Os traemos el análisis del disco Blu-ray 4K de Master and Commander: al otro lado del mundo, que viene con dos grandes titulares: contiene un fabuloso (y polémico) audio en Dolby Atmos en inglés y un vídeo de origen fotoquímico de 35 mm de una buena calidad. Como es habitual en nuestros análisis, dejaremos de lado la valoración artística de la película para centrarnos en lo que verdaderamente importa aquí: la experiencia audiovisual que ofrece este formato doméstico.
Video |
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HDR | HDR10 y Dolby Viison FEL |
Bitrate promedio | 44 Mbps |
Nivel HDR | BAJO / MEDIO / ALTO |
Paleta de color WCG | BAJA / MEDIA / ALTA |
Audio |
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Formato e idiomas | Dolby True HD con ATMOS en inglés // Dolby digital 5.1 castellano |
Bitrate promedio | 4,6 Mbps inglés // 0,6 Mbps castellano |
Mezcla inmersiva | BAJA / MEDIA / ALTA |
Gestión de LFE | BAJO / MEDIO / ALTO |
Master and Commander: análisis de la imagen
En cuanto al rodaje, todo el material de Master and Commander tiene origen fotoquímico, concretamente usando el formato de Súper 35 mm para sacar del negativo directamente una relación de aspecto de 2,39:1 y ahorrar de esta manera en el presupuesto del stock de Kodak.
La relación crítica entre el ancho de banda, la duración de la película y el tamaño del disco elegido, ofrece los siguientes datos: el Blu-ray lleva una codificación a 44 Mbps de promedio para el vídeo 4K. El largometraje tiene una duración de 138 minutos y está almacenado en un disco de 66 GB, de los cuales, la película ocupa unos 54 GB. Es una combinación en el rango bajo del mercado.
La presentación 2160p de Master and Commander tiene una gran calidad de vídeo con su origen 100% fotoquímico. Se observan defectos de imagen con tendencia al banding por una compresión HEVC al límite, más allá del grano propio del material del celuloide y del rendimiento de las ópticas. Grano que hubiera sido mejor gestionado con un poco más de bitrate (60-70 Mbps) en un disco de 100 GB.
Alto rango dinámico (HDR)
La edición en disco Blu-ray 4K de Master and Commander viene con con dos formatos HDR: Dolby Vision FEL 12 bits con su metadata dinámica y HDR10 con su metadata estática.
Ante este escenario siempre me gusta subrayar que solo hay una masterización en alto rango dinámico para la edición en Blu-ray y que lo único que cambia es la optimización que los formatos de salida permiten para acomodar ese máster a sus diferentes características.
Este análisis lo hemos hecho visionando la versión Dolby Vision que trae una capa FEL de 12 bits que le inyecta a la imagen algo menos de 4 Mbps de promedio, con picos que duplican esa cifra. Resultando unos 48 Mbps de promedio, con picos a 95 Mbps, frente a los 44/87 Mbps del HDR10. Esto supone aproximadamente, añadir un 9% de contenido de vídeo extra a la imagen que visionamos.

Los beneficios principalmente se encuentran en aspectos relacionados con una mejor compresión, menos tendencia al banding y una mejor apariencia de definición en detalles y/o grano fílmico (como en esta película). Como la mayoría sabréis, este largometraje tiene mucha presencia de niebla densa, humo y un generoso grano fotoquímico intencionadamente marcado sobre todo en los interiores del barco. Es el terreno ideal donde el DV aporta más valor.
Repasando los nits y su estadística, no está de más recordar que el Max CLL es el valor del pixel más alto de luminosidad encontrado en algún frame de la película. En los mapas de nits que os vamos a mostrar, está representado en azul claro. Por su parte, el MAX FALL es el valor promedio de luminosidad del frame y aquí está representado por el color morado.

Siguiendo con el Dolby Vision para este visionado, el análisis del mapa de nits se queda con un Max CLL de unos 946 nits para una media de 120 nits de pico y un FALL muy mayoritaria de 79nits. Es decir, estamos ante cifras en la zona media del HDR, donde los responsables deliberadamente han usado esta herramienta de expansión del contraste para la creatividad estética de la película. Dada la tendencia de los últimos tiempos, tener picos de brilo a 900 nits es para nota.
