Os traemos el análisis del disco Blu-ray 4K de Una batalla tras otra, que viene con dos grandes titulares: contiene un vídeo de origen fotoquímico en VistaVision y una original mezcla de sonido en Atmos en castellano. Como es habitual en nuestros análisis, dejaremos de lado la valoración artística de la película para centrarnos en lo que verdaderamente importa aquí: la experiencia audiovisual que ofrece esta edición.
Si visionas la película en formato streaming en alguna plataforma, recuerda que la cualidad del HDR y del WCG es es la misma. Así que tanto el nivel de brillo y contraste como la colorimetría, permanecen igual en streaming que en físico.
Video |
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| HDR | HDR10 & Dolby Vision MEL |
| Bitrate promedio | 52 Mbps |
| Nivel HDR | BAJO / MEDIO / ALTO |
| Paleta de color WCG | BAJA / MEDIA / ALTA |
Audio |
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| Formato e idiomas | Dolby True HD con ATMOS, castellano & inglés & francés |
| Bitrate promedio | 2,8 Mbps |
| Mezcla inmersiva | BAJA / MEDIA / ALTA |
| Gestión de LFE | BAJO / MEDIO / ALTO |
Una batalla tras otra: análisis de la imagen
En cuanto al rodaje, todo el material de Una batalla tras otra, tiene un origen totalmente fotoquímico, en el resucitado formato VistaVision. Sí, el mismo que El brutalista o Bugonia de estos últimos años. Resucitado de entre los muertos como Vértigo de Alfred Hichtcock y tantos otros que en los años 50 y 60 del siglo XX usaban este formato de rodaje.

VistaVision se basa en pasar el negativo por la cámara de manera horizontal, usando 8 perforaciones para casi triplicar la superficie fotográfica disponible frente al 35 mm. tradicional de 4 perforaciones verticales. Por eso se ha usado tanto hasta nuestros días exclusivamente para tomas con mucha carga de efectos visuales (VFX).
El equivalente digital en resolución se suele acordar en 8K para el VistaVision, lo cual es un punto de partida extraordinario para elaborar la estética de cualquier película. Las ópticas elegidas fueron unas esféricas de Panavision con cobertura suficiente para toda la superficie a impresionar por la luz. No veremos aberraciones cromáticas acentuadas ni flares estirados típicos de los anamórficos. Por cierto, son las mismas ópticas que usaron en Bugonia.
Las emulsiones elegidas fueron Kodak Vision3 250D para luz de día y la Vision3 200T y Vision3 500T para tungsteno. Vision 3 es la evolución más moderna y sofisticada de dicho negativo de gran formato, no hay nada más avanzado. Las sensibilidades de 200/250/500 ISO son cifras habituales que favorecen un grano bastante fino si no hay trabajo de exposición forzado (que sí lo hay en esta película).
Algunas escenas donde el espacio era limitado o donde el diálogo era relevante se filmaron con cámaras de Súper 35 mm debido a los elevados decibelios de ruido que generan las cámaras VistaVision.
En cuanto a la relación de aspecto, la cuestión es bastante diversa. El negativo de cámara original es 1,50:1 y se ha visto transformado según la sala de cine: en IMAX 70/15 se proyectó en 1,43, en IMAX digital en 1,90:1 y en la mayoría de salas con DCP normales pasó a 1,85:1. Pues bien, esta edición en Blu-ray 4K se presenta en 1,77:1 es decir, 16:9 llenando toda la pantalla de arriba a abajo. No hay letterbox y sin ser el ratio original, al menos, se agradece que hayan elegido uno que se acerque bastante.

