Hay teles grandes, luego teles muy grandes y después ya entramos en esa liga en la que directamente piensas: “vale, esto ya es medio cine metido en el salón”. Pues justo ahí entra esta Hisense E7Q de 98 pulgadas, que ahora mismo está en Carrefour por 1.299 euros. Y sí, la cifra es tan llamativa como suena, porque hablamos de una tele gigantesca, de esas que hace nada parecían reservadas a presupuestos bastante más serios.
Lo normal cuando uno ve una diagonal así por este dinero es desconfiar un poco. Pensar que igual todo se ha ido al tamaño y que luego, en imagen, en conectividad o en funciones, toca tragarse un recorte detrás de otro. Pero lo curioso de este modelo es que, sin ser ni mucho menos una gama premium, viene bastante más apañado de lo que muchos se imaginarían. Y eso cambia bastante la cosa.


Hisense E7Q de 98 pulgadas
Porque aquí no hablamos solo de una tele enorme para decir “mira qué grande es”. Aquí hablamos de una tele de 98 pulgadas con panel QLED, 4K, Dolby Vision, 144 Hz, VRR, ALLM, VIDAA y hasta una conectividad muy seria. Dicho de otra manera, no es solo tamaño por tamaño. Hay una base bastante maja para que la experiencia acompañe, que al final es lo que importa.
Lo primero que engancha es el tamaño, pero no es lo único

Vamos a decirlo claro. 98 pulgadas por 1.299 euros es un auténtico golazo. Porque una cosa es ver la cifra escrita y otra pararte a pensar en lo que significa. Estamos hablando de una pantalla enorme, de casi 2,5 metros de diagonal, capaz de cambiar por completo cómo se ve una película, un partido o una serie en casa.
Y esto, para mucha gente, tiene más valor del que parece. Porque no todo el mundo busca la tele con el mejor negro del mercado, ni la que tenga el procesamiento más fino del planeta, ni la que suba más en nits. Muchísima gente lo que quiere es sentarse en el sofá, darle al play y sentir que la tele se come literalmente el salón. Y una diagonal así hace justamente eso.
A mí, sinceramente, me parece que ahí está la clave de esta oferta. No intenta venderte humo de gama alta, pero sí te pone delante una tele enorme con unas especificaciones muy decentes por un precio que, viendo el tamaño, suena casi absurdo. Y eso no pasa todos los días.
Tiene QLED, 4K y HDR de sobra para que la imagen no se quede en “tele grande y ya”
Muchas veces, cuando una tele cuesta poco para el tamaño que tiene, te da miedo que luego la imagen sea del montón. Aquí Hisense, al menos sobre el papel, ha metido unas cuantas cosas interesantes. Para empezar, tenemos tecnología Quantum Dot, o lo que es lo mismo, QLED, que ayuda a que el color tenga más vida, más intensidad y un punto más resultón que en una tele básica sin más.
Eso se nota sobre todo en contenido vistoso, en pelis con buena fotografía, en animación, en deportes y en videojuegos. No convierte esta E7Q en una referencia absoluta en calidad de imagen, pero sí evita que todo quede en una pantalla gigante con colores flojos. Y eso ya es importante, porque en una tele de este tamaño, si la imagen no acompaña un mínimo, el efecto “wow” dura poco.
Además, viene con resolución 4K Ultra HD, compatibilidad con HDR10, HDR10+, HLG, Dolby Vision y Dolby Vision IQ. Y esto, aunque luego el brillo marque los límites reales del HDR, siempre suma. Por formatos no va precisamente corta, así que vas bien cubierto para prácticamente cualquier contenido actual.
No es una Mini LED premium, pero para el precio viene bastante bien armada

Aquí tampoco conviene vender la moto. Esta Hisense monta un panel ADS, tiene un brillo típico de 400 nits, contraste de 1200:1 y no cuenta con local dimming. Así que no, no estamos ante esa clase de tele que te va a dar unos negros de escándalo o un HDR con un impacto brutal en escenas complicadas.
Pero también te digo una cosa. Por 1.299 euros y en 98 pulgadas, pedir según qué cosas ya sería querer magia. Y dentro de su liga, la verdad es que la tele tiene argumentos más que razonables. Porque una cosa es no ser tope de gama y otra muy distinta venir pelada. Y esta Hisense no viene pelada ni mucho menos.
De hecho, Hisense añade AI 4K Upscaler, AI Smooth Motion, AI Sports Mode, MEMC, reducción de ruido y varias ayudas para que el contenido normal del día a día, desde la TDT hasta plataformas o deportes, se vea lo mejor posible. Luego en la práctica cada tecnología hará más o menos, pero sobre la ficha al menos hay intención clara de que la tele no dependa solo de ser enorme.
Ojo con el gaming, porque aquí hay más chicha de la que parece