Por eso mismo, podemos asegurar que ningún televisor comprado hace 5 o 6 años aplicará ningún mapeo de tonos mientras se visione Master and Commander. Solo los paneles más antiguos pondrán en marcha esta mapeo siempre tan complejo para representar la fidelidad al material original.
Este nivel de brillo y contraste que tiene la edición, trae como consecuencia añadida que la película mantiene una línea luminosa ligeramente más brillante y contrastada que las proyecciones fotoquímicas originales de M&C vistas en las salas de cine comerciales en su día (o incluso digitales y posteriores a 2002 ya en máster DCP )
Resulta evidente que los responsables creativos de una película donde el guion se sitúa un entorno duro, oscuro y sin electricidad con la época y geografía que representa, entendieron que su concepción del rango dinámico se adaptaba mejor a esta estética moderada del HDR.
De hecho, más allá de un mejor aprovechamiento de la curva EOTF en la zona de luces bajas y sombras, el chispazo extra de luz solo lo vamos a encontrar en velas, lámparas de aceite y los frecuentes cañonazos y explosiones de las batallas. En ningún caso en los exteriores día a mar abierto y soleado.
Definición, textura y contraste
Desde Disney se afirmó que la remasterización y restauración 4K de Master and Commander se ha hecho sobre los »original film elements». Es el eufemismo cuando no usan los originales de cámara (OCN, «original camera negatives»). Y ahí está la trampa, ¿a qué se refiere eso? En el flujo de trabajo fotoquímico hay muchos materiales: desde los originales de cámara hasta copias de distribución. Aquí los podéis ver simplificados en este diagrama:

Estoy convencido de que el proceso de remasterización es nuevo porque comparando planos del Blu-ray con este disco 4K UHD resultan evidentes nuevos reencuadres e incluso la geometría está ligeramente más proporcionada.
Pero hay ciertas inconsistencias en la calidad de imagen más allá de las dificultades propias de rodar en 35 mm. Y es que esta película se terminó con efectos digitales VFX en 2K y eso se tiene que notar a la fuerza por mucho que se haya escaneado (o no) un internegativo con los VFX a 4K.
En general, todo lo que sucede en las entrañas del barco, camarotes y dependencias o bien encima de la cubierta, en el puente de mando, tiene una gran calidad de video, en tanto que apenas hay efectos digitales en ellos. Pero hay otras escenas o secuencias que se resienten, seguramente al ser copia de una copia pasadas de 2K a 4K.
En cuanto a la textura de Master and Commander, este largometraje es deliberadamente oscuro y sucio desde el guion. La vida en un buque de guerra en la época en 1805 imagino que no debería ser lujosa ni cómoda y los autores reflejan esa situación con el abundante grano, colores apagados y una definición justa.
La densa niebla, una amanecer o una noche cerrada al acecho, está lejos de figurar entre las mejores secuencias para presumir de resolución y, de nuevo, es deliberado creativamente y seguramente remarcado por los materiales conservados del fotoquímico.
El contraste, eso sí, permanece fantástico, con un trabajo en la oscuridad del barco y con una iluminación de velas y candiles que es lo mejor del film, no en vano, Russel Boyds ganó el Oscar a la mejor fotografía por esta película.
Estar en medio de la niebla a 1 nit y que te sacuda un fogonazo de cañón a 500 nits, cumple con el mejor ejemplo de lo que añade un HDR al contraste del ojo humano.
De la misma manera que una penumbra en el interior de un camarote se ve interrumpida por un farolillo a 800 nits que recorre la pantalla de derecha a izquierda hasta que decae su intensidad.
Espacio de color ampliado (WCG)
Master and Commander es una película con una paleta cromática centrada dentro del espacio de color 709 con frecuentes excursiones al P3.
Como decíamos antes, nos encontramos en un escenario donde los colores son deliberadamente apagados, incluso en las islas Galápagos a pleno sol. El diseño de arte y vestuario se centró en usar poca saturación de tonos.
En las abundantes escenas en la niebla, casi podemos decir que son escenas directamente monocromáticas, todo virado al gris o al azul magenta.