La relación crítica entre el ancho de banda, la duración de la película y el tamaño del disco elegido, ofrece los siguientes datos: el Blu-ray lleva una codificación a 52 Mbps de promedio para el vídeo 4K HDR. El largometraje tiene una duración de 161 minutos y está almacenado en un disco de 100 GB, de los cuales, la película ocupa unos 90 GB. Es una combinación en el rango medio del mercado.
Seguramente la larga duración del largometraje ha penalizado algo su bitrate promedio: subir su tasa de transferencia ocho megas por segundo, para alcanzar 60 Mbps supondría llenar el disco al 100%.
La calidad de imagen global es muy alta y las leves inconsistencias que se observan hay que achacarlos al origen fotoquímico y no tanto a una compresión HEVC deficiente.
Alto rango dinámico (HDR)
La edición en disco Blu-ray 4K de Una batalla tras otra viene con con dos formatos de alto rango dinámico: Dolby Vision MEL con su metadata dinámica y HDR10 con su metadata estática, ambos de 10 bits.
Ante este escenario siempre me gusta subrayar que solo hay una masterización en alto rango dinámico para la edición en Blu-ray o streaming y que lo único que cambia es la optimización que los formatos de salida permiten para acomodar ese máster a sus diferentes características.
En el HDR genérico ofrece unos 52 Mbps de promedio, con picos de más de 100 Mbps. Pero este análisis lo hemos hecho realizado con la versión Dolby Vision que trae una capa MEL sencilla y su metadata dinámica.
Los beneficios de la capa FEL (full enhanced layer) principalmente se encuentran en aspectos relacionados con una mejor compresión, menos tendencia al banding, y una mejor apariencia de definición en detalles y/o grano fílmico. Así como un mejor punto de partida para deshacer el submuestreo de color y reconstruir el RGB final en el televisor (con capa MEL hablaríamos más de escalado que de reconstrucción). La metadata dinámica aporta poco en esta ocasión como veremos a continuación.
Repasando los nits y su estadística, no está de más recordar que el Max CLL es el valor del pixel más alto de luminosidad encontrado en algún frame de la película. En los mapas de nits que os vamos a mostrar, está representado en azul claro. Por su parte, el MAX FALL es el valor promedio de luminosidad del frame y aquí está representado por el color morado.

Siguiendo con el Dolby Vision de Una batalla tras otra para este visionado, el análisis del mapa de nits se queda con un Max CLL de unos 191 nits. La información relevante es que los picos se quedan mayoritariamente por debajo, con un promedio final de 112 nits.
Y un FALL muy mayoritario de 59 nits. Es decir, estamos en realidad ante un lanzamiento SDR dentro de un contenedor HDR, donde los responsables deliberadamente han usado esta herramienta de expansión del contraste de manera limitada. Es una muestra más de la tendencia de los últimos tiempos, donde el uso del HDR es conservador para la estética de la película.
Por eso mismo, podemos asegurar que ningún televisor ni antiguo ni reciente aplicará ningún mapeo de tonos mientras se visione este largometraje y de ahí la poca relevancia de la metadata dinámica en esta edición.
El nivel de brillo y contraste que tiene la edición en Blu-ray 4K de Una batalla tras otra, es prácticamente un calco de las proyecciones fotoquímicas y digitales de las salas comerciales con su máster DCP.

El contraste es muy oportuno y salvo alguno planos donde los negros están levantados deliberadamente, todo luce en su sitio. El naturalismo como base del trabajo de la luz.
Mención especial para los exteriores noches, con las sombras densas y espesas, tanto en ciudad como en el campo. De hecho es un contraste muy colorido, preservando una buena saturación de tonos.

Da igual si hay un faro de un coche o una explosión, toda la luminancia se encuentra dentro de los 120 nits. Posiblemente muchos de nosotros tengamos en nuestra casas televisores ajustados con más nits para ver el televisor con brillo suficiente en salas iluminadas.

Pero los creativos y sus criterios son los responsables finales de esta decisiones. Y Paul Thomas Anderson y su director de fotografía, Michael Bauman tuvieron claro apostar por el SDR.
Definición y textura
La cámara de cinematografía fue una Beaumont VistaVision que alojaba ese negativo Kodak Vision 3 a 200 y 500 ISO con unas ópticas míticas como las Panavision. Por cierto, restauradas por el actor y entusiasta de la tecnología cinematográfica Giovanni Ribisi.

El resultado es sobresaliente. Si tus preferencias de estética son las imágenes limpias de detalle quirúrgico, con una poderosa nitidez digital esta clase de definición no te gustará y eso que esta película persigue una estética bastante cruda y naturalista.

Es una definición que es asombrosa. Tanto en los planos generales como en los frecuentes primeros planos de los rostros de los protagonistas. Es una definición muy expresiva tanto con profundidad de campo amplia (planos generales) como reducida (primeros planos).

Los exteriores noches son los que presentan un grano ligeramente más notable en pantalla pero no es un grano duro ni grande. Está bastante contenido. Se nota que han forzado uno o dos pasos en el tratamiento del negativo pero este responde sorprendentemente bien sin lucir un grano mayúsculo o feo.
Todo encaja en una cierta ‘aspereza estilística’ como manifestó su director de fotografía, inspirada en el cine de los años 70, citando películas como The French Connection.

