Hisense nunca descansa. Y es que la marca china se ha fijado en el calendario presentar nuevos modelos de televisores RGB MiniLED el próximo 23 de septiembre. En un esfuerzo por actualizar y vitaminizar su tecnología RGB, pronto veremos presentada un nuevo y espectacular modelo llamado Hisense U7T Pro. El nuevo televisor aspira a consolidarse como un modelo de gama alta dentro de la tecnología RGB-Mini LED, con varios elementos relamente innovadores y curiosos como iremos viendo.
De hecho, es algo que todos los fabricantes están persiguiendo en estos días: cero reflejos, sin reflejos y sin efecto mate, etc., eslóganes que seguro que os suenan de otros fabricantes. Pues bien, Hisense ha ido un paso más allá y ha anunciado que el U7T Pro estrenará por primera vez la pantalla True Color Obsidian de nueva generación, un desarrollo óptico diseñado a medida para exprimir el rendimiento de la retroiluminación Linglong True Color Backlight 2.0.
Hisense U7T Pro y la pantalla ‘Obsidiana’: un filtro antirreflejos emparejado con la retroiluminación RGB

Como decía, los fabricantes se han dado cuenta que los televisores suelen ir instalados en salones con mucha luz natural, donde es complicado controlarla mediante persianas o cortinas o, incluso, la gente no quiere ponerse a oscuras para ver la tele. De hecho, Obsidiana de Hisense ya marcó un listón altísimo en la industria gracias a su tratamiento antirreflectante secundario de baja dispersión, logrando fijar la reflectividad en un 1,28% y entregando un nivel de negro cuatro veces superior al de los paneles tradicionales bajo luz ambiente.
Por ello, cada marca está implementando sus soluciones para mejorar los reflejos. Hisense quiere eliminar la luz parásita que penetra en las capas internas del cristal líquido y lava por completo el suelo de negro que se produce con los antirreflejos convencionales y por ello ha inventado un nuevo filtro totalmente revolucionario: la pantalla Obsidiana.
Este nuevo filtro está emparejado específicamente con la retroiluminación RGB-Mini LED, por lo que el recubrimiento polarizado y las capas microscópicas del panel han sido calibradas para dejar pasar las longitudes de onda exactas de los emisores rojo, verde y azul sin provocar refracciones internas. Esto permite neutralizar los reflejos externos sin dispersar la luz propia del televisor, logrando una separación de color mucho más pura, gradaciones tonales sin bandas (banding) y una preservación total del microdetalle en sombra. Y si, con 0 reflejos.
Linglong True Color Backlight 2.0: estabilidad cromática en escenas rápidas

El segundo pilar del U7T Pro se encuentra en una mejora brutal de la retroiluminación óptica. La retroiluminación Linglong 2.0 aborda uno de los grandes problemas endémicos de las pantallas de estas características: la inestabilidad de color durante transiciones rápidas y cambios bruscos de APL (nivel medio de brillo).
Al gestionar diodos RGB directos a nivel nativo, el sistema compensa dinámicamente las fluctuaciones térmicas y lumínicas de los emisores microscópicos. El resultado es una fidelidad cromática homogénea de esquina a esquina del panel, eliminando la clásica deriva hacia tonos fríos o amarillentos en los bordes de los objetos brillantes y mitigando el temido efecto halo (blooming).
El próximo 23 de septiembre, según las principales fuentes Chinas vinculadas a Hisense, se desvelarán todas las cifras definitivas: número de zonas de atenuación local (FALD), picos de brillo en nits y cobertura del espacio BT.2020. No obstante, con la combinación de la pantalla True Color Obsidian y la retroiluminación RGB nativa, Hisense deja claro que la U7T Pro es la primera bala de un cartucho de mejoras que tienen en la recámara. Esperemos que estas mejoras sean la base de los modelos de 2026, que seguro que tienen un largo recorrido de mejora, especialmente en las gamas altas.




