El verano se caracteriza por muchas cosas, pero indudablemente el calor es una de las más características. Esto puede ser muy positivo o negativo, dependiendo de cada persona, pero la verdad es que los dispositivos electrónicos pueden llegar a sufrir sobrecalentamientos en épocas de calor, y por supuesto los ordenadores gaming son incluso más así, dado que se tratan de dispositivos de alto rendimiento, y que en ciertos casos puede verse agravados.
Por ello, te voy a contar todo lo que necesitas saber para evitar que tu ordenador pueda llegar a tener sobrecalentamientos, y por tanto pueda incluso sufrir daños permanentes, algo que probablemente querrás evitar especialmente ahora que los precios del hardware gaming están por las nubes.

¿Qué hacer para evitar sobrecalentamientos?
Hay muchas cosas que deberías tener en cuenta en este caso, y es que como digo el calor es uno de los mayores enemigos de los dispositivos electrónicos, y en el caso de los ordenadores no es menos. Aunque todos sus componentes están preparados para funcionar a temperaturas altas (80 grados en la GPU y 85 grados en la CPU, por poner dos ejemplos), la verdad es que no es buena idea forzar la máquina en ningún caso.
Para empezar, el primer consejo que te doy es que monitorices la temperatura de los componentes de tu ordenador cuando juegues en verano o días en lo que podría haber sobrecalentamientos. Para ello te recomiendo que utilices programas como MSI Afterburner, aunque primero quizá deberías leer nuestro artículo sobre cómo monitorizar las temperaturas de tu PC, algo realmente importante.
En el caso de que se trata de un ordenador de sobremesa te recomiendo que tengas en cuenta las salidas de aire y cómo funciona el flujo del mismo dentro de la caja para evitar el sobrecalentamiento. Esto no es algo que puedas aplicar del todo a un ordenador portátil, pero si es cierto que puedo recomendarte usar algún pedestal que te permita tenerlo más refrigerado.

Para cualquiera de los dos tipos de ordenadores principales, también te recomiendo que los abras para limpiar el polvo que puedas encontrarte, así como también cambiar la pasta térmica en ambos casos. Esto es esencialmente un material que permite la transferencia de calor entre los chips y el disipador que use en cada caso, y por tanto puede enfriar el propio chip. SI está reseco, algo que ocurre con el tiempo, pierde esta capacidad, y por tanto el ordenador se pone mucho más caliente.
Además tienes que tener en cuenta donde puedes situar el ordenador. En el caso de un portátil esto no es tan problemático, pero es cierto que cuando hablamos de PC de sobremesa muchas veces los tenemos puestos en cajoneras cerradas. En estos entornos es normal el sobrecalentamiento del dispositivo, con lo que no es recomendado en ningún caso, pero especialmente no deberías colocarlo en verano.
Por último, y aunque quizá puede no gustarte en absoluto lo que voy a decir ahora, quizá deberías evitar jugar títulos muy potentes (y que por tanto calienta mucho tu ordenador) en las horas centrales de los días en los que se esperan temperaturas muy altas. No hay mejor consejo que la prevención, y si no puedes climatizar tu cuarto quizá no sería buena idea forzar tu ordenador para que llegue a temperaturas muy altas.

En cualquier caso, hay muchas razones externas por las que tu ordenador puede sufrir de sobrecalentamientos, al menos lo suficiente como para que tengas problemas, como crasheos o bajadas de rendimiento (dado que los componentes pueden limitar su potencia para evitar que se siga calentando), con lo que te recomiendo que simplemente juegues con tranquilidad, pero con prevención, y en caso de que genere problemas empiecen a implementar estos consejos.




