Buscar más FPS con el mismo hardware no es algo nuevo en la comunidad gamer, no por nada muchos nos encontramos con los clásicos anuncios que promocionaban «Boost de FPS gratis», que tan de moda estuvieron a principios de siglo, que por supuesto no dejaban de ser virus muy predecibles. Aunque esto era ridículo, cierto es que existen formas de mejorar el rendimiento que puede ofrecer tu ordenador.
El «overclocking» es una forma de hacerlo, y es que esencialmente, y explicado de la forma más básica y sencilla de entender posible, permite al usuario acelerar la velocidad a la que funciona la misma, con el objetivo de mejorar el rendimiento bruto que puede ofrecer.
Esto es algo común entre los gamers de PC, y ahora han encontrado una herramienta que permite hacerlo de forma sencilla, pero eso no significa que sea segura.
La peligrosa herramienta de overclocking para la tarjeta gráfica

El proceso de hacer overclocking a una tarjeta gráfica no es sencillo ni mucho menos, y hasta ahora requería de unos conocimientos informáticos suficientes como para que no cualquiera pudiera siquiera intentarlo, pero esto ya no es así. Gracias al uso de la herramienta NVIDIA VBIOS Vix Loader, el hecho de hacer overcloking a tu gráfica se ha hecho mucho más sencillo de cómo era previamente, lo que personalmente creo que es un peligro en potencia.
Como informático, y como gamer, por supuesto he experimentado a hacer overclocking a una tarjeta gráfica, pero creo que es una práctica que como mínimo es peligrosa, experimental y poco indicada para usuarios con escasos conocimientos informáticos.
Cierto es que con una guía decente podría hacerse sin problemas, pero los riesgos en este caso son enormes respecto a los beneficios. Pudiendo ganar pocos FPS, que se traduciría en una estabilidad extra que también se puede ganar con el uso de tecnologías de reescalado, básicamente te estás arriesgando a sobrecargar, y por tanto terminar quemando el chip de la tarjeta gráfica, con lo que básicamente tendrías un pisapapeles, y si tu CPU no cuenta con un chip gráfico no podrías ni si quiera usar tu PC.

Este riesgo es real, y aunque no me ha ocurrido, he vivido las consecuencias de un mal overclocking. Cierto es que, con herramientas modernas como esta, y con gráficas actuales, es más difícil que este extremo vaya a ocurrir, pero si es cierto que, mientras ganas estabilidad de frames, tu hardware se vuelve mucho más inestable, pudiendo provocar muchos fallos.
Es una práctica habitual entre los gamers de PC, y cualquiera con curiosidad puede hacerlo, pero no creo que sea eficiente para el hardware moderno. En gráficas en las que la potencia y las temperaturas ya son un problema, no creo que sea buena idea forzar más la máquina haciendo que funcione a más velocidad de la que plantearon sus creadores, porque básicamente estás anulando la garantía y haciendo que se degrade mucho más rápido, eso en caso de que no logres obtener numerosos crasheos, errores gráficos o incluso quemar el chip.
Por eso, en lo personal, el overclocking siempre me ha parecido una práctica experimental, muy interesante para cualquier informático, pero cuyos riesgos superan con creces a los beneficios, especialmente en una época en la que el hardware está más caro que nunca, con lo que no es buena idea arriesgarte a tener que comprar una nueva tarjeta gráfica.

En cualquier caso, una vez hecha esta recomendación, si aun así quieres hacer overclocking a tu tarjeta gráfica puedes hacerlo, ya sea usando la mencionada herramienta o cualquiera de las que ofrece el mercado, aunque esta es una de las más sencillas de utilizar que me he encontrado, lo que a su vez la vuelve una de las más peligrosas.




