Nicole Kidman y Hugh Jackman han querido unirse en una miniserie dramática que pretende recuperar la ‘épica’ del cine de hace algunos años, algo que no siempre conseguimos ver hoy en día en muchas de las producciones actuales. Pero eso no es todo y es que este drama que encontramos disponible en Disney+ es precisamente una versión extendida de una película que, por desgracia, no tuvo mucho éxito en taquilla. Se trata de ‘Faraway Downs‘, una nueva versión de la película de ‘Australia’, que no tuvo una buena acogida en cines.
Esto no es precisamente lo más habitual, el hecho de sacar una versión extendida en varios episodios de una película, pero Baz Luhrmann creyó que era su mejor opción. Y así es como nació ‘Faraway Downs‘, una reinterpretación que el propio director consideró su versión definitiva, estructurada en cuatro episodios disponibles en Disney+.
‘Faraway Downs’, la miniserie de Disney+ que puedes ver en una tarde
‘Faraway Downs‘ es, en el fondo, una ambiciosa narración de grandes espacios y emociones desbordadas. La historia arranca con Lady Sarah Ashley, una aristócrata inglesa que llega al continente australiano con la intención de poner orden en su vida personal y deshacerse de una propiedad monumental: una finca ganadera de un millón de acres perdida en el interior del país.
Lo que parecía un trámite empresarial pronto se convierte en una batalla por la supervivencia. Tras la muerte de su marido, el tablero cambia por completo y entra en escena King Carney, un magnate ganadero tan carismático como implacable, decidido a absorber la finca a cualquier precio. En ese choque de intereses, Sarah se ve empujada a colaborar con un vaquero, más acostumbrado al polvo del outback que a las reglas de la alta sociedad.
Pero la miniserie no se limita a un duelo de voluntades. En su centro emocional aparece Nullah, un niño aborigen mestizo que encarna una herida histórica del país: la política de las llamadas “Generaciones Robadas”, una maquinaria estatal de asimilación que marca su identidad y su destino. Su presencia introduce una dimensión más íntima y trágica en una historia ya de por sí atravesada por el conflicto.
A lo largo de varios años, el relato entrelaza romance, épica y drama histórico, mientras el vínculo entre Lady Sarah y el vaquero evoluciona de la confrontación al afecto. Todo ello ocurre bajo la sombra creciente de la Segunda Guerra Mundial en el norte de Australia, que termina por intensificar la sensación de un mundo en transformación y de unos personajes atrapados entre el amor, la tierra y el cambio irreversible de la historia.
El ‘Titanic’ de Baz Luhrmann
Luhrmann retoma buena parte del material que dejó abierto en esta épica romántica de aspiraciones clásicas protagonizada por Nicole Kidman y Hugh Jackman. Bajo la superficie de un gran melodrama amoroso, se esconde también una lectura del colonialismo amplificada desde el exceso visual y emocional, en un intento evidente de recuperar el pulso de las grandes producciones a lo ‘Titanic’ y de evocar el esplendor de las superproducciones del pasado.
Sin embargo, el resultado se queda más cerca de una mirada algo anclada en viejas inercias que de una verdadera potencia emocional. El romance, irregular en su construcción, no termina de integrarse de forma orgánica con el trasfondo político y social del contexto australiano, lo que genera cierta sensación de desequilibrio entre sus distintas capas narrativas.
Aun así, no cabe duda de que el director perseguía deliberadamente esa épica clásica y expansiva, y encontró en el formato televisivo una vía para desplegarla con mayor amplitud. El problema es que, pese a la ambición y el despliegue, la propuesta no termina de cerrar del todo el círculo que ella misma se propone trazar.



