Kanto se ha dado bastante prisa. El Obi3 original ni siquiera lleva un año en el mercado y la firma canadiense ya tiene lista una segunda generación, el nuevo Obi3 G2, que mantiene prácticamente intacta la idea del modelo original pero cambia varias cosas importantes por dentro. Y precisamente son cambios que afectan a lo que realmente importa cuando ponemos un vinilo.
El primer Obi3 llegó como un tocadiscos muy sencillo de utilizar, relativamente barato y pensado especialmente para quien quería empezar con los vinilos sin montar un equipo enorme alrededor. Tenía Bluetooth 5.3, previo de phono integrado, salida RCA, transmisión por correa y una cápsula Audio-Technica AT3600L instalada de fábrica. Todo eso continúa presente en el nuevo modelo.
Pero Kanto ha aprovechado esta segunda generación para acercarlo un poquito más a un tocadiscos Hi-Fi tradicional. El Obi3 G2 mejora el control de velocidad, permite ajustar correctamente el brazo y además gana bastante peso, algo especialmente interesante para reducir vibraciones. Y lo curioso es que todo esto llega manteniendo un precio europeo de 199,99 euros.
El Kanto Obi3 G2 estrena un sensor que controla continuamente la velocidad

Probablemente el cambio más importante está justo debajo del plato. El Obi3 original utilizaba una transmisión por correa convencional, mientras que el Obi3 G2 incorpora ahora un sensor de velocidad que monitoriza continuamente el motor. La electrónica puede comprobar si la velocidad se está desviando y corregirla durante la reproducción.
Seguimos teniendo las dos velocidades habituales, 33 1/3 y 45 RPM, además del curioso control de pitch de ±10% que ya tenía el modelo anterior. Kanto especifica ahora una cifra de wow & flutter inferior al 0,15% WRMS, precisamente uno de los apartados donde la estabilidad de giro resulta fundamental.
También cambia bastante el funcionamiento del brazo. El modelo original tenía contrapeso fijo y antiskating interno sin posibilidad de ajuste, mientras que en el G2 ambos elementos pasan a ser regulables. Podemos equilibrar el brazo de aluminio en forma de J, establecer correctamente la fuerza de apoyo y ajustar el antiskating dependiendo de la cápsula utilizada.
También es bastante más pesado que el Obi3 original

Kanto ha tocado además la propia construcción. El Obi3 original pesaba solamente 3,9 kilos, mientras que el nuevo Obi3 G2 sube hasta los 5,5 kilos. El plato continúa siendo de aluminio lastrado, pero ahora descansa sobre un chasis de madera de ingeniería más sólido pensado para reducir las vibraciones que pueden terminar llegando hasta la aguja.
También crece ligeramente. Pasa de los 40 x 35,5 x 9,4 cm del primer modelo a 43,2 x 36,3 x 12,4 cm. Kanto añade además arranque al accionar la palanca del brazo y parada automática, manteniendo la palanca manual de elevación. Son pequeñas comodidades que hacen que siga siendo un tocadiscos sencillo para alguien que simplemente quiere colocar un disco y empezar a escuchar música.
La cápsula continúa siendo la conocida Audio-Technica AT3600L de imán móvil, instalada de fábrica. También seguimos teniendo un previo de phono integrado que puede activarse o desactivarse, salida RCA y Bluetooth 5.3, por lo que podemos conectarlo directamente a unos altavoces activos, un amplificador o incluso unos auriculares Bluetooth.
El precio prácticamente no cambia: 199,99 euros

El nuevo Kanto Obi3 G2 estará disponible en Europa por 199,99 euros, con disponibilidad internacional prevista para principios de septiembre. Además de los acabados habituales, esta generación añade opciones como Ice Blue y Walnut, junto con negro y blanco.
En la caja encontraremos también la tapa transparente, alfombrilla de fieltro, adaptador para discos de 45 RPM, contrapeso, cable RCA y cable de tierra. Kanto acompañará además el lanzamiento con varios accesorios para vinilos, como kits de alineación, cepillos de fibra de carbono, productos de limpieza y diferentes alfombrillas para el plato.
El resultado es un Obi3 bastante más ajustable y estable sin abandonar precisamente aquello que hacía atractivo al original: sigue siendo fácil de montar, tiene Bluetooth y previo integrado, pero ahora incorpora algunas de las funciones que normalmente buscamos cuando queremos tomarnos un poco más en serio la reproducción de nuestros vinilos.