Este punto me parece de los más llamativos de todo el conjunto. Porque uno ve una tele de 98 pulgadas a este precio y no espera encontrarse una parte gaming tan apañada. Y sin embargo, aquí Hisense ha metido Modo Juego PLUS, Game Bar, VRR, ALLM y un input lag de 9,8 ms.
Pero es que además la conectividad tiene bastante miga. La tele incluye cuatro HDMI, y entre ellos hay puertos capaces de mover 4K a 144 Hz, además de eARC. Y esto, dicho fácil, significa que no estás ante la típica tele barata que cumple justita y ya está, sino ante una que te deja conectar consola o PC con bastante alegría.
Para quien juegue en serio o simplemente quiera una experiencia bestia por tamaño, esto tiene mucha gracia. Porque imagínate ponerte con una consola actual en 98 pulgadas, con VRR, ALLM y una pantalla que te llena medio campo de visión. Igual no es la tele gaming definitiva del mercado, pero como experiencia bruta tiene que ser una locura.
VIDAA ha mejorado muchísimo y aquí encima va bien acompañada
Otra cosa que suma es el sistema operativo. Esta Hisense llega con VIDAA U8, y lo cierto es que VIDAA ya no es aquello que mucha gente miraba con desconfianza hace unos años. Ha mejorado bastante, se mueve bien y, sobre todo, ya no va tan cojo en apps como antes.
Aquí tienes Netflix, Prime Video, Disney+, MAX, SkyShowtime, DAZN, Movistar+, YouTube, Pluto TV, miTele, Atresplayer, RTVE a la Carta y ya están disponibles DIGI y Orange TV. Vamos, que para un uso normal no le falta prácticamente de nada. Y al ser un sistema propio de la marca, suele ir con bastante soltura, algo que en el día a día se agradece más de lo que parece.
También hay detalles prácticos que siempre vienen bien. Por ejemplo, control por voz, sensor de luz, Share to TV, navegador, PVR, Time Shift y varias funciones de esas que no lucen mucho en el titular, pero luego hacen que la tele se sienta bastante completa. No es solo pantalla grande y ya está, que muchas veces en esta gama eso ya sería bastante.
En sonido y conectividad tampoco va precisamente justita
En el apartado de audio, la Hisense E7Q monta 2 x 15 W más 20 W de subwoofer, con soporte para Dolby MS12, Dolby Atmos, DTS:X, AC-4 y MPEG-H, entre otras tecnologías. A ver, no nos volvamos locos, porque una tele tan grande siempre agradece una barra de sonido o algo externo si quieres un salto serio. Pero para un uso estándar, no parece venir mal resuelta.
Y luego está la conectividad, que me parece otro de esos puntos donde esta tele sorprende para bien. Tenemos HDMI 2.1, USB 2.0 y USB 3.0, salida óptica, Ethernet, WiFi de doble banda, Bluetooth 5.0, salida de auriculares, entrada de antena, satélite, CI+, e incluso salida para subwoofer. Le puedes enchufar prácticamente lo que te dé la gana.
Eso, en una tele de este precio, siempre suma. Porque una cosa es comprar barato y otra muy distinta comprar algo que luego te obligue a ir haciendo malabares con puertos, compatibilidades o extras raros. Y aquí, por lo menos sobre el papel, va sobrada para un uso normal y hasta bastante completo.
Por este precio, cuesta no verla como un televisorazo para quien prioriza tamaño
Al final, la pregunta no es si esta Hisense E7Q de 98 pulgadas es mejor que una OLED buena o una Mini LED potente. Porque no lo es. No va por ahí la película. Aquí la cuestión real es otra. La cuestión es si por 1.299 euros merece la pena para quien sueña con una tele enorme, resultona y muy bien equipada para el precio. Y mi respuesta es bastante clara: sí, totalmente.


Hisense E7Q de 98 pulgadas
Porque una tele así no se compra buscando la perfección absoluta. Se compra buscando impacto, inmersión, tamaño, versatilidad y esa sensación de decir “madre mía, menudo pantallón tengo en casa”. Y lo mejor es que aquí no te llevas solo eso. Te llevas también QLED, 4K, Dolby Vision IQ, 144 Hz, VRR, ALLM, VIDAA y una conectividad muy seria.
Sinceramente, me parece un ofertón de los buenos. De esos que tienen sentido sin necesidad de hacer piruetas raras para justificarlos. Si tu idea es montarte un cine en casa espectacular sin dejarte un dineral, esta Hisense E7Q de 98 pulgadas por 1.299 euros tiene una pinta tremenda. Y en ese terreno, el de las teles gigantes con precio casi de locos, Carrefour aquí ha puesto una oferta muy, muy difícil de ignorar.



