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Las mejores Smart TV de 2020: ¿cual es el mejor televisor del año?

Ya estamos cerrando el año 2020 (¡por fin!) y ya era hora de hacer, por tanto, el tan esperado vídeo de cual es la mejor TV del año. Es un vídeo comprometido en tanto que mucha gente de una u otra marca se aferra al «lo mío es lo mejor» y es complicado intentar ser lo más objetivo y neutro posible a la hora de evaluar todas y cada una de las opciones, pero hemos puesto todo el empeño posible en ello. Para ayudar a comprender el vídeo, vamos a desglosar esta entrada directamente en premios:

Mejor TV del 2020 (globalmente)

LG OLED CX

Era bastante obvio y de esperar que el premio de mejor TV, si tenemos en cuenta todos los parámetros importantes hoy en día (calidad de imagen, conectividad, Smart TV, calidad/precio, etc.) iba a ser, de nuevo, para LG y su excelente CX.



Como bien sabréis, el modelo del año anterior (LG C9) conquistó el premio al mejor TV del año -en términos generales- de AVPasión, además de otros dos shootouts (comparativas) internacionales a lo largo de todo el 2019. Y no es de extrañar, ya que LG creó una auténtica bestia de televisor y su sucesora, la CX -modelo de 2020- no podía quedarse atrás.

En términos de HDR encontramos un soporte casi completo para cualquier formato: Dolby Vision, HDR10 (con su sistema de tonos dinámicos que intenta emular a Dolby Vision, el conocido como Dynamic Tone Mapping) y HLG. En términos de brillo general, la LG CX entrega unos 700-720 nits de brillo en HDR, lo que hace que junto a su nivel de negro perfecta, la imagen sea espectacular em todos los sentidos. El contraste infinito se nota y la imagen gana una tridimensionalidad única.

En el rango de imagen normal, nos encontramos con mejoras en varios campos como mejores detalles en sombra, mejor colometría y mejor tratamiento de las zonas en penumbra. Este año también se añade a ese cóctel explosivo el nuevo modo de imagen Filmmaker Mode, un modo de imagen que pretende hacer que veamos la imagen de la forma más fielmente posible a como la ideó el director, desactivando todos los filtros innecesarios.

Además de tener soporte completo para multitud de formatos, el sistema operativo (Smart TV) de la CX continúa mejorando con la versión 5.0 de WebOS, uno de los mejores que hay en el mercado. Seguimos con la fila de apps a modo de carrusel, sin embargo este año los tiles son más cortos, bastante menos alto que los del año pasado. ¿Por qué? Básicamente porque encima de esta fila, tendremos una segunda fila que nos mostrará contenido en función del tile en el que nos situemos. Por ejemplo, si uno se pone sobre Netflix (sin pulsar) verá como arriba aparece una segunda fila con Continuar viendo, recomendaciones, etc., podremos darle directamente a nuestra serie favorita para continuar viendo ese episodio que no terminamos anoche o la película que tenemos en nuestra lista de favoritos. Todo sin tener que entrar en la app directamente, siendo por tanto un gran ahorro de tiempo y una mejora importante de la funcionalidad del sistema operativo. Ah, se nos olvidaba, este año ya no hay anuncios en ninguna parte del sistema, cosa que no ocurre con los modelos de otras generaciones donde podía llegar a ser molesto.

En cuanto al movimiento, éste también ha sido bastante mejorado ya que si la C9 del año pasado nos ofrecía la posibilidad de un BFI (Black Frame Insertion, o Inserción de Fotogramas Negros), una técnica para intercalar un fotograma negro entre cada fotograma original, bajando la percepción de que el movimento es «brusco«. Pues bien, este año con la CX, LG ha ido más allá y nos ofrece 3 niveles de intensidad, siendo el primero el más recomendable al no haber nada de parpadeo y apenas perder brillo. Otra pequeña mejora con respecto al modelo de 2019, es que su interpolador (el software que se encarga de inventarse fotogramas nuevos) también ha mejorado, eliminando completamente los molestos artefactos que se producían en algunas escenas en los modelos OLED del año anterior.

