Este pasado fin de semana tuve la suerte de ir en representación de AVPasión al evento que AOC y MMD montaron en Dubrovnik para enseñar su nueva gama de monitores. Y salí de allí pensando una cosa muy simple: se viene una tanda de modelos con mucha personalidad. No la típica renovación de catálogo para cambiar cuatro nombres, meter dos siglas nuevas y seguir tirando.
Porque al final un monitor ya no es solo “la pantalla del ordenador” y listo. Ahora mucha gente quiere una pantalla que le valga para currar, para jugar, para ver contenido, para conectar el portátil, para echar horas delante sin acabar con la sensación de que se ha comprado algo cojo. Y justo por ahí van los tiros de lo que enseñaron en Dubrovnik. Cada marca con su estilo, sí, pero las dos con bastante claro hacia dónde quieren ir.
De todo lo que pude ver allí, hay tres modelos que me parecieron los más llamativos. Por un lado está el Philips Evnia 27M2D5901A, que tiene una idea detrás bastante más interesante de lo que parece al leer la ficha deprisa. Y luego AOC llega con dos AGON Pro que van con el cuchillo entre los dientes, el AGP277QKDC y el AG326UZD2. Uno está pensado para el que quiere ir a cuchillo en competitivo y el otro entra de lleno en ese terreno que ahora mismo pone ojitos a media internet: 32 pulgadas, 4K, OLED y 240 Hz.
Philips Evnia 27M2D5901A, un monitor que tiene más sentido del que parece

El Philips Evnia 27M2D5901A fue uno de los que más me llamó la atención, y no porque venga con una cifra loca para presumir un rato. Lo que me gustó de este monitor es que tiene bastante sentido como producto. Estamos hablando de una pantalla de 27 pulgadas, con panel Fast IPS, resolución 5K de 5120 x 2880 píxeles y 165 Hz de refresco nativo. Ya solo con eso te paras a mirarlo, claro. Pero la gracia de verdad está en que también tiene un modo dual con el que puede pasar a 1440p y subir hasta 330 Hz.
Y eso, al final, es bastante fácil de entender en el día a día. Unas veces quieres una pantalla muy fina y muy nítida para trabajar, escribir, editar o tener muchas ventanas abiertas sin que todo parezca apelotonado. Y otras veces lo que te apetece es jugar y prefieres ganar velocidad antes que seguir tirando de tanta resolución. Pues este Evnia intenta hacer justo eso, servirte para las dos cosas sin obligarte a elegir. Y a mí, sinceramente, me parece una idea muy bien pensada.
Luego además no da la sensación de que hayan puesto toda la carne en el modo dual y se hayan olvidado del resto. La ficha viene bastante completa, con 1 ms GtG, color de 10 bits, cobertura del 95% del espacio DCI-P3, soporte para Adaptive-Sync y certificación G-SYNC Compatible. En conexiones también va bien despachado, con 2 HDMI 2.1, DisplayPort 2.1, USB-C con 65 W, puertos USB-A, función KVM y altavoces integrados. Y luego está ese toque más propio de Evnia, con AmbiGlow y el nuevo sistema AmbiScape, que permite sincronizar la iluminación del monitor con otras luces inteligentes de la habitación. Yo lo vi en directo y sinceramente me gustó bastante. En Europa llegará en julio por 799 euros.
AOC con AGON Pro no se ha andado con chorradas

