El frenético mundo de los monitores sigue su particular carrera espacial. Hoy sabemos que LG es la que está liderándola -aunque el podio cambia cada mes- al anunciar un espectacular monitor de 27 pulgadas que lo tiene absolutamente todo en su mano para convertirse, sin riesgo a equivocarme, en el mejor monitor fabricado hasta la fecha. Y es que a un tamaño que convence a todo el mundo -27 pulgadas- se le une una batería de tecnología que lo convierte en los más punteros del momento.
Su resolución QHD de 2560×1440, sin llegar a ser 4K o UHD, está bastante por encima del típico 1080p que se está quedando atrás estos últimos años, permitiendo además mover con mayor soltura los juegos y es ideal para este tamaño por su densidad de píxeles. Pero la sopresa viene en su interior: contará con un súper panel Tandem WOLED en su versión más potente, capaz de llegar a darnos picos de 2000 nits de brillo y una tasa de refresco alucinante de 540 Hz. Pero hay mucho más que contar.
Así es el LG TB1000 y su panel Tandem OLED de 2000 nits de pico y 560 nits de brillo a pantalla completa

Como os comentaba, el secreto del boom que hay en las comunidades de amantes de la imagen de internet por este producto es gracias a su extraordinario panel, una revisión del Primary RGB Tandem 2.0 que ya vimos en los televisores de la marca, pero con disposición de subpíxeles RGBW Stripe. Si alguien anda desconectado del mundillo de los televsores, este panel apila dos capas emisivas de subpíxeles azules en lugar de una sola, consiguiendo aumentar mucho el brillo y la resistencia ante quemados.
Y hablando del brillo… este TB1000 es impresionante, ya que las primeras pruebas hablan de un pico de 2000 nits ventanas del 1.5%. Sin embargo, el dato verdaderamente revolucionario es su capacidad para sostener 560 nits al 100% de pantalla. Con ello, prácticamente podemos decirle adiós al tan controversial ABL: ahora prácticamente no tendremos diferencia entre pantalla completa y áreas pequeñas del 10%, emulando así al brillo que es capaz de alcanzar los modelos Mini LED por ejemplo.
El monitor definitivo de LG viene también cargado hasta arriba de las últimas especificaciones técnicas

Pues si, es que otro punto fuerte de este modelo es que consigue tener un equilibrio perfecto entre todos los elementos, es decir, nos encontramos con 27 pulgadas y resolución QHD (2560 x 1440) y una estratosférica tasa de refresco de 540Hz. Lo mejor de lo mejor para los gamers. De hecho, otro elemento que destaca sobre la competencia es que, al ser un monitor OLED sus píxeles son instantáneos con un tiempo de respuesta de 0,01 ms, muy superior al resto de tecnologías.
Como destacan los primeros afortunados que han podido probarlo, la claridad de imagen es insuperable, con cero desenfoque o efecto blur. Pero es que además la propia marca ha anunciado que en términos de color, este modelo alcanza una cobertura cromática del 99.5% del espacio DCI-P3 y un sólido 84% del volumen BT.2020. Y por supuesto, está certificado con DisplayHDR TrueBlack 1000, asegurando que alcanza picos de 1000 nits o más con unos niveles de negro perfectos.
Para acabar, también sabemos que LG no es muy fan del acabado mate y es por ello que prescinde de este tipo de panel en este modelo. Al montar un revestimiento brillante (Glossy), el panel evita la dispersión de luz y el efecto de «neblina» que hace que perdamos contraste perceptual. Con el panel brillante, LG consigue potenciar así los beneficios inherentes de la tecnología OLED: contraste y niveles de negro bestiales.
Sobre la disponibilidad y precios, la propia marca ha anunciado que saldrá a lo largo de 2026 y lo hará en los países habituales donde la marca tiene distribución propia de modelos del 2025, pero aún no ha dado ni una fecha concreta ni tampoco precios oficiales. Toca esperar.