Pasando a la calidad de imagen global, ésta no podía ser mejor. El escalado de la LG CX ha mejorado añgp l ya buen trabajo del modelo del año pasado, siendo más nítida y especialmente mejor en fuentes de baja calidad (el Smooth Gradation sigue ayudando mucho), los macrobloques que muestra en fuentes comprimidas también han mejorado ligeramente, lo cual ya dice mucho de LG este año. El tema de los flashes está controlado ya desde 2019. Nuevamente recalcar lo bien que trata el televisor estas escenas, apenas viéndose macrobloques gracias al dithering que aplica LG este año y nuevamente al Smooth Gradation. Esta funcionalidad es prácticamente igual que la de Sony, especialmente útil para fuentes comprimidas (o no), donde aparece banding en cielos, paredes, etc.



Si pasamos a los juegos, no nos podemos olvidar de que cuenta con puertos HDMI 2.1 completos (40 Gbps, eso si), soporte de eARC, un input lag (el tiempo que tarda la TV en reaccionar desde que nosotros pulsamos un botón del mando) increíblemente bajo, ya que la LG OLED CX ofrece unos impresionantes 12 ms en modo juego (para fuentes 1080p, 4K y 4K HDR a 60 Hz), pero más sorprendente es todavía su capacidad de bajar aún más ese input lag hasta unos increíbles 6.8 ms y 6.6 ms si usamos una resolución personalizada 1080p@120 Hz, 1440p@120 y 4K@120 Hz respectivamente. Si a eso le sumamos su capacidad de variar los Hz el panel en función del framerate (recordemos que este modelo cuenta con VRR, o Variable Refresh Rate, además de los formatos propietarios G-sync y Freesync), que permiten adaptar los Hz del panel a los fps del juego, para evitar ver tirones, roturas de imagen o caídas bruscas de fps. En definitiva, estamos ante un monstruo para jugar.

Estamos ante, probablemente, la OLED más completa de todo el año. Y la mejor para jugadores sin ninguna duda. Normalmente al tratarse de un modelo nuevo, su precio suele ser muy alto…aunque aún se puede encontrar por debajo de los 2000 euros en Mi Electro. La CX vale cada euro que piden por ella.

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Mejor TV del 2020 en calidad de imagen

Panasonic HZ2000 OLED

La reina del mercado. La que, probablemente, es la mejor TV de todas y con diferencia: cuenta con un panel OLED Profesional que es capaz de llegar a los 1000 nits de luminancia (un hito para las OLED), procesador HCX Pro, soporte para los 4 tipos de HDR (HDR10, 10+, HLG y Dolby Vision) sistema de disipación especial para evitar retenciones y quemados, colometría profesional de fábrica (Hollywood), sistema de sonido Dolby Atmos real (monta 5 altavoces frontales y 2 upfire Atmos real) y un largo etcétera. Todo un espectáculo de televisor el cual analizamos en su día en AVPasión a su hermana casi gemela de 2019. Además, en nuestro canal de Youtube encontrarás además del análisis en vídeo, una serie de comparativas contra OLEDs de otras marcas.

¿Cual es el problema, entonces? su prohibitivo precio, aunque siempre podéis optar por su hermana pequeña, la HZ1000 de la cual si podéis leer nuestro análisis del modelo de 55 pulgadas. El panel OLED de última generación utilizado por Panasonic se acaba retocando en las fábricas del fabricante nipón para asegurarse que la colometría se ajuste a la norma establecida por Hollywood. No solo es el color, si no el gran impacto HDR que tiene este Smart TV junto al mejor tonemapping del mercado y su compatibilidad con los 4 formatos HDR (HDR10, HDR10+, Dolby Vision y HLG) lo hacen especialmente idóneo para los más cinéfilos. En el apartado de sonido, este año cuentan con soporte eARC completo y su chipset HCX Pro hace maravillas a la hora de escalar y especialmente a la hora de tratar la compresión y suciedad de la imagen comprimida, por ello ganó nuestra comparativa entre las mejores Smart TV de 2020