Si pasamos a las escenas debajo de la cubierta, todo está impregnado de esos tonos amarillentos y naranjas propios de la luz de velas y aceites. Aquí es donde el P3 sale a relucir con más intensidad con colores manifiestamente más allá del 709.
Por debajo del agua encontramos influencias verdosas, de la misma manera que en las islas Galápagos. Son los únicos momentos donde podemos salir de los tonos anteriores.
Pero que nadie espere en esa secuencias unos colores ricos, saturados y extraordinarios. De la misma manera que los nits permanecen en modo SDR en esas exuberantes islas, los colores se comportan de manera similar.
Master and Commander: análisis del sonido
Este disco Blu-ray 4K de Master and Commander incluye una mezcla de sonido Dolby Atmos Home en versión original en inglés y un rácano Dolby Digital 5.1 en castellano.
Adentrándonos en los detalles más técnicos, la versión original tiene un bitrate promedio de 4,6 Mbps en su TrueHD, con picos que pasan los 7,8 Mpbs; cifras en el rango alto del panorama inmersivo, que confirman que es un master Atmos de 24 bits. Frente a los 0,6 Mbps del castellano, es una comparación decepcionante.

En el análisis del reparto de frecuencias, encontramos un uso propio de los medios disponibles en 2002. La extensión de los agudos oscila entre los 16 Khz y los 20 Khz. Mayoritariamente en la primera cifra.
No son cruciales esos súper agudos, pero sí dan una idea de la naturalidad y cuidado de esta mezcla. Sobre todo, es importante observar como el equipo de sonido se reserva esa energía acústica para los momentos de impacto.
En la versión en castellano, el Dolby Digital 5.1 está limitado a 16 khz tal y como figura en la gráfica que ilustra este comentario.
Rango dinámico
Una vez pasado el Atmos Home de Master and Commander por el procesador, se descubre que trae una mezcla grabada en niveles habituales, pero quizás un poquito más baja de lo que esperaba. Esto no es ni bueno ni malo necesariamente, el rango dinámico es lo relevante; este punto simplemente sitúa en qué zona de esos 24 bits se mueve y su cercanía al cero digital y la distorsión y/o al ruido de fondo digital.
El rango dinámico o DR (dynamic range) medido en decibelios RMS, es un término estándar para medir el grado de variación de sonoridad dentro de un pasaje sonoro con total objetividad. Cuando una mezcla tiene, por ejemplo, un DR 3 quiere decir que existe un rango de 3 decibelios entre el promedio y el pico de volumen. En el mundo audiovisual, es difícil dar una cifra general, pero qué menos que superar un DR de 12 para una película centrada en el diálogo, y superar los 18 para una película de ciencia ficción por ejemplo.

El rango dinámico de ‘Master and Commander’ nos ofrece cifras muy altas, concretamente un DR de 23. De hecho, es récord en nuestros análisis de AVPasión. Los tres canales frontales LRC se sitúan en torno al -4 dB de pico máximo. El promedio de los dieciséis canales (9.1.6) se establece en -36 dB RMS.
Desde mi punto de vista, la dinámica es uno de los puntos fuertes de este largometraje. Da igual estéreo o 5.1 o inmersivo, el rango dinámico es sobrecogedor, con momentos de ambientes y detalles marinos de tensión interrumpidos abruptamente por cañonazos p.ej.
El doblaje en castellano de Master and Commander es razonablemente proporcional en términos de frecuencias y espacialidad, pero con notables cambios en sonoridad, típicos de los procesos de doblaje y su consiguiente remezcla con el resto de elementos originales.
Sea como fuere este Dolby Digital 5.1 en castellano recomiendo mucho pasarlo por un upmixer (ya sea el de Auro, DTS o Dolby) si tienes una configuración inmersiva en casa. Genera decentemente una simulación 3D de la mezcla de sonido.
Mezcla de sonido: empieza la polémica
La mezcla ‘Atmos Home’ de Master and Commander hace uso de la plataforma inmersiva, en igualdad de condiciones una mezcla tanto estática como dinámica de las escenas. Es decir, hay elementos diferenciados y únicos en la interacción entre todos los canales horizontales y verticales. Y esos elementos se mueven o se colocan fijos en posiciones intermedias entre altavoces con una ubicación establecida. Así como escenas que colocan esos objetos permanentemente en posiciones fijas y predefinidas de altavoz p.ej 7.1.4.
