Durante años hemos tenido una idea bastante metida en la cabeza. Si querías una tele bestia de verdad, de esas que pones una película por la noche y dices “vale, esto ya es otra cosa”, había que mirar una OLED. Y ojo, tiene sentido, porque el negro perfecto, el contraste por píxel y esa imagen tan limpia siguen siendo una auténtica barbaridad.
Pero el mercado de 2026 está raro, y lo digo para bien. Los televisores LCD ya no son simplemente “la opción barata” frente a una OLED. Ahora tenemos modelos con Mini LED, con retroiluminaciones más avanzadas, con muchísimo brillo, más pulgadas por el mismo dinero y un rendimiento que hace nada parecía reservado para gamas bastante más caras. Y ahí es donde aparecen dos nombres muy interesantes: Samsung R85H Micro RGB y TCL C7L SQD-Mini LED.
No son dos televisores iguales ni buscan convencer al mismo comprador, pero los dos van a por una idea muy clara: demostrar que quizá no necesitas una OLED para tener una tele espectacular en casa. La Samsung apuesta por una tecnología nueva, mucho color y el ecosistema de la marca. La TCL va por otro camino, con más brillo medido, muchas zonas, Dolby Vision, Google TV y una relación calidad-precio que aprieta muchísimo.
Samsung R85H, el Micro RGB más accesible de Samsung viene muy bien armado

La Samsung R85H es la entrada a la nueva familia Micro RGB de Samsung, y eso ya la hace diferente a una Mini LED normal. En vez de venderse solo como una tele con más brillo, Samsung la empuja como una LCD más avanzada, con una retroiluminación basada en luces rojas, verdes y azules para mejorar color, contraste y precisión de imagen. Sobre el papel tenemos panel 4K, procesador Micro RGB AI Engine, Micro RGB HDR+, Micro RGB Precision Color 100, Ultimate Micro Dimming, Real Depth Enhancer, Filmmaker Mode y Motion Xcelerator 144 Hz.
Donde la R85H se pone especialmente interesante es en juegos y conexiones. Samsung lo pone fácil con cuatro HDMI preparados para 4K a 144 Hz, además de VRR, ALLM, HGiG, FreeSync Premium Pro, Game Bar, AI Auto Game Mode y AI Gaming Optimizer. Es una tele pensada para jugar en serio, no solo para poner “modo juego” en la ficha técnica.
También hay que contar lo que no tiene. Samsung sigue sin apostar por Dolby Vision, así que la R85H se queda con HDR10, HDR10+ Adaptive, HDR10+ Gaming y HDR10+ Advanced. En sonido tenemos Dolby Atmos, Object Tracking Sound Lite, Q-Symphony y Adaptive Sound Pro, aunque con un sistema de 2 canales y 30 W. Vamos, que para el día a día vale, pero si compras una tele así, lo normal es acompañarla de una buena barra de sonido.
Las primeras pruebas de la Samsung R85H hablan de mucho color y buen contraste, pero no de brillo salvaje
Los primeros medios que ya han podido probar la Samsung R85H están dejando una idea bastante clara: esta tele parece muy fuerte en color, bastante seria en contraste y más contenida en brillo de lo que alguno podría esperar. En las unidades analizadas se están viendo cifras alrededor del 92% de cobertura BT.2020, cerca del 97% de DCI-P3 y prácticamente el 100% de sRGB. Para una LCD, son datos muy buenos y explican por qué Samsung insiste tanto en lo de Micro RGB.
También se han visto cifras de contraste muy altas con el local dimming activado, alrededor de 25.000:1, y en el modelo de 55 pulgadas probado se habla de 126 zonas de atenuación local. Esto está bien para mejorar el negro y controlar mejor las luces pequeñas, pero conviene dejarlo claro: no es una OLED. El píxel no se apaga uno a uno y, en escenas complicadas, puede aparecer algo de blooming. Aun así, frente a una LCD tradicional, el salto es evidente.
El punto más delicado está en el brillo. Las primeras mediciones sitúan a la R85H en torno a 900 nits en Filmmaker Mode, que no está nada mal, pero tampoco la convierte en una bestia de 2000 o 3000 nits. Además, otro detalle importante para un salón real es que usa panel brillante, no mate. Eso puede ayudar a que la imagen tenga más pegada en ciertas condiciones, pero si tienes una ventana enfrente o mucha luz directa, los reflejos pueden jugar en contra.
TCL C7L, la Mini LED que va directa a donde más duele: brillo, zonas y precio

La TCL C7L no tiene un nombre tan llamativo como Micro RGB, pero viene con una ficha técnica de esas que miras dos veces. Tenemos panel 4K SQD-Mini LED, Google TV, HDR10, HLG, HDR10+, Dolby Vision, Dolby Vision IQ, Dolby Atmos, DTS:X y sonido firmado por Bang & Olufsen. TCL anuncia hasta 3000 nits de brillo máximo y hasta 100% de BT.2020, pero lo importante es que ya la hemos podido medir en AVPasión.
En nuestra review, la TCL C7L de 65 pulgadas dejó 1152 zonas de atenuación local, más de 2100 nits en modo FILMMAKER o Cine, unos 1425 nits tras calibración y más de 600 nits a pantalla completa. Dicho de forma sencilla, es una tele con mucho punch en HDR, con brillo de sobra para escenas exigentes y con un control del blooming mucho más top de lo que uno esperaría por precio.
Y luego está una diferencia clave frente a Samsung: la TCL C7L sí tiene Dolby Vision y HDR10+. Esto para streaming pesa muchísimo, porque te cubre prácticamente todo el mapa HDR actual. Netflix, Disney+, Apple TV+, Prime Video y compañía se llevan mejor con una tele que no te obliga a elegir bando. Para quien ve mucho cine y series en plataformas, esto puede ser súper interesante aunque el HDR10+ de Samsung sigue haciendo un muy buen trabajo.
En juegos las dos van muy fuertes, pero Samsung es más cómoda si tienes muchos aparatos

La TCL C7L también viene muy bien para jugar, con 4K a 144 Hz, VRR, ALLM, AMD FreeSync Premium Pro, Dolby Vision Gaming y Game Bar. En nuestras pruebas se movió con un input lag muy bajo, alrededor de 5 ms a 144 Hz y unos 11 o 12 ms en otros modos. Vamos, que para PS5, Xbox Series X o PC, va sobradísima.
La diferencia está en los HDMI. La Samsung R85H tiene cuatro HDMI 2.1 preparados para 4K a 144 Hz, y eso da una tranquilidad enorme. La TCL C7L tiene dos HDMI 2.1, pero uno de ellos es el eARC. Si conectas una barra de sonido por HDMI, te queda solo un HDMI 2.1 libre para consola o PC. Para mucha gente no será un drama, pero si tienes varios aparatos, Samsung gana claramente en comodidad.
Así que la comparativa queda bastante fácil de entender. La Samsung R85H es más interesante si quieres entrar en Micro RGB, tener cuatro HDMI 2.1, mucho color, buen gaming y el ecosistema Samsung. La TCL C7L es más potente si buscas brillo HDR real, Dolby Vision, muchísimas zonas, Google TV y un precio mucho más agresivo. Ninguna tiene el negro perfecto de una OLED, pero las dos dejan una cosa clara: en 2026, el LCD ya no viene a pedir perdón, viene a discutirle la compra a la OLED en tu propia cara.