Mejor TV del 2020 no OLED

Samsung QLED Q950Ts

¿Qué nos puede ofrecer la Samsung Q950TS? Lo primero de todo que os llamará la atención es su diseño, un espectacular panel sin marcos (pero esta vez sin marcos de verdad) que os dará la sensación óptica de que la TV está flotando. Si miramos con más detalle, podréis ver que todo el panel lateral está microperforado para favorecer la calidad de sonido mediante OTS+, un ingenioso sistema de sonido que trata de «posicionar» los objetos que están saliendo en la imagen alrededor de la pantalla, intentando emular un sonido del estilo a Dolby Atmos. Lógicamente no llega a funcionar como tal, pero da bastante bien el pego. Junto con este sistema, la Q950TS es plenamente compatible con Q-Symphony, el sistema de Samsung (con bastante acierto) que no apaga los altavoces de la TV cuando conectamos una barra de sonido, si no que los mantiene encendidos y ayuda, sumando más vatios y potencia, a los altavoces de la propia barra. El sistema de sonido está realmente logrado, con 8 mid-woofers (4 en cada lado de la parte trasera) de buen tamaño y que ofrecen una de las mejores calidades de sonido que hemos oído hasta la fecha, rivalizando con Sony. Para acabar, mencionar el sistema AVA, un sistema inteligente que aumentará el volumen de las frecuencias afectadas por un ruido externo (si pasa un coche, por ejemplo, por nuestro salón, la TV automáticamente valorará el rango de frecuencias afectados y aumentará el volumen solo de éstos). Una pasada.

Pasando a los accesorios nos encontramos con un mando a distancia de aluminio cepillado de muy alta calidad, además de de contar con los asistentes de voz Bixby (propietario de Samsung) y Alexa (de Amazon), aunque nos ha confirmado Samsung que Google Assistant será compatible en una actualización de firmware antes de finalizar el año. Como sistema operativo continuamos con el excelente Tizen, que se mueve como pez en el agua y es compatible con el 100% de apps del mercado, además de contar este año con TV+ (un hub o concentrador de servicios, donde tendremos contenido de todas las apps bajo demanda, pero unificadas en un mismo sitio) y compatibilidad con Multiview, un genial sistema donde podréis «mandar» la pantalla del movil al TV y que solo ocupe el % de pantalla que vosotros queráis, ideal especialmente para gamers.

Pasando a lo más importante, la calidad de imagen, ésta es soberbia. El panel cuenta con 480 zonas de retroiluminación que gobiernan su sistema Full Array o FALD (Full Array Local Dimming), un sistema encargado de encender o apagar grupos de cientos de miles de píxeles para que, cuando haya una escena oscura o con mucho negro, sea capaz de apagarse por completo, entregando un negro puro como hacen las OLED. El negro es el parámetro más importante de la imagen, ya que se usa para medir el contraste: el punto más brillante entre el más oscuro, por tanto…si el negro es 0, cualquier valor que dividamos entre éste nos dará infinito: contraste infinito. Claro está que esto tiene sus limitaciones, puesto que la Q950TS cuenta con 480 zonas de atenuación local, o lo que es lo mismo:  1 zona para cada 56000 píxeles. Esto hace que en algunas escenas muy concretas y localizadas podamos ver efecto blooming (como si la luz se «saliera» alrededor de los objetos brillantes sobre fondo oscuro) ya que la zona es demasiado grande y si apagara no veríamos nada. Pero insistimos en que es algo muy complicado de ver y hay que poner escenas muy complicadas para poder verlo. Samsung prioriza siempre el nivel de negros antes que el detalle en sombra, lo que hace que junto al alto número de zonas, el nivel de negro (0.017  nativo, 0.001 nit con el local dimming activado) sea muy bueno, quedando sorprendentemente cerca del nivel de negro ofrecido por un televisor OLED.