Hay que remarcar ese uso ambiental marino por la sutilidad y el detalle de elementos como el golpeteo del mar en el barco, las brisas o los pasos de los marineros por cubierta y demás dependencias. Y por otro lado, la rotundidad de las batallas navales o tormentas con elementos sonoros mucho más agresivos como olas, vientos furiosos o disparos con armas de pólvora.
Parte de la polémica (la menos sustanciosa) es porque con respecto al DVD del año 2002 y Blu-ray parece que los efectos de los pasos de la tripulación en el barco han pasado a un segundo plano, con menor presencia. Desde luego es algo poco relevante y que veo sobradamente justificado por remezclar en un entorno inmersivo, con nuevas perspectivas, bastante distinto al formato surround de esa edición.
Y de ese año 2002 viene también marcada esta primera parte de la pólemica: ¿qué se conserva de la mezcla de ese año? ¿la sesión original del Pro Tools con cada clip y cada pista? ¿solo los stems pre-mezclados 5.1 de dialogos, ambientes, efectos y músicas? Porque eso es lo que marca la flexibilidad y creatividad para afrontar una nueva remezcla de 5.1 a inmersivo. No se puede alcanzar la máxima libertad de remasterización si solo se guardan los stems, una práctica muy habitual.
Es decir, si los pasos de los marineros no se conservan clip por clip y solo se tiene el stem 5.1 de efectos foley no se puede pasear por el techo en Atmos en 2025 unas pisadas aisladas, te llevarías todas las pisadas que ahí están y que no quieres que suenen todas por arriba. Desconozco si este es el caso, pero desde luego es probable.
La mezcla usa predominantemente combinaciones 7.1.4 pero desde luego tiene momentos más abiertos todavía donde luce el 9.1.6.
En el análisis de la metadata hemos detectado 13 objetos simultáneos. Que los objetos se comporten de manera dinámica es relevante, porque el mezclador de sonido de la película puede sacar el máximo partido al formato doméstico Atmos Home 24.1.10 que es el máximo habilitado en los Blu-ray y Blu-ray 4K.
Aquí tenéis un GIF con un pasaje sonoro que demuestra lo anterior con el procesador Dolby. En concreto, son 15 segundos de la secuencia de llegada de la embarcación a las islas Galápagos, con una mezcla de música barroca, ambientes y efectos de sonido. Una gozada inmersiva alejada de cañonazos y tormentas.
Por cierto, la unidad de media del procesador de Dolby son LUFS (loudness unit relative to full scale) no decibelios. Los LUFS son una medida utilizada para cuantificar la sonoridad percibida del audio, teniendo en cuenta cómo el oído humano interpreta los diferentes niveles según la frecuencia (graves, medios, agudos…)
LUFS o decibelos, la dinámica es el punto fuerte de esta mezcla ya sea en version 2002 (surround 5.1) o en version 2025 (inmersiva).
Canal central y LFE y mucha más polémica
El análisis de los subgraves siempre me gusta analizarlos en relación al canal central. Es verdad que el uso del canal LFE (low frecuency effects) de por sí, ya es muy significativo. Pero la mayoría de nosotros en nuestras casas y salas no dedicadas hacemos un uso intensivo del bass management (BM).
Es decir, nuestros altavoces no son capaces de reproducir bien los subgraves y se los quitamos a los cinco, siete, nueve, doce altavoces, etc. para que los reproduzca el o los subwoofers. ¡Al sub le añadimos unos cuantos decibelios extra del BM del resto de altavoces! De ahí la importancia de calibrar bien ese .1 doméstico.

El central de Master and Commander tiene un comportamiento notable, con una extensión hasta los 30 hz de frecuencias agresivas para luego decaer rápidamente. Hasta aquí nada que reprochar. Cada uno tendrá configurado el crossover de su equipo entre 60 y 80hz y de ahí para abajo todo se irá al subwoofer, salvo los afortunados que tengan un altavoz central full range, que lo gozarán donde deben estar esas frecuencias.
