Hay colaboraciones que uno no ve venir ni de lejos y esta es una de ellas. Pro-Ject se ha aliado con Harley-Davidson para lanzar un tocadiscos de edición especial que lleva la estética de las motos americanas directamente al equipo Hi-Fi. Y desde luego discreto no es: basta echarle un vistazo para saber inmediatamente de dónde viene la inspiración.
Se llama simplemente Harley-Davidson Turntable y Pro-Ject ha diseñado todo el chasis alrededor del mítico logotipo Bar & Shield de Harley-Davidson. Hay aluminio pulido, acero inoxidable, cristal e incluso cuero auténtico, así que visualmente está bastante más cerca de una Harley que del típico tocadiscos rectangular que estamos acostumbrados a colocar encima del mueble.
Pero aquí Pro-Ject no se ha limitado a coger uno de sus modelos, ponerle unos cuantos logotipos y subirle el precio. Debajo de toda esa estética tan llamativa tenemos un tocadiscos bastante serio a nivel técnico, fabricado a mano en Europa, con transmisión por correa, un conjunto giratorio especialmente pesado y componentes que encontramos habitualmente en los modelos más ambiciosos de la firma.
Un chasis inspirado en Harley-Davidson y casi 3 kilos girando bajo el vinilo

Una de las partes más curiosas está precisamente en la construcción. Pro-Ject utiliza una estructura tipo sándwich de aluminio y MDF, con el MDF completamente macizo y sin cavidades internas para reducir resonancias. Encima encontramos un subplato de aluminio mecanizado con corte de diamante y un enorme plato principal de cristal de 300 mm.
Y aquí empiezan las cifras bastante bestias. El conjunto utiliza un puck para discos de nada menos que 915 gramos, diseñado específicamente para esta edición de Harley-Davidson. Sumando las piezas móviles del sistema de arrastre hablamos de 2,75 kg de masa en movimiento, algo pensado para mantener la velocidad de giro lo más estable posible. El eje del plato, por cierto, es de acero inoxidable y trabaja dentro de un casquillo de latón.
El motor es un síncrono de corriente alterna alimentado mediante un generador DC/AC dedicado. Las velocidades de 33 y 45 rpm se seleccionan electrónicamente, mediante un interruptor, así que tampoco tenemos que andar moviendo la correa manualmente cada vez que cambiemos de formato. Y el detalle más Harley está justo debajo del disco: la alfombrilla es de cuero auténtico, recordando claramente al material utilizado en los asientos de sus motocicletas.
Brazo en S, cápsula Pick it PRO y un precio a la altura de la edición

Pro-Ject también ha montado un brazo de aluminio en forma de S de 8,6 pulgadas, pulido a mano y con cabezal SME desmontable. El contrapeso utiliza amortiguación mediante TPE y el sistema de antiskating funciona mediante gravedad, ajustando su fuerza a medida que el brazo avanza por la superficie del disco. El cableado interno utiliza además cobre de alta pureza.
De serie llega con una cápsula MM Pro-Ject Pick it PRO, fabricada en Dinamarca y ya ajustada de fábrica. Al utilizar un cabezal SME estándar también podremos cambiarla más adelante por otras cápsulas, incluyendo modelos MC de gama superior. La salida utiliza un conector 5P-DIN y Pro-Ject incluye su cable semibalanceado Connect it Phono E 5P/RCA. Los tres pies de aluminio son regulables en altura y cuentan también con amortiguación.
El Harley-Davidson Turntable mide 543 x 124 x 437 mm y, como era fácil imaginar viendo todo lo anterior, barato precisamente no es. En Reino Unido ya puede encargarse como edición especial por 2.299 libras a través de la red de distribución de Pro-Ject. De momento no se ha confirmado oficialmente precio ni disponibilidad específica para España, así que tocará esperar para saber cuánto costará aquí este peculiar cruce entre el mundo del vinilo y Harley-Davidson.