Sin desvelar nada del argumento, la persecución final en la autopista resulta hipnótica. Se pusieron las cámaras a ras de suelo, apenas unos 5 cms. por encima del asfalto y se usaron unos teleobjetivos Canon de más de 1.000 mm para producir esa sensación de aplastamiento y tensión. El resultado es francamente impresionante en una pantalla grande.

Si has visto El Brutalista, en su diseño de producción y fotografía todo es más controlado y preciosista. En cambio Una batalla tras otra lleva al límite el formato y su rendimiento con sets diseñados con acciones largas y casi improvisadas. Es una imperfección buscada por el tipo de producción.

Espacio de color ampliado (WCG)
Una batalla tras otra tiene una paleta de colores centrada en el espacio de color 709 con abundantes extensiones en el P3. Recordemos que este P3 (acrónimo de tres primarios) es la recreación digital de las capacidades cromáticas del fotoquímico tradicional.

Antes escribí que este largometraje es un SDR en cuanto a contraste y rango dinámico. Esto se mezcla con una paleta cromática bastante rica pero siguiendo ese principio naturalista y crudo, nada estilizado.

Con frecuencia encontramos planos 709 en 100 nits, como si de un DVD se tratara, eso sí, con una definición extraordinaria. Como este de la chica disparando con la metralleta.

Y en otros, nos vamos a excursiones de color realmente de impacto, sin pasar los 200 nits evidentemente. Como este exterior noche:

Nos encontramos con un uso generoso de los tres primarios rojo, verde y azul, que se adentran en el P3 de manera casi lógica por la naturaleza de su formato de captura.

A modo de referencia, aquí arriba tenéis este frame del metraje. La receta cromática promedio de la escena de la cual está sacado esta imagen, está compuesta por:
- 30% de REC 709
- 59% de P3
- 10% de REC 2020
Una batalla tras otra: análisis del sonido
Este disco Blu-ray 4K de Una batalla tras otra incluye tres mezclas de sonido Dolby Atmos Home en versión original (inglés), francés y castellano. Este esquema de idiomas debería ser el ejemplo a seguir en todas las ediciones a la venta en España. Todos los comentarios de este análisis los haré sobre el Atmos Home en español.
Adentrándonos en los detalles más técnicos, la pista de audio con el códec TrueHD tiene un bitrate promedio de apenas 2,8 Mbps, con picos que llegan a unos 4,1 Mpbs; cifras en el rango bajo del panorama inmersivo.
A este nivel de producción quiero imaginar que es un máster de 24 bits y no uno de 16 bits y enlazo esta teoría del bitrate bajo por la original y sorprendente mezcla multiformato que trae esta película dentro del Atmos, tal y como analizaremos un poco más adelante.

En el análisis del reparto de frecuencias, encontramos una extensión principal hasta 16 Khz. Curiosamente, no se usa la extensión habitual hasta los 24 Khz y pocas veces se alcanzan los 20 Khz. Ya llevamos dos sorpresas consecutivamente. No son cruciales esas frecuencias, pero sí dan una idea de la naturalidad analógica que lleva la mezcla. Sobre todo, es importante observar como el equipo del diseño del sonido reserva esa energía acústica para los momentos de impacto o, sobre todo, escenas musicales.
Rango dinámico
Una vez pasado el Atmos Home de Una batalla tras otra por el procesador, se observa que trae una mezcla grabada en niveles elevados, sobre todo el trío frontal. Esto no es ni bueno ni malo necesariamente, el rango dinámico es lo relevante; este punto simplemente sitúa en qué zona de esos 16-24 bits se mueve y su cercanía al cero digital y la distorsión y/o al ruido de fondo digital.
El rango dinámico o DR (dynamic range) medido en decibelios RMS, es un término estándar para medir el grado de variación de sonoridad dentro de un pasaje sonoro con total objetividad. Cuando una mezcla tiene, por ejemplo, un DR 3 quiere decir que existe un rango de 3 decibelios entre el promedio y el pico de volumen. En el mundo audiovisual, es difícil dar una cifra general, pero qué menos que superar un DR de 12 para una película centrada en el diálogo, y superar los 18 para una película de ciencia ficción por ejemplo.