Si el Philips me pareció muy bien pensado, el AOC AGON Pro AGP277QKDC ya va por otro camino. Aquí no hay medias tintas ni ganas de caerle bien a todo el mundo. Esto va directo al jugador competitivo. Monta un panel Tandem WOLED de 27 pulgadas, resolución 1440p y 540 Hz nativos, que pueden subir hasta 720 Hz si bajas a 720p con el modo dual. Sí, 720 Hz. Una auténtica ida de olla, hablando claro.
Y claro, cuando ves eso ya entiendes por dónde va el producto. No es el típico monitor que quiere hacer un poco de todo. Este quiere correr más que nadie. Quiere ser un animal para jugar. Y además no se queda solo en el titular de los hercios, que eso también es importante. Lleva 0,03 ms GtG, contraste de 1,5 millones a 1, cobertura del 99,5% DCI-P3, certificación DisplayHDR True Black 500 y un pico HDR anunciado de 1500 nits en ventana pequeña.
También viene cargado en conectividad, que a estos niveles ya toca. Tenemos DisplayPort 2.1, 2 HDMI 2.1, USB-C con 65 W, KVM, PiP/PbP, altavoces y garantía de 3 años con cobertura para burn-in. Y eso último, aunque ya empieza a ser más habitual, sigue siendo algo que mucha gente quiere ver negro sobre blanco antes de lanzarse a por un OLED. Llegará a Europa en junio por 849 euros. Y oye, viendo lo que monta, no me parece ninguna locura.
El AG326UZD2 es de esos que ves y piensas “vale, aquí hay tema”

Y luego está el AOC AGON Pro AG326UZD2, que para mí puede ser el que más gente mire con ganas. Porque tiene justo esa combinación que ahora mismo entra sola por los ojos. 32 pulgadas, 4K, panel QD-OLED y 240 Hz. Ya solo con eso medio artículo se escribe solo. Es la típica configuración que huele a monitor premium desde lejos.
Aquí AOC monta un panel QD-OLED Penta Tandem de 4ª generación de Samsung Display, con 0,03 ms, contraste de 1,5 millones a 1, color de 10 bits, cobertura del 99% DCI-P3 y calibración de fábrica con Delta E < 1. También suma DisplayHDR True Black 500 y un brillo pico de 1000 nits en ventana pequeña. Dicho de otra manera, va bien cargado y no precisamente a medias.
Luego remata el conjunto con detalles que hoy ya marcan bastante la diferencia, como la tecnología DarkShield 3.0 para pelear mejor con la luz ambiente, iluminación trasera Light FX, extras gaming propios de AOC y una conectividad muy completa con 2 HDMI 2.1, DisplayPort 2.1, USB-C con 65 W, KVM, PiP/PbP, USB-A y altavoces de 2 x 8 W. Su precio en Europa será de 999 euros y llega este mismo mes de abril. Sí, no es barato, claro que no, pero tampoco juega en una liga barata.
Lo que me dejó claro el evento de Dubrovnik
Después de verlo todo allí, yo me vine con una sensación bastante clara. AOC y MMD no han ido a Dubrovnik a enseñarnos relleno. Han ido a sacar pecho con una gama que tiene una idea detrás y que, encima, intenta tocar perfiles muy distintos sin que todo parezca cortado por el mismo patrón. Philips Evnia tira más por la versatilidad, el diseño y ese punto más de experiencia global. AOC, en cambio, va más al golpe directo con AGON Pro y con monitores que no se andan por las ramas.
Y eso, sinceramente, se agradece. Porque el mercado del monitor llevaba ya un tiempo en el que muchas veces parecía que estábamos viendo siempre la misma película. Mismas promesas, mismas cifras, mismos productos maquillados de otra forma. Aquí al menos sí vi monitores con personalidad, y eso ya les da bastante gracia.
Luego tocará probarlos a fondo, claro, que una cosa es verlos en un evento y otra convivir con ellos, medirlos bien y ver dónde brillan de verdad y dónde flojean. Pero la primera impresión que me llevé fue bastante buena. Hay mimbres, hay ideas y hay modelos que apuntan muy alto. Y encima con un detalle que no me parece menor: los precios sorprenden bastante tal y como está el mercado general. Porque viendo cómo se ha puesto el patio con monitores premium, OLED, DP 2.1, hercios altos y demás inventos, la verdad es que 799, 849 y 999 euros no suenan nada mal. Y tal y como está todo últimamente, eso casi sorprende más que los propios monitores.




