En los últimos dos años no hacen más salir al mercado proyectores triple láser (RGB), pero tienen un problema: el moteado láser o speckle en inglés. Un problema común en todo este tipo de proyectores que se produce debido a la coherencia de los tres láseres, que comparten la misma longitud de onda y alineamiento, dando resultado a una especie de grano que se mueve muy molesto y que no se puede eliminar con herramientas digitales, si no físicas.
Este tipo de defecto, hasta el momento, solo se podía corregir de una manera en concreto: usando pantallas de ganancia negativa y siempre tejidas no de PVC. Eso tiene dos problemas: el primero es que reduce enormemente el brillo máximo del proyector (entre un 40 y un 50%) debido a la ganancia negativa y el otro es que dejamos de ganar el aumento de brillo que ofrecen las de ganancia positiva -que siempre son de PVC-, por lo que dejamos de ganar un hipotético 70-80% de brillo…una auténtica pena. Hasta hace pocos días.
La solución al moteado láser de tu proyector: los famosos «shakers» o vibradores anclados a la pantalla

Esta es la solución más sencilla al problema y es la que usan los cines profesionales como IMAX o salas de gama alta. Y el coste es relativamente barato: entre los 300 y 400 euros. Se trata de un sistema de transductores instalables en la pantalla. Como su propio nombre indican, éstos vibran a una frecuencia inaudible con películas, series y videojuegos.
Esta pequeña vibración que suele darse entorno a los 100-120 Hz a muy poco voltaje, es suficiente para desordenar la trayectoria de los láseres rojo, verde y azul, eliminando el problema de ráiz. Eso si, el problema es que casi no hay empresas que vendan kits listos para usar, aunque últimamente se ven cosas interesantes ya en, por ejemplo, Aliexpress.
Aún así, la mayoría de gente opta por montárselo uno mismo con dos transductores de baja potencia que se suelen instalar colgados -por detrás- de la pantalla, tocando la superficie de la forma más mínima posible. Para conseguir un resultado satisfactorio, necesitaremos:
- Un transudctor de muy baja potencia (o mejor varios), por ejemplo este kit que viene con dos y su propio amplificador:


AIYIMA 2 pulgadas Audio portátil 25W resonancia vibración Altavoz TPA3118 Bluetooth 5,0 amplificador sonido neodimio Altavoz DC 12V 5A
- Necesitaremos un generador de ondas, algo como una Raspberry Pi conectada siempre al sistema y siempre emitiendo ruido generado a 120 Hz por ejemplo. Un vídeo en bucle continuo sería suficiente; sería necesario programarla para que se encienda y se apague con el proyector y con los transuctores y que se apague con ellos:


Ordenador Raspberry Pi 4 8GB 4GB Modelo B 1GB/2GB, Cortex-A72 de cuatro núcleos, BCM2711, 2,4 GHz y 5,0 GHz IEEE 802.11b/g/n/ac inalámbrico
Y en principio ya estaría. Para instalar los transuctores, debe hacerse en la parte trasera de la pantalla de marco fijo. Lo ideal es ponerlo en una esquina del marco de aluminio o en los travesaños metálicos. Si lo pegas directamente a la tela, podrías marcarla por delante.
Si tienes dinero y no tienes mucho tiempo, la otra opción es optar por un sistema profesional como el que ofrece SpectoScreen, donde ya integra todos los elementos listos para que se conecte a tu AVR o reproductores o consolas y se encienda y se apague con ellos, siguiendo el mismo principio de hacer vibrar la pantalla.
La opción profesional de última generación: una óptica que desalinea la trayectoria del proyector láser RGB

Últimamente han aparecido estos sistemas más «profesionales» aunque con sus propios problemas: son más caros y más difíciles de instalar, pero parecen la solución definitiva. Se trata de unas ópticas que se instalan en la trayectoria de la luz del proyector y que vibran provocando que al salir de ésta, el láser rojo, verde y azul salgan desordenados y con diferentes longitudes de onda, solucionando así al 100% el problema.
Eso si, hay pocos y son caros; por ejemplo el de Sintrec o el de Optotune entre otros. Lo malo, además del precio…es que hay que instalarlos en la trayectroria de proyección, por lo que deberíamos tener previamente pensado donde iría (normalmente en el techo y con el proyector bastante alto) para que no interfiera en la visualización de la pantalla.
En fin, como veis el problema es complejo de resolver pero ya hay posibilidades (y no, ningún proyector láser RGB está libre de este problema, por mucho que sus fabricantes lo anuncien a bombo y platillo, lo mismo que con las pantallas de alta ganancia). Y tú, ¿te atreves a probar alguno de estos kits?




