas completas de uso intenso con entre 6 y 8 horas de pantalla activa, e incluso día y medio de uso moderado sin necesidad de buscar el enchufe.
En cuanto a los tiempos de carga (como ya es habitual viene sin cargador), usando un cargador de 45W podemos pasar del 0% al 100% en unos 60-65 minutos. El Z Fold8 Ultra también es compatible con carga inalámbrica (Qi2.2) de hasta 20W y con carga inalámbrica inversa (PowerShare) de hasta 4,5W.


Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra (256 GB)
Sistema de cámaras: el brillo del sensor de 200 MP y el nuevo gran angular

En anteriores generaciones, comprar un teléfono plegable implicaba asumir cierto compromiso fotográfico en comparación con los topes de gama de formato normal. En el Galaxy Z Fold8 Ultra, Samsung ha recortado esa distancia equipando un conjunto de sensores muy ambicioso:
- Sensor principal (Angular): 200 MP, f/1.7, 23mm, sensor 1/1.3″, OIS, Quad Pixel AF, vídeo 8K@30fps
- Ultra Gran Angular: 50 MP, f/1.9, 13mm (120º), sensor 1/2.5″, Autoenfoque macro, f/1.9 (+34% brillo)
- Teleobjetivo: 10 MP, f/2.4, 69mm, OIS, Zoom óptico 3x (Digital hasta 30x)
- Cámara frontal: 10 MP f/2.2 en pantalla exterior y 10 MP f/2.2 en pantalla interior
El sensor principal de 200 megapíxeles dispara por defecto a 12,5 MP mediante agrupamiento de píxeles (pixel binning). La nitidez es sobresaliente, el rango dinámico es muy amplio y el procesado de imagen de Samsung ofrece colores vivos y de elevado contraste. El rendimiento en fotografía nocturna gracias a Nightography y al motor ProVisual Engine es realmente bueno, extrayendo luz limpia y controlando el ruido en zonas oscuras.

El gran salto respecto a la generación previa lo da la cámara ultra gran angular de 50 megapíxeles. La nueva lente abre a f/1.9 (un 34% más luminosa), lo que se nota enormemente al tomar capturas de paisajes nocturnos. Además, gracias al autoenfoque integrado, este sensor funciona como una excelente cámara para fotografía macro a pocos centímetros de distancia.
La lente más modesta del Galaxy Z Fold8 Ultra es sin duda el teleobjetivo de 10 MP con zoom óptico de 3 aumentos. Si bien es útil para retratos con un recorte de bokeh muy bien separado, su calidad decae sensiblemente a partir de los 7x u 8x aumentos. Por encima de 10x y hasta los 30x digitales, la imagen pierde definición y la acuarela del procesado resulta evidente, resultando en fotos pocas veces aprovechables.
En grabación de vídeo, la cámara trasera es capaz de registrar hasta 8K a 30 fps y 4K a 60/120 fps con un sistema de estabilización óptico y digital impecable. Además, el formato plegable permite utilizar la pantalla exterior como visor para tomar selfies de máxima calidad utilizando las cámaras traseras principales.
Ficha técnica del Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra
| Prestación | Especificación Técnica |
|---|---|
| Pantalla Plegable Interior | 8,0″ Dynamic LTPO AMOLED 2X, QXGA+ (2256 x 2504 px), 1-120 Hz, 3.000 nits, Flex Titanium |
| Pantalla Exterior | 6,5″ Dynamic AMOLED 2X, Full HD+ (1080 x 2520 px), 1-120 Hz, 3.000 nits, Gorilla Glass Ceramic 3 |
| Dimensiones | Plegado: 158,4 x 72,8 x 8,9 mm | Desplegado: 158,4 x 143,2 x 4,1 mm |
| Peso | 215 gramos |
| Procesador | Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy (3 nm) |
| RAM y Almacenamiento | 12 GB RAM + 256 GB / 512 GB | 16 GB RAM + 1 TB UFS 4.x |
| Cámara Trasera Triple | 200 MP Principal (f/1.7, OIS) + 50 MP Ultra Gran Angular (f/1.9, Macro) + 10 MP Teleobjetivo (f/2.4, OIS, Zoom 3x) |
| Cámara Frontal | 10 MP en pantalla exterior (f/2.2) + 10 MP en pantalla interior (f/2.2) |
| Batería y Carga | 5.000 mAh (Silicio-Carbono) | Carga rápida cable 45W | Carga inalámbrica 20W | Carga inversa 4.5W |
| Sistema Operativo | One UI 9 sobre Android 17 (7 años de actualizaciones de OS y seguridad) |
| Conectividad | 5G Dual SIM + eSIM, Wi-Fi 7, Bluetooth 6.0, NFC, UWB, USB-C 3.2 con salida DisplayPort |
| Resistencia y Materiales | Marcación de protección IP48, marco Armor Aluminum, cristal Corning Victus 2 trasero |
| Precio Oficial (España) | Desde 2.199,01 € (256 GB) hasta 2.799,00 € (1 TB) |
Conclusiones y precio: ¿vale la pena gastarse más de 2.000 euros en un móvil plegable?
Como os decía al principio, es la primera vez que pruebo un móvil plegable, pero estoy seguro de que el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra es uno de los plegables en formato tipo libro más completos, refinados y potentes del mercado. La inclusión de la estructura Flex Titanium ha logrado que el pliegue central pase casi inadvertido, mientras que el aumento de la batería a 5.000 mAh y la carga de 45 W solucionan los dos puntos débiles históricos de esta gama.
Las pantallas son de mucha calidad y ofrecen un brillo espectacular, el apartado fotográfico está a un gran nivel (especialmente con su sensor principal de 200 MP), el conjunto técnico es muy potente (con ese pequeño detalle térmico al ser un móvil extremadamente delgado), cuenta con soporte de 7 años a nivel de actualizaciones y el ecosistema de Samsung está en un punto de madurez casi perfecto.

A mí, más allá de ese «miedo» de llevar un móvil tan delgado y caro en el bolsillo, el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra me ha enamorado. Para el uso rápido del día a día la pantalla exterior cumple sobradamente, pudiendo usarlo incluso con una sola mano. Y cuando estás más tranquilo en casa, en el sofá, abrir el dispositivo y tener una mini tablet es una auténtica pasada. Navegar, ver las redes sociales, echarle un ojo a las fotos o ver contenido multimedia es muchísimo más cómodo que con un móvil «normal».
Pero claro, estamos hablando de un dispositivo que tiene un precio de partida de 2.199 euros en su versión de 12 GB + 256 GB. Si quieres subir a los 512 GB tendrás que gastarte 2.398 euros y si quieres la versión más potente, con 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento, te irás a los 2.799 euros. Todos estos precios son los oficiales, pero ya sabes que se pueden rebajar con las diferentes promociones que suelen estar disponibles en Samsung.com.


Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra (256 GB)
No obstante, su precio de partida está claro que lo sitúa como un producto de lujo reservado a un nicho de usuarios entusiastas o profesionales que busquen la máxima productividad móvil sin reparar en gastos. Para quien busque el smartphone plegable definitivo, el Samsung Galaxy Fold8 Ultra debería estar en su lista. Yo he pasado un mes con él y cuando tuve que devolverlo me dio muchísima pena. Por algo sería.