Y aquí viene la gran polémica de esta mezcla: la pérdida de rotundidad del canal LFE con respecto al DVD de 2002 que llevaba una pista en DTS 5.1. En este gráfico de más abajo he puesto el LFE del DVD y el LFE del Blu-ray 4K UHD (similar al Blu-ray que lleva un DTS MA 5.1)

El DTS 5.1 del DVD de 2002 está confirmado que es representativo de la mezcla original de las salas de cine; confirmado por el propio mezclador, el legendario Richard King, en esta entrevista en Soundandvision. En ella recuerda, además, que todos los efectos de sonido (desde las pisadas hasta los cañones) son grabaciones originales, realizando un esfuerzo titánico.
¿Qué ha pasado? Hay tres elementos a tener en cuenta:
- Se ha bajado unos 12 decibelios el pico a 30 hz.
- En el rango entre 40 y 120 hz se ha bajado la sonoridad unos 4 decibelios.
- Se ha eliminado la presencia de frecuencias sub-sónicas en el LFE del Atmos; cae abruptamente de 30 hz casi en picado, mientras que en el DVD la caída es gradual rellenando esos sub-armónicos.
Son hechos y mediciones contrastadas, no opiniones. ¿Entonces? ¿Cual es mejor o peor? Desde mi punto de vista, despreciar la mezcla Atmos de esta película porque el LFE ha perdido agresividad y preferir escuchar el DVD me parece una exageración. Es otorgar una importancia exagerada a los sugraves. Esta es la mejor mezcla disponible de Master and Commander en formato doméstico hasta la fecha. Es evidente que le han rebajado la intensidad al LFE y no tenemos una respuesta oficial del motivo.
La gente que rechaza el Atmos y se queda con el DTS de 2002, escucha un sonido con pérdidas, con un bitrate de 1,5 Mbps frente a los 8 Mbps del TrueHD y limitado a un campo de sonido surround 5.1.
Una remezcla en Atmos obliga a pintar sobre un lienzo nuevo donde no se puede trasladar todo igual, sino que hay que reinterpretar ciertos elementos (los que estén disponibles, como decía más arriba) y hay bastantes más ganancias que pérdidas. Es una lástima la rebaja del LFE pero cumple su función adecuadamente y el Atmos se disfruta que da gusto para ser una película de 2002 remezclada.



Master and Commander: Al Otro Lado del Mundo (Master and Commander: The Far Side of the World) (2003) (Peter Weir) (4K UHD + Blu-ray)
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Entorno del análisis: TV OLED & Dolby Vision, calibrada con Calman Portrait Displays. Sistema de sonido 5.2.4 calibrado con Audyssey + One EVO y REW.
Tabla histórica con la clasificación en AVPasión
Película | Puntuación |
---|---|
Dune, parte dos |
9,8 |
Posesión infernal, el despertar | 9,7 |
Dune |
9,6 |
Furiosa, de la saga Mad Max |
9,6 |
Los Pecadores |
9,6 |
Mad Max, furia en la carretera |
9,5 |
Oppenheimer | 9,5 |
Un lugar tranquilo, día uno |
9,5 |
Alien Romulus |
9.5 |
Smile 2 | 9,5 |
Aquaman y el reino perdido |
9,4 |
Gran Turismo | 9,4 |
Gladiator II | 9,3 |
Twisters |
9,3 |
Avatar, el sentido del agua | 9,3 |
Misión Imposible: sentencia mortal I | 9,3 |
Cazafantasmas: imperio helado | 9,3 |
65 | 9,3 |
The Creator |
9,3 |
Spiderman: cruzando el multiverso |
9,2 |
Nosferatu | 9 |
Dungeons and Dragons, honor entre ladrones | 9 |
The Flash | 8,9 |
Super Mario Bros | 8,9 |
The abyss | 8,8 |
Fast X | 8,8 |
Wicked | 8.8 |
Seven | 8,7 |
Indiana Jones y el dial del destino |
8,7 |
Barbie | 8,5 |
Avatar | 8,3 |
Titanic | 8,2 |
Megalodón II: La Fosa | 8 |
Mentiras arriesgadas | 7,8 |