Estás viendo la tele tranquilamente, tienes la PS5 conectada al HDMI, la barra de sonido funcionando como siempre y, de repente, la consola decide aparecer en medio de la película, la serie o lo que sea que tengas puesto. No has tocado el mando de la PlayStation, no has encendido nada raro y aun así la tele cambia de entrada o intenta tirar hacia la consola.
Pues justo eso es lo que ha puesto sobre la mesa un usuario de AVForums con una LG OLED, una barra LG conectada por HDMI ARC y una PlayStation 5 conectada a una entrada 4K a 120 Hz. La configuración, sobre el papel, no tiene nada extraño: salida de sonido por HDMI ARC, eARC activado, detección automática de dispositivos, SIMPLINK / HDMI-CEC y Auto Power Sync encendidos.
El problema es que esa mezcla puede acabar siendo demasiado lista. La PS5 no tiene por qué estar rota, la tele tampoco y el cable HDMI puede estar perfectamente. Lo que ocurre es que HDMI-CEC permite que los dispositivos se hablen entre ellos, y cuando entran en juego una consola, una barra de sonido y una tele LG, a veces uno de ellos empieza a mandar más de la cuenta.
El ajuste cómodo que puede terminar tocando las narices

En los televisores LG, esta función suele aparecer como SIMPLINK, que no deja de ser el nombre que utiliza la marca para el HDMI-CEC. La idea es tan fácil como que la tele, la consola y otros dispositivos conectados por HDMI puedan encenderse, apagarse o cambiar de entrada sin que tengas que ir mando por mando.
En PS5, la función equivalente es HDMI Device Link. Dentro de esa opción aparecen funciones como One-Touch Play, pensada para encender la tele y cambiar automáticamente a la entrada de la consola cuando enciendes la PS5, y Power Off Link, que puede mandar la consola al modo reposo cuando apagas la tele.
Dicho así parece comodísimo, y muchas veces lo es. La liada llega cuando la tele interpreta que la consola debe tener prioridad o cuando la PS5 responde a una orden HDMI que tú ni siquiera has dado de forma directa. El resultado es el típico momento absurdo de salón moderno: estás viendo otra cosa y la consola se mete por medio como si alguien la hubiera llamado.
No es una avería, pero puede parecerlo perfectamente

Lo importante es no volverse loco antes de tiempo. Si una LG cambia sola a la PS5, si la consola parece despertarse cuando no toca o si una entrada HDMI se impone sobre lo que estabas viendo, lo primero que conviene mirar no es el panel ni la placa, sino las opciones de control por HDMI.
En una LG, las claves suelen estar en SIMPLINK / HDMI-CEC, Auto Power Sync y la detección automática de dispositivos. En la consola, el punto importante está en Ajustes, Sistema, HDMI, donde aparece HDMI Device Link y sus opciones asociadas. No hace falta tocar media tele ni resetear nada de primeras: basta con probar desactivando estas funciones para ver si el comportamiento desaparece.
Eso sí, hay una letra pequeña. Al quitar HDMI-CEC o HDMI Device Link, también puedes perder parte de la comodidad: que la PS5 encienda la tele sola, que cambie automáticamente a su entrada o que ciertos mandos controlen varios dispositivos. Vamos, que no es tanto apagar algo inútil como elegir qué prefieres: más automatización o más control.
El HDMI moderno es muy cómodo, pero cada vez manda más

Este tipo de casos explica bastante bien por qué el HDMI actual ya no va solo de imagen y sonido. Ahora también lleva órdenes entre dispositivos, controla encendidos, entradas, barras, consolas y modos de funcionamiento. Y eso está muy bien hasta que una función pensada para ayudarte empieza a interrumpirte.
Por eso este problema no va solo de una LG concreta o de una PS5 concreta. Va de cómo tenemos montado el salón en 2026, con consolas, barras, eARC, Smart TV, apps, 4K a 120 Hz y mil automatismos funcionando a la vez. Cuando todo encaja, parece magia. Cuando algo se cruza, parece que la tele está poseída.
Así que si tu PS5 interrumpe lo que estás viendo en una tele LG, no pienses de primeras que hay una avería seria. Puede que simplemente tengas que bajarle los humos al HDMI-CEC. Porque sí, a veces la función más cómoda del HDMI es justo la que más guerra da.




