¿Te ha pasado que abres una película en el Apple TV, pulsas el botón de reproducción y, justo antes de empezar, el televisor se queda completamente negro durante uno o dos segundos? Lo mismo ocurre muchas veces al terminar el contenido, volver al menú o cambiar de una serie a otra. Y claro, lo primero que pensamos es que algo falla: el cable HDMI, el reproductor, el televisor o directamente todo a la vez.
Pero no, normalmente no hay nada roto ni mal configurado. Ese pantallazo negro aparece porque el reproductor está cambiando la frecuencia de refresco de la señal para adaptarla al contenido. Por ejemplo, el menú puede estar funcionando a 60 Hz, mientras que la película que acabamos de abrir está grabada a 24 fotogramas por segundo. En ese momento el televisor tiene que volver a sincronizarse y, mientras lo hace, corta la imagen.
Por suerte, HDMI 2.1 incluye una función pensada precisamente para solucionar este problema. Se llama QMS, siglas de Quick Media Switching, y su objetivo es bastante sencillo: cambiar entre diferentes frecuencias de refresco sin mostrar ese molesto pantallazo negro. No mejora la calidad de imagen ni añade más brillo, pero hace que utilizar un reproductor externo sea muchísimo más fluido y agradable.
QMS utiliza el VRR para cambiar de frecuencia sin cortar la imagen

Y es que, aunque normalmente relacionamos el VRR con las consolas y los videojuegos, QMS utiliza una tecnología muy similar. En lugar de cortar completamente la señal HDMI y volver a negociarla desde cero, el reproductor cambia la frecuencia de refresco de forma dinámica, permitiendo que el televisor siga mostrando imagen durante todo el proceso.
Por ejemplo, podemos estar navegando por los menús del Apple TV a 60 Hz y abrir una película grabada a 24 fps. Sin QMS, el televisor pierde la señal durante unos segundos y muestra una pantalla negra. Con QMS activado, el cambio entre 60 y 24 Hz puede realizarse de forma prácticamente instantánea, sin que apenas nos demos cuenta.
Esto es especialmente útil si tenemos activada la opción de igualar la frecuencia de fotogramas, algo que siempre recomendamos para evitar tirones y reproducir las películas tal y como fueron grabadas. En el Apple TV 4K podemos encontrarla dentro de Ajustes, Vídeo y audio y Ajustar contenido. Si nuestro televisor es compatible, también debería aparecer la opción específica de QMS.
Eso sí, aquí tienen que cumplirse dos condiciones: el reproductor debe ser compatible con QMS y el televisor también. Tener puertos HDMI 2.1 o compatibilidad con VRR no significa automáticamente que esta función esté disponible, ya que los fabricantes pueden decidir si la incluyen o no en cada modelo.
QMS no elimina absolutamente todos los pantallazos negros

Aquí viene la pequeña letra del asunto. QMS funciona perfectamente cuando lo único que cambia es la frecuencia de refresco, pero la resolución, el formato HDR y el resto de parámetros de imagen se mantienen exactamente iguales.
Es decir, si pasamos de una señal 4K SDR a 60 Hz a otra señal 4K SDR a 24 Hz, QMS puede hacer el cambio sin mostrar ningún corte. Sin embargo, si abrimos una película en Dolby Vision desde un menú que está funcionando en SDR, el televisor tendrá que cambiar completamente de modo de imagen y probablemente volveremos a ver el pantallazo negro.
Lo mismo puede ocurrir si cambia la resolución, la profundidad de color, el espacio de color o el formato HDR. Por eso, aunque activemos QMS, todavía podemos seguir viendo algún apagón puntual. No significa que la función esté fallando, simplemente que en ese momento no solo está cambiando la frecuencia de refresco, sino también otros parámetros de la señal HDMI.
En otras palabras, QMS elimina muchos pantallazos negros, pero no absolutamente todos. Si el televisor tiene que pasar de SDR a HDR10, de HDR10 a Dolby Vision o cambiar de resolución, la pantalla puede volver a quedarse negra durante unos instantes mientras se adapta al nuevo formato.
Cuidado si utilizas una barra de sonido o un receptor AV

La compatibilidad con QMS ha ido mejorando bastante durante los últimos años. Apple lo incorporó en el Apple TV 4K de tercera generación y fabricantes como LG, Samsung o TCL han ido añadiéndolo a varios de sus televisores más recientes.
El problema puede aparecer cuando conectamos el reproductor a una barra de sonido o a un receptor AV y desde ahí enviamos la imagen al televisor. En ese caso, todos los dispositivos de la cadena HDMI tienen que ser compatibles con QMS. Si la barra o el receptor no sabe gestionar esta función, el televisor nunca llegará a recibir correctamente la señal QMS.
Por ello, la opción más sencilla suele ser conectar el Apple TV o cualquier otro reproductor directamente al televisor y enviar después el audio a la barra de sonido o al receptor mediante HDMI eARC. Así evitaremos incompatibilidades y tendremos muchas más posibilidades de que QMS funcione correctamente.
En definitiva, QMS no va a mejorar la calidad de imagen, el brillo, el contraste ni el color de tu televisor, pero sí puede eliminar buena parte de esos molestos pantallazos negros que aparecen al empezar una película. Es una función pequeña, bastante desconocida y que apenas se menciona en las especificaciones, pero una vez que la pruebas y los cambios empiezan a ser instantáneos, cuesta bastante volver atrás.