Pasando a la colometría, ésta es excelente de fábrica. Nada que ver con modelos previos de Samsung, donde encontrábamos errores significativos en el la colometría o balance de blancos. Especialmente, si usamos el modo Filmmaker, el color viene muy cercano al ideal de la norma ISF (aunque siempre podréis mejorarlo si solicitáis una calibación profesional con sonda). Pasando al procesamiento, hemos notado que el 8K penaliza notablemente al escalado del televisor, especialmente en fuentes inferiores a 4K, debe «inventarse» demasiados píxeles y el resultado, aunque sorprendente, se queda por debajo del que haría si fuera 4K. En HDR (recordemos que es plenamente compatible con HDR10, HDR10+ y HLG), el pico de nits llega a rondar los 1600 (Filmmaker mode, L10) y casi 400 a pantalla completa. Este último valor es casi la mitad que la Q90R o la Q95T…y de nuevo el culpable es el 8K: al tener más píxeles, necesita mucha más intensidad de luz para llegar a un valor de brillo similar a los modelos 4K. Por último, si nos acercamos a menos de 20 cm del panel, podremos apreciar el efecto polilla derivado de la densidad de píxeles tan alta que tiene el panel 8K.

Para juegos nos hemos encontrado con unos fantásticos 11 ms de input lag (1080p, 4K y 4K HDR) lo cual unido a que es plenamente compatible con el puerto HDMI 2.1 completo (40 Gbps), VRR y Freesync, lo hacen ideal para las consolas de nueva generación como la PlayStation 5 o la Xbox Series X, además de por su puesto las nuevas generaciones de tarjetas gráficas de Nvidia y AMD para los jugones de PC. Como punto negativo, para conseguir ese input lag tan bajo -solo lo consigue en el Modo Juego-, el televisor tiene que prescindir de muchas de las 480 zonas, resultando en una peor imagen y contraste que en el resto de modos de imagen.

¿Conclusiones? este Smart TV se ha ganado el derecho de estar entre los mejores televisores del 2020, compitiendo de tú a tú perfectamente contra los modelos OLED del resto de fabricantes, especialmente en el nivel de negro (se queda muy cerca). Como ventajas encontraríamos un diseño estéticamente insuperable, gran brillo para salas iluminadas y un grandísimo filtro antirreflejos a nivel nanométrico, gran impacto en escenas HDR, un nivel de negro muy cercano al OLED y una excelente colometría de serie, así como muchas características para los más jugadores (HDMI 2.1, VRR, Freesync, 4K@120 Hz). Como puntos negativos encontraríamos su alto precio (4600-5000 euros en 65 pulgadas), su nivel de negro aunque muy bueno sigue faltándole un punto más para llegar al nivel del OLED y el modo juego, que penaliza en exceso la calidad de imagen en pro del input lag. Pero en líneas generales, es un producto casi redondo.

Mejor TV del 2020 calidad/precio

Sony XH90

XH90

Quizá la opción más deseada por los que buscan una Smart TV de gama media alta con panel VA, FALD…¡y HDMI 2.1 completo! Además del Certified for PS5, la XH90 refina todo aquello que ya hizo muy buena opción al modelo XG90: pese a no contar con el famoso chipset X1 Ultimate en cuanto a imagen, si que incluye un SoC más moderno y rápido para el HDMI 2.1 lo cual es una excelente noticia. Añade, además, un mejor control de la luz sobre el sistema Full Array, correcciones varias como el problema de oscurecimiento del Dolby Vision que padece su hermana de 2019, un muy mejorado sistema de ángulos de visión, mejor sonido, unos 200 nits más, etc. Por si no fuera suficiente, soporta 4K@120 Hz y se prevé una actualización por firmware que la dote de compatiblidad con VRR y Freesync.

En temas de conectividad seguimos encontrando soporte completo para eARC y ALLM, un nuevo menú para opciones de imágenes sobre un fantástico Android TV y un diseño que convence más que el modelo XG90.

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