¡El rango dinámico de Una batalla tras otra nos ofrece nuevo récord!, concretamente un DR de 25. Los cinco canales frontales LRC Ls Lr se sitúan todos entre el 0 y el -3 dB de pico máximo, siempre bajo el estándar de mediciones que detecan el ‘true peak’. Como veis en el gráfico, he subrayado que los tres frontales (LRC) pican a 0 dB a lo Christopher Nolan.
Conviene no despistarse con el amplificador, estáis advertidos. El promedio de los dieciséis canales analizados en modo 9.1.6 se establece en -34 dB RMS, cifras habituales.
Mezcla de sonido
El ‘Atmos Home’ de Una batalla tras otra hace un uso sorprendente y bastante original del formato, aprovechando dicho contenedor para presentar una mezcla multiformato. ¿Por qué multiformato? Porque tiene escenas en formato estéreo, otras en modo 3.0, otras tantas crece al 5.0 e incluso amplia a 7.1 y escasamente presenta contenido en un 7.1.2 inmersivo.
No me esperaba este uso como contenedor de formatos y no deja de tener cierta guasa que uno de los pocos Atmos Home en castellano de películas de gran éxito tenga una intención tan poco inmersiva.
En el análisis de la metadata he detectado 11 objetos simultáneos, pero se comportan de manera estática en los pocos momentos de uso del formato. Que los objetos se comporten de manera dinámica o no, es relevante porque el mezclador de sonido de la película puede sacar el máximo partido al formato doméstico Atmos Home 24.1.10 que es el máximo habilitado en los Blu-ray y Blu-ray 4K.
Recordemos que debido a la limitación de las ‘beds’ (que son 7.1.2) si algún mezclador quiere usar la los left & right wide debe tratarlos como objetos, lo cual hace desistir a muchos de ellos de su uso para no añadir ‘ruteos’ extra en la mesa de mezclas/Pro Tools fuera de su plantilla habitual, recurriendo a ubicarlos imprecisamente en los side surrounds o en los frontales derecha e izquierda como ‘daño colateral’.
Destaco especialmente la banda sonora creada por Jonny Greenwood (integrante del mítico grupo Radiohead). Ha creado una partitura, que utiliza una mezcla de tensión orquestal y sonidos experimentales para acompañar la trama de los ex-revolucionarios.
El diseño de sonido reparte el peso claramanente en diálogo, música y efectos de sonido, en este orden de relevancia. Tanto la música pre-existente como la banda sonora original, abarca géneros latinos, de rock y sobre todo un espectacular jazz. No es un jazz clásico, es algo desentonado y con una percusión nerviosa.
Greenwood utiliza una instrumentación predominantemente acústica que incluye pianos discordantes, guitarras, contrabajos y secciones de cuerda de orquesta. Y suena de maravilla. Puedes escuchar este jazz inquietante en los temas ‘River of hills’ o ‘Like Tom Fkn Cruise’, coincidiendo con la hipnótica persecución de coches del final.
Durante el visionado llegué a pensar que se me habían desconectado algunos altavoces de los bornes del amplificador. No concebía que escenas enteras fueran estéreo o 3.0, exclusivamente frontales. Os recomiendo prestar atención a ‘Rivers of hills’ por ejemplo, porque la batería es un 3.0 de libro. Aquí os dejo el enlace:
Y aquí abajo veis el GIF de 20 segundos con el arranque de ‘Rivers of hills’ al inicio de la persecución final por la carretera con el procesador Dolby en modo 9.1.6, donde empieza la música en configuración 3.0 y luego pasa a un 7.0 (sin LFE)
Creo que es la primera vez que me encuentro con un contenedor Atmos que se usa como una caja de varios formatos de sonido y no como una configuración inmersiva en sí misma. De esta manera puedo explicar que haya tan poco bitrate promedio en la pista del Atmos.

Por cierto, la unidad de medida del procesador de Dolby son LUFS (loudness unit relative to full scale) no decibelios. Los LUFS son una medida utilizada para cuantificar la sonoridad percibida del audio, teniendo en cuenta cómo el oído humano interpreta los diferentes niveles según la frecuencia (graves, medios, agudos…) y mide un ‘true peak’ verdadero.
Canal central y LFE
El análisis de los subgraves siempre me gusta analizarlos en relación al canal central. Es verdad que el uso del canal LFE (low frecuency effects) de por sí, ya es muy significativo. Pero la mayoría de nosotros en nuestras casas y salas no dedicadas hacemos un uso intensivo del bass management (BM).
Es decir, nuestros altavoces no son capaces de reproducir bien los subgraves y se los quitamos a los cinco, siete, nueve, doce altavoces, etc. para que los reproduzca el o los subwoofers. Al sub le añadimos unos cuantos decibelios extra del BM del resto de altavoces, de ahí la importancia de calibrar bien ese .1 doméstico.

