Todos sabemos que la aguja del tocadiscos no dura eternamente, pero la realidad es que muy pocos sabemos cuántas horas lleva funcionando realmente. Podemos recordar más o menos cuándo la compramos, calcular cuántos discos escuchamos a la semana o apuntarlo en una libreta…pero lo normal es que acabemos perdiendo completamente la cuenta.
Y es que una aguja desgastada no se limita a sonar un poco peor. Con el paso de las horas puede aparecer más distorsión, perderse definición y, en el peor de los casos, terminar dañando de forma permanente los surcos de nuestros vinilos. El problema es que no existe ningún cuentakilómetros en el tocadiscos que nos avise de que nos estamos acercando al final de su vida útil.
Pues bien, Secret Chord Analogue quiere solucionar precisamente ese problema con Vinyl Record Tracker o VRT, una aplicación web que registra cada reproducción, suma las horas de uso de la cápsula y calcula el desgaste aproximado de la aguja. Además, también permite controlar cuándo hemos limpiado cada disco, qué tratamiento le hemos aplicado y cuáles son los álbumes que realmente escuchamos
VRT convierte la aguja del tocadiscos en una especie de cuentakilómetros

El centro de toda la aplicación es lo que la compañía llama Play Log o registro de reproducción. Cada vez que escuchamos un vinilo podemos indicar qué álbum hemos puesto, qué cápsula hemos utilizado, qué tocadiscos y brazo estaban configurados y cuánto ha durado la reproducción.
A partir de ahí, VRT va sumando automáticamente todas las horas de funcionamiento de cada cápsula y cada aguja. Esto resulta especialmente útil si tenemos varias cápsulas, cambiamos entre diferentes tocadiscos o utilizamos una aguja concreta para reproducir nuestros discos más delicados.
La aplicación también permite configurar recordatorios para limpiar la punta, revisar la cápsula o realizar cualquier otro mantenimiento cuando se alcance un determinado número de horas. Es decir, en lugar de esperar a que el sonido empiece a empeorar, podemos adelantarnos y revisar la aguja antes de que llegue a una zona peligrosa.
Eso sí, hay un detalle importante: VRT no utiliza ningún sensor para analizar físicamente el estado de la aguja. El desgaste se calcula utilizando las horas que nosotros vamos introduciendo, por lo que seguirá siendo recomendable inspeccionarla cuando corresponda. Aun así, es una referencia muchísimo más fiable que intentar acordarnos de cuándo la instalamos.
También te dice cuándo limpiaste cada vinilo por última vez

La propuesta de Secret Chord Analogue tampoco busca competir directamente con Discogs. Discogs continúa siendo la gran referencia para localizar ediciones, consultar prensajes, gestionar listas de deseos o conocer el valor aproximado de nuestra colección. VRT se ocupa de todo lo que pasa después de comprar el disco.
Por ejemplo, podemos registrar cuándo limpiamos un vinilo, qué producto utilizamos, cuántas veces lo hemos reproducido o si le hemos aplicado alguno de los tratamientos Record Restore de la propia compañía. También cuenta con búsqueda en Discogs, escaneo de códigos de barras y gestión de la ubicación mediante códigos QR.
Esto último puede sonar excesivo si tenemos una colección pequeña, pero empieza a tener mucho sentido cuando los discos están repartidos entre varias estanterías, habitaciones o cajas. La aplicación puede decirnos dónde se encuentra cada álbum y cuándo fue la última vez que lo reprodujimos o limpiamos.
En el panel principal también podemos ver las reproducciones recientes, el estado estimado de las cápsulas, los discos que más utilizamos y aquellos que llevan meses o incluso años acumulando polvo. En la práctica, es una especie de centro de mantenimiento para toda nuestra colección analógica.
Hay una versión básica y otra pensada para los más obsesivos

VRT está disponible mediante dos modalidades diferentes. La versión Core incluye el registro de reproducciones, la gestión de álbumes, la configuración de equipos, los avisos de mantenimiento, el historial de escucha y las copias de seguridad.
La modalidad Pro añade herramientas de análisis, exportación de datos y funciones más avanzadas para consultar el historial. En Europa, VRT Core cuesta 24,95 euros al año o 61,95 euros mediante una licencia de por vida. La versión VRT Pro sube hasta los 40,95 euros anuales o 110,95 euros para siempre.
Evidentemente, no es una aplicación pensada para quien tiene diez vinilos y escucha uno de vez en cuando. Sin embargo, puede ser muy útil para coleccionistas con cientos de discos, varias cápsulas o equipos de limpieza. Porque una aguja podemos cambiarla cuando llegue al final de su vida útil, pero un surco dañado no tiene arreglo.