El canal central de Una batalla tras otra, tiene una extensión en graves sin filtrar, hasta incorporar elementos subarmónicos. Ya lo intuíamos cuando el ‘true peak’ de la sonoridad del gráfico anterior picaba a 0 dB (los gráficos de esta subsección desgraciadamente no son ‘true peak’) y aquí tenemos otros de los motivos. La extensión de los efectos de sonido es la gran beneficiada de esta magnífica noticia. Por lo tanto, sonorá por el sub pero vía bass management no a nivel LFE (+10 dB). No paramos de encontrar sorpresas en esta edición.
Por curiosidad, comprobé qué sucede en el altavoz izquierdo y en el derecho (L&R) y sucede lo mismo. Sin filtro o con un filtro muy suave. En L y R el gran beneficiado es la extensión musical de la genial banda sonora; esa batería es mezclada en 2.0 o 3.0. No recurre al LFE la música (.1).
Si tienes el crossover puesto entre 70 y 90 hz, que marco con la línea azul, todo el contenido de frecuencias situado a la izquierda, se reproducirá por el subwoofer mediante el bass management. Ese contenido marcado con flecha amarilla rellenará tu sala con contenido parcialmente musical y sobre todo, efectos de sonido: a un nivel bajo más bajo pero con una magnífica extensión, muy natural, no obligado por un filtro.

El canal LFE de Una batalla tras otra, resulta bastante peculiar también. No es una película de acción, tiene momentos de impacto pero la presencia del subgrave como diseño de sonido sucede en momentos muy contados. Eso sí, cuando suena, impacta. Y el motivo es el mismo que en el canal central: está sin filtrar y tiene esa presencia subsónica que hará las delicias de los aficionados que tengan respuesta en frecuencia hasta esos números infrasónicos en su sala y equipos.
No me ha parecido asociarlo a instrumentos de los temas musicales, si no más bien a los SFX de disparos, explosiones, motores de coche, choques etc. A si que la naturalidad se queda con la extensión subarmónica del central, izquierda y derecha; y el LFE se reserva para la acción.
Y es que este subsónico está presente casi como una cola o terminación. El gráfico lo explica bastante bien: la línea verde no cae hasta -50 o -70 dB, sino que se mantiene moderada, sin filtrar a -25/-30 dB. Otro elemento bastante disonante a añadir en la lista del video y sobre todo el audio de este original largometraje. Como la película, no dejará a nadie indiferente.
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Entorno del análisis 2026:
- Televisor QD-OLED & Dolby Vision calibrado con Calman Portrait Displays.
- Sistema de sonido 5.2.4 calibrado con Audyssey One EVO AcoustiX y REW.

Una batalla tras otra (4K UHD + BD) (Blu-ray)
Tabla histórica de la clasificación en AVPasión – 2026
| Película | Puntuación ponderada |
|---|---|
| Dune, parte dos |
10 |
| Posesión infernal, el despertar | 10 |
| Dune |
10 |
| Misión Imposible : sentencia final |
10 |
| Los Pecadores |
10 |
| Furiosa, de la saga Mad Max |
10 |
| Tron Ares | 10 |
| Mad Max, furia en la carretera |
9,5 |
| Alien Romulus |
9.5 |
| Oppenheimer | 9,5 |
| Un lugar tranquilo, día uno |
9,5 |
| Smile 2 | 9,5 |
| Aquaman y el reino perdido |
9 |
| Gran Turismo | 9 |
| Gladiator II | 9 |
| Twisters |
9 |
| Avatar, el sentido del agua | 9 |
| Misión Imposible: sentencia mortal | 9 |
| Cazafantasmas: imperio helado | 9 |
| 65 | 9 |
| The Creator |
9 |
| Spiderman: cruzando el multiverso |
9 |
| La novia cadáver | 9 |
| Nosferatu | 9 |
| Dungeons and Dragons, honor entre ladrones | 9 |
| TRON Legacy | 8.5 |
| The Flash | 8,5 |
| Super Mario Bros | 8,5 |
| The abyss | 8,5 |
| Master and Commander | 8,5 |
| Fast X | 8,5 |
| Wicked | 8.5 |
| Seven | 8,5 |
| Indiana Jones y el dial del destino |
8,5 |
| F1 la película | 8,5 |
| Barbie | 8,5 |
| Avatar | 8 |
| Titanic | 8 |
| Megalodón II: La Fosa | 8 |
| Mentiras arriesgadas | 7,5 |